Relatos para todos los gustos
El dirigente industrial Méndez comparó Argentina con Cuba, por proyecto para repartir ganancias.
Los industriales, enrolados en la UIA, se siguen quejando por los aprietes de Moyano.
El crecimiento económico, que oscila en un 9%, y los altos niveles de consumo –que en otro momento hubiesen alivianado las expectativas de cualquier gobierno– no disimulan el estado de tensión existente en la sociedad. La inseguridad, la puja distributiva, los choques entre los jefes de las centrales obrera y empresaria, las discusiones sin fin entre oficialistas y opositores y las rencillas internas tanto en el kirchnerismo como en el peronismo disidente y el arco panradical (los tres tercios hipotéticamente proyectados hacia el 2011) generan un cuadro de incertidumbre política, con lecturas o “relatos” según el gusto del consumidor. Recientes pujas hicieron sacar algunas conclusiones. En intendencias de Santiago del Estero triunfaron fuerzas afines a los K; en Marcos Juárez, Córdoba, ganaron por paliza los anti-K ligados al sector agropecuario. Y en el Colegio de Abogados porteño salieron airosos independientes que le quieren poner un límite al poder central. Al decir del analista Rosendo Fraga, tales resultados demuestran que se mantiene vigente el esquema surgido de la elección legislativa de medio turno del 2009: el matrimonio presidencial seguiría teniendo a su favor un núcleo duro, con extensión en el interior profundo, pero habría perdido al que, genéricamente, se denomina “el campo” y vastos sectores de la clase media de los grandes centros urbanos. Ésta, como toda visión, es parcial. Desde la Rosada se especula, en cambio, que los pingües beneficios que obtuvieron los exportadores que hacen trabajar la tierra incidirán en la captación de los pequeños y medianos productores. “Hay un divorcio entre la cúpula de la Mesa de Enlace y las bases que se han recuperado en los dos últimos años, tras la fiera pelea por la 125”, evaluó un colaborador de Cristina Fernández. El “cristino” también consideró que a la hora de volver a decidir sobre quién es el más preparado para ocupar el Ejecutivo hasta el 2015, el electorado de las capas intermedias lo pensará dos veces antes de inclinarse por radicales y peronistas que, si bien predican la unidad, la administración por consenso y la seguridad jurídica, en los hechos se comportan como “gatos en una bolsa”. Algo de eso pudo percibirse cuando se distanciaron Francisco de Narváez y Eduardo Duhalde, aunque luego merced a una intervención espasmódica de Carlos Reutemann estos dos, sin la presencia del empresario, posaron para la foto con Alberto Rodríguez Saá, Mario Das Neves y Felipe Solá. El espacio seguirá tejiendo su futuro, mientras espera el desenlace judicial y legislativo que tiene entrampado al intendente de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, un potencial aliado si es que sobrevive a sus penurias actuales. El radicalismo, escindido de Elisa Carrió y su sub 45, debe dirimir quién será su mascarón de proa el año entrante: Ricardo Alfonsín o Julio Cobos. En paralelo, mantiene sus lazos de hermandad con los socialistas, pero éstos también quisieron aproximarse a la centroizquierda de Fernando “Pino” Solanas y el cineasta contestó que con la UCR, donde anida “la derecha”, no va ni a la esquina. Con su estilo admonitorio al que siempre acompaña con la predisposición de poner la otra mejilla en caso de ser abofeteado, Néstor Kirchner retó en público al gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, por haberle dicho a un familiar de una víctima de una mortal salidera bancaria que no podía hacer más porque tenía “las manos atadas” “Al amigo le pido que diga quién le impide profundizar el modelo de seguridad. No tenga miedo. Hay que hablar con claridad. Sólo pasarán a la historia los que se la jueguen”, recitó en un acto partidario ante la mirada impávida de Scioli. ¿El mensaje tuvo destinatarios múltiples? Puede que sí, pues sobrevuelan las críticas hacia los jueces que “permiten que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra”. Pero también es evidente que Scioli ha dado pruebas de subordinación hacia el matrimonio, a pesar de que algunas determinaciones de Kirchner le bajan, objetivamente, “el precio”. Kirchner sabe que la provincia de Buenos Aires es clave en cualquier pulseada nacional. Scioli tiene buena imagen, pero para contribuir a la acumulación K debe tolerar la proliferación de otros candidatos: el ministro Amado Boudou, el intendente de Tigre Sergio Massa y el transversal intendente de Quilmes Francisco “Barba” Gutiérrez, para citar algunos. Hechos policiales que conmovieron en la provincia de Buenos Aires no afectaron las chances de Scioli, quien depende de la ayuda del Estado nacional para las tareas de prevención con más efectivos y elementos. El ex campeón de carreras de lanchas se queja del excesivo “garantismo” de algunos magistrados, pero no lo termina de explicitar y eso lo pone en una situación de minusvalía respecto de De Narváez, ya constreñido a lidiar en la provincia de Buenos Aires. Por otra parte, el empresario automotriz Cristiano Ratazzi primero y el titular de la UIA, Héctor Méndez, después levantaron la voz ante los “ruidos y turbulencias” económicos y sindicales que estarían afectando “la competitividad” de las firmas argentinas. El dirigente de la Unión Industrial a destiempo (justo cuando Fidel Castro declaró que su modelo intervencionista extremo no funciona ni siquiera en la isla) comparó el sistema de los Kirchner con el cubano, a raíz de un proyecto de la CGT para repartir un porcentaje (el 10%) de las ganancias empresarias. Hugo Moyano, el mandamás de la CGT, le da fortaleza a la administración K, pero también dolores de cabeza, cuando intenta extender su influencia como tinta en un secante. Méndez se quejó de los “aprietes” y de los cortes y bloqueos que afectaron, entre otros, a la compañía Techint. No dejará Kirchner de azuzar con Moyano para infundir “respeto”, pero Cristina le avisó que la iniciativa que motorizará el diputado Héctor Recalde no contará con su entusiasmo militante ni tampoco avalará una suerte de Partido Laborista que en algún momento pueda catapultar a la primera magistratura a un sindicalista. “No se puede repartir lo que no se tiene”. Con esta frase llaman a la reflexión desde la Rosada al camionero, quien por estos días da indicaciones para preparar un acto en el estadio de River a mediados de octubre. En Catriel, la semana pasada, tanto Moyano como Guillermo Pereyra, de los petroleros, rescataron los logros sociales de Cristina y afirmaron que establecer hoy el 82% móvil para los jubilados podría “destrozar” el esquema previsional actual, que incorporó a dos millones que no aportaron en su vida de trabajadores activos.
Arnaldo Paganetti arnaldopaganetti@rionegro.com.ar
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