Un muerto al volar una casa donde almacenaban pirotecnia
Ocurrió en Wilde. Resultaron heridas otras cuatro personas
BUENOS AIRES (Télam).- Un comerciante de 52 años murió ayer en la ciudad bonaerense de Wilde tras una explosión que convirtió en una pila de escombros a una casa de dos plantas en la que, de acuerdo con las denuncias de los vecinos, funcionaba un depósito ilegal de artículos de pirotecnia.
La explosión, reportada a las 15.30, también causó heridas a cuatro personas, tres de ellos menores, y graves daños a las casas vecinas, sobre la calle Las Flores, entre la autopista y Guaminí.
Varios vecinos de la zona coincidieron en que en la planta alta de la casa -donde se produjo el estallido- había un depósito de artículos de pirotecnia, aunque las autoridades de la Municipalidad de Avellaneda aseguraron que el lugar no estaba habilitado para esa actividad comercial.
Tampoco estaba autorizada la venta de petardos, cañitas voladoras y estrellitas de colores que se exhibían sobre una tabla de madera instalada en la puerta de la casa que quedó destruida por la explosión. Pese a la gran cantidad de artículos pirotécnicos que se desparramaron en la zona tras la explosión, los bomberos dijeron que no han podido determinar si hubo influencia directa de esos elementos en el gigantesco estallido que conmocionó al barrio.
Explicaron que pudo haberse tratado de un escape de gas o de una explosión causada por la manipulación de pólvora, algo que se sabrá cuando finalicen las pericias.
La víctima mortal fue identificada como Antonio Crevacuore, de 52 años, dueño de la propiedad en cuya planta baja funcionaba una casa de venta de artículos de pesca.
Tres horas después de la explosión, el cadáver de Crevacuore permanecía aún bajo los escombros, debido a que los bomberos trabajaban con extremo cuidado ante el temor de nuevos derrumbes.
Una joven que dijo ser la hija de la dueña de una casa vecina, propiedad que también resultó dañada por el estallido, adjudicó la responsabilidad del caso al fallecido Crevacuore. «Hace años que venimos presentando quejas por la pirotecnia y nadie nos hizo caso», se quejó entre lágrimas.
BUENOS AIRES (Télam).- Un comerciante de 52 años murió ayer en la ciudad bonaerense de Wilde tras una explosión que convirtió en una pila de escombros a una casa de dos plantas en la que, de acuerdo con las denuncias de los vecinos, funcionaba un depósito ilegal de artículos de pirotecnia.
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