“Por un fútbol sin mentiras y con muchos códigos”

Ricardo Coronel expone su visión de juego en el fútbol actual.

Redacción

Por Redacción

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El fútbol es el deporte más maravilloso, más impredecible y popular. El fútbol siempre fue el mismo, cambiaron las tácticas, ahora tiene más dinámica, pero más que nada los códigos y las formas de disfrutarlo y verlo. Los que transcurrimos más de la mitad de la vida empezamos a disfrutar del juego en las desoladas calles de tierra y a entreverarnos en esos picados que duraban hasta que la luz del día se apagara. Y donde eran mejor perder con amigos que ganar con conocidos. Disfrutábamos del juego a pleno más allá del resultado, entregábamos todo y a veces con la pierna muy fuerte, pero con mucha lealtad; pocas eran las quejas ante alguna jugada brusca, no reprochábamos nada, solo esperamos la próxima jugada para devolverle la gentileza. Éramos los propios árbitros y, a no ser alguna falta demasiado grave, solo se cobraban las manos. La derrota dolía por las cargadas, que se tomaban con naturalidad; pronto tendrían revancha para ganar y cargar. De a poco fue cambiando, los grandes empezamos a organizar los picados y la competencia de los chicos, los potreros fueron desapareciendo, ahora importa mucho más el resultado que la forma (esto se ha insertado en la sociedad por la famosa globalización, donde muchos medios quieren hacernos creer que el segundo puesto no sirve). Cada vez más pequeños los niños son motivados y presionados por sus padres concurriendo a escuelas de fútbol, queriendo que lo hagan un Messi para salvarse para toda la vida. Cuántas de estas escuelas cuentan con personal capacitado para enseñar a disfrutar del juego y sacar la presión del resultado. Cuántas cosas sencillas y primordiales que no se enseñan y podrían corregir y mejorar a nuestra sociedad, volviendo a los viejos códigos. Por ejemplo: ahora ante una falta, una patada a un rival, desde chicos levantan las manos haciendo el gesto de “qué cobra, ni lo toque” y a su vez piden tarjeta a quienes se revuelcan en el piso de dolor o viceversa a los que simulan una falta y solicitan la sanción de la infracción y del infractor. No recuerdo haber visto al Diego quejarse de alguna falta o reclamar la sanción de un adversario. Son trampas que se hacen a diario y que se trasladan a nuestra vida cotidiana como para eludir una multa y sacar alguna ventaja . Estamos a pocos días del comienzo de la fiesta más importante de y para los chicos, como es el Mundialito Infantil de Clubes de Fútbol, un acontecimiento que está próximo a cumplir treinta años y es para disfrutar en familia. Pero sobre todo para que se diviertan los chicos, para que jueguen sin presiones y que sea una linda forma de convivencia entre ellos. Y a su vez sea una fiesta que sirva para ver un fútbol sin mentiras, con juego limpio y, sobre todo, con mucha presencia en las cancha en apoyo de lo más pequeños. Osmar Ricardo Coronel DNI 11.086.068 Roca


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