¿Quién dijo que todo está inventado? 11-4-03

Más creativo, imposible. Por ello, Fandi dice que junto con otros inventores están creando un nuevo sistema político porque «el que tenemos no funciona». NEUQUEN (AN).- «De crisis en crisis como venimos este país hace que seamos buenos inventores, cuando hay crisis y necesidades es necesario aguzar el ingenio». El que habla es José Fandi, un hombre si edad, que preside la Asociación Argentina de Inventores y que acaba de desembarcar en Neuquén para fundar la filial patagónica del organismo que nación en 1.990. Fandi dice que «no es verdad que todo esté inventado: en el mundo se patentan un millón de inventos por año, eso quiere decir que hay mucho por hacer todavía». El hombre, que acaba de llegar a la cien patentes, no deja de tirar ideas y proyectos. Y lamenta profundamente la mentalidad del empresario argentino que: «cuando el dólar le conviene trae todo importado y cuando está como ahora -abajo- copia lo que está afuera; es decir nunca invierte en cosas nuevas, en inventos o en inventores». «Lo que fue un invento fue el uno a uno», bromea Ricardo Dovio, el referente local de la asociación que hoy desde las 15 se reunirá en la casa celeste de Perticone y Paimún donde recibirán a todos los inventores o interesados en inventar. La idea es que, con ayuda del asesor legal del organismo, avanzar en los métodos y pasos necesarios para diseñar y patentar un invento. «En realidad, de ese millón de inventos que se patentan por año, casi todos son mejoras de los existentes o mejoras de las mejoras: a fines de 2.001 ganamos el premio Ciudad de Buenos Aires con un semáforo inteligente que en una misma pantalla tiene las tres luces y que cuando está en rojo abajo muestra el nombre de la calle que se transita y el de la siguiente. Todo en dos o tres segundos», cuenta el inventor. Por el semáforo inteligente Fandi debía recibir 20.000 pesos-dólares, tal fue la promoción del concurso lanzado antes de que el ministro de Economía de 2.001 inventara el corralito. La distinción se la dieron el 20 de diciembre (día clave en la historia reciente de nuestro país) y el cheque lo recibió seis meses después, cuando otro ministro de Economía derribó el invento del 1 a 1. «El prototipo nos salía 15.000 dólares, cuando recibimos el cheque no nos alcanzaba ni para la mitad de lo que teníamos previsto», cuenta el hombre que no se resigna y que ha obtenido buenos dividendos de la venta de la patente del secador de piso, un invento suyo al cien por cien. Fandi cree que Ricardo Dovio es el hombre ideal para estar al frente de la filial patagónica de la asociación argentina de inventores: «tiene la experiencia, la capacidad y la motivación», dice sobre el referente neuquino. Quienes estén interesados en sumarse pueden llamar al 155-08274 o acercarse a Perticone y Paimún, al denominado Kilómetro Cero de la Patagonia. En la asociación hay en total 700 inventores de todo el país y cientos de inventos que esperan que alguien los financie. Entre otros se destaca una camilla que es capaz de subir por sí sola a la víctima, evitando además cualquier movimiento brusco, ideado por el inventor rosarino Claudio Blotta. En inventor contó que hay un pistón fijo pendular que ya está funcionando en compresores mientras se trabaja para adecuarlo en motores de automóviles. A Fandi las ideas le fluyen: «siempre hay algo para inventar, no se puede decir que está todo inventado», afirma. Y enseguida cuenta que junto a otros inventores están inventando un nuevo sistema político porque «el que tenemos no funciona, está vetusto, desprestigiado y dañado». -¿La imaginación al poder? -le preguntó este diario. -La imaginación sí, pero con preparación ¿Qué preparación tienen nuestros políticos? -cerró el presidente de los inventores.


Más creativo, imposible. Por ello, Fandi dice que junto con otros inventores están creando un nuevo sistema político porque "el que tenemos no funciona". NEUQUEN (AN).- "De crisis en crisis como venimos este país hace que seamos buenos inventores, cuando hay crisis y necesidades es necesario aguzar el ingenio". El que habla es José Fandi, un hombre si edad, que preside la Asociación Argentina de Inventores y que acaba de desembarcar en Neuquén para fundar la filial patagónica del organismo que nación en 1.990. Fandi dice que "no es verdad que todo esté inventado: en el mundo se patentan un millón de inventos por año, eso quiere decir que hay mucho por hacer todavía". El hombre, que acaba de llegar a la cien patentes, no deja de tirar ideas y proyectos. Y lamenta profundamente la mentalidad del empresario argentino que: "cuando el dólar le conviene trae todo importado y cuando está como ahora -abajo- copia lo que está afuera; es decir nunca invierte en cosas nuevas, en inventos o en inventores". "Lo que fue un invento fue el uno a uno", bromea Ricardo Dovio, el referente local de la asociación que hoy desde las 15 se reunirá en la casa celeste de Perticone y Paimún donde recibirán a todos los inventores o interesados en inventar. La idea es que, con ayuda del asesor legal del organismo, avanzar en los métodos y pasos necesarios para diseñar y patentar un invento. "En realidad, de ese millón de inventos que se patentan por año, casi todos son mejoras de los existentes o mejoras de las mejoras: a fines de 2.001 ganamos el premio Ciudad de Buenos Aires con un semáforo inteligente que en una misma pantalla tiene las tres luces y que cuando está en rojo abajo muestra el nombre de la calle que se transita y el de la siguiente. Todo en dos o tres segundos", cuenta el inventor. Por el semáforo inteligente Fandi debía recibir 20.000 pesos-dólares, tal fue la promoción del concurso lanzado antes de que el ministro de Economía de 2.001 inventara el corralito. La distinción se la dieron el 20 de diciembre (día clave en la historia reciente de nuestro país) y el cheque lo recibió seis meses después, cuando otro ministro de Economía derribó el invento del 1 a 1. "El prototipo nos salía 15.000 dólares, cuando recibimos el cheque no nos alcanzaba ni para la mitad de lo que teníamos previsto", cuenta el hombre que no se resigna y que ha obtenido buenos dividendos de la venta de la patente del secador de piso, un invento suyo al cien por cien. Fandi cree que Ricardo Dovio es el hombre ideal para estar al frente de la filial patagónica de la asociación argentina de inventores: "tiene la experiencia, la capacidad y la motivación", dice sobre el referente neuquino. Quienes estén interesados en sumarse pueden llamar al 155-08274 o acercarse a Perticone y Paimún, al denominado Kilómetro Cero de la Patagonia. En la asociación hay en total 700 inventores de todo el país y cientos de inventos que esperan que alguien los financie. Entre otros se destaca una camilla que es capaz de subir por sí sola a la víctima, evitando además cualquier movimiento brusco, ideado por el inventor rosarino Claudio Blotta. En inventor contó que hay un pistón fijo pendular que ya está funcionando en compresores mientras se trabaja para adecuarlo en motores de automóviles. A Fandi las ideas le fluyen: "siempre hay algo para inventar, no se puede decir que está todo inventado", afirma. Y enseguida cuenta que junto a otros inventores están inventando un nuevo sistema político porque "el que tenemos no funciona, está vetusto, desprestigiado y dañado". -¿La imaginación al poder? -le preguntó este diario. -La imaginación sí, pero con preparación ¿Qué preparación tienen nuestros políticos? -cerró el presidente de los inventores.

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