Cubanos sienten que su vida aún no mejora
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Raúl Osvaldo Echavarría siente que su vida no ha mejorado tras la histórica reconciliación entre Estados Unidos y Cuba anunciada hace seis meses, aunque transportó en su convertible Cadillac 1954 a la cantante Rihanna por las calles de La Habana. “Rihanna se portó muy bien”, dice Echavarría, quien se gana la vida paseando turistas en un enorme y bien conservado Cadillac blanco que le compró un hijo que reside en Francia.
Si bien un asistente de Rihanna le dejó 50 dólares de propina tras el paseo (a fines de mayo), Echavarría afirma que no ha recibido los beneficios que se suponía que llegarían con el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, anunciado el 17 de diciembre por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro. “No hemos visto nada todavía”, se lamenta este electricista jubilado de 69 años.
Muchos cubanos creían que el deshielo con el viejo enemigo de la Guerra Fría desataría una avalancha de visitantes “yumas” (estadounidenses), lo que estimularía la alicaída economía cubana. Si bien el turismo ha crecido este año en 15% y la llegada de estadounidenses en 35%, los beneficios no alcanzan a todos.
En virtud del embargo, Washington prohíbe a sus ciudadanos visitar Cuba, pero Obama flexibilizó en enero los viajes en doce categorías, principalmente por motivos religiosos, artísticos y deportivos.
Aunque varias empresas estadounidenses, incluidas aerolíneas y compañías navieras, han manifestado su interés de operar en Cuba, ningún proyecto se ha materializado todavía, dado que el proceso de normalización marcha lento y sigue vigente el embargo norteamericano sobre la isla comunista.
Ambos países se aprestan a restablecer relaciones diplomáticas en breve, pero el fin del embargo puede tardar, pues debe decidirlo el Congreso, dominado por los republicanos.
Pese a las demoras y obstáculos pendientes, prácticamente todos los cubanos valoran en forma positiva el histórico paso dado por Obama y Raúl Castro.
“Los cambios, los anuncios y el ‘tempo’ de los mismos responden a una lógica de cautela y suspicacia. Como ciudadano noto cierta lentitud y resistencia que no ayudan a consolidar la voluntad de las naciones y sus pueblos”, dice el analista Jorge de Armas, de Cuban Americans for Engagement, de Miami.
Obama también aumentó los montos permitidos para las remesas a Cuba, lo que tuvo impacto directo en quienes reciben dinero de familiares en Estados Unidos, aunque difícil de dimensionar.
Francisco Jara
AFP
Francisco Jara
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