«Tenemos esperanza, pero la fuerza se va agotando»

Mirta y Miguel Ciccioli, padres de la niña de 12 años desaparecida en 1994, luchan para conocer cuál fue su destino.

A diez años de la desaparición de Natalia Ciccioli en San Martín de los Andes

SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- Se cumplen hoy diez años de la desaparición de Natalia Ciccioli, la niña de 12 años que salió de su casa en San Martín de los Andes y nunca más volvió. El caso se transformó en uno de los grandes misterios de esta década para la Policía neuquina y cambió para siempre la vida de la familia.

Mirta y Miguel Ciccioli, los padres de Naty, no bajan los brazos y siguen luchando como el primer día para saber qué fue lo que pasó. No obstante, el cansancio en sus rostros es más evidente, pero la decisión de buscar la verdad sobre lo sucedido es el motor principal que empuja sus vidas.

«Charlamos con nuestro abogado y nos garantizó que la causa no se va a archivar. Es que como no hay un delito confirmado, seguimos planteando distintas cosas como para que no se paralice», indicó a «Río Negro» la madre de la niña, que en marzo de este año hubiera cumplido 23 años.

«No queremos perder las esperanzas, pero la fuerza que teníamos al principio se va agotando. No obstante la lucha va a continuar hasta que encontremos la puerta donde está la respuesta», agregó su marido Miguel.

«Igualmente cada día me afirmo más a la idea de que si Naty estuviera viva, alguna señal nos habría dado. Ojalá me equivoque», se resignó Mirta.

 

Diversas hipótesis

 

Desde ese terrible día de 1994 se barajaron infinitas hipótesis sobre la causa de la misteriosa desaparición de la niña.

«Decían que la secuestraron para prostituirla, o que la mataron. En realidad no podemos ni confirmar ni descartar ninguna, como tampoco sabemos si la gente de la que se sospechó es culpable o no», explicó su madre.

«Fue un hecho fortuito porque Naty no tenía previsto salir ni hacer ningún programa con alguna amiga. Le dijimos que fuera a pasear al centro, y hasta le dimos plata para que tomara el colectivo de vuelta», recordó su padre.

Pero Naty nunca regresó. Se la vio por última vez descendiendo por la Bajada de Los Andes en dirección hacia el centro de la ciudad.

«Salimos a buscarla alrededor de las 19. No la encontramos en la ciudad, y tampoco sus amigas la habían visto. Así que fuimos de inmediato a radicar la denuncia en la comisaría», explicó Mirta Ciccioli.

 

La investigación

 

«La policía no se movió como debería haberlo hecho, ya que sólo recorrieron la zona del centro. No se pusieron controles en las rutas porque se lo tomó como una picardía de chicos», manifestó la madre, mientras que su marido acotó que «hubo un montón de deficiencias durante los primeros días, que quisiera creer que fueron involuntarias».

Los padres recordaron también la labor del juez Juan Manuel Salgado, quien estaba a cargo del Juzgado Penal de Junín de los Andes indicando que «recién a los tres meses tomó la causa. Antes ni siquiera lo había hecho por oficio porque consideraba que estaba mejor en manos de la policía».

«En los tres años en que fue el magistrado interviniente siguió manteniendo la hipótesis de que Naty se había fugado. Es decir que por más buena voluntad que pusiera la policía, ésta se manejaba sin ningún tipo de patrón de búsqueda. Tampoco existen informes sobre cómo desarrollaban la búsqueda», añadieron.

Una vez que se modificó el código de procedimientos del Poder Judicial, fue el fiscal Rolando Lima quien toma la causa y ordenó seguir varias pistas, que no tampoco arrojaron resultados.

«Diez años después, estamos con todas las hipótesis, todas las dudas y sabemos menos que antes», sintetizaron.

Se investigó todo, no se confirmó nada

SAN MARTIN DE LOS ANDES (ASM).- La causa por la desaparición de Natalia Ciccioli sigue sin avanzar, a pesar de las diversas investigaciones que se llevaron a cabo. En un primer momento fue la policía quien inició la búsqueda para luego sumarse otras fuerzas de seguridad.

La justicia ordenó rastrillajes por toda la región, en los lagos y ríos, con buzos profesionales. Hasta se llevaron a cabo excavaciones en pleno centro de la ciudad, realizadas por el mismo equipo de investigadores que encontró los restos del Che Guevara en Bolivia. En todos los casos el resultado fue negativo.

Paralelamente Mirta y Miguel Ciccioli recorrían todos los ámbitos posibles que pudieran aportar algo para saber que pasó y si su hija se encontraba aún con vida.

La foto de la niña circuló por todo el país, y fue publicada en diferentes sitios de Internet, donde se brinda información sobre personas desaparecidas. A su vez se organizaban multitudinarias marchas pidiendo el esclarecimiento de este misterioso hecho.

La última que se realizó contó con la presencia de Ulises González, padre de las víctimas del triple crimen de Cipolletti; Gladys Cabezas, hermana de José Luis, el fotógrafo asesinado en Pinamar, y miembros de la Fundación PIBE, encargada de la búsqueda de niños desaparecidos en todo el mundo.

Mirta Ciccioli fue designada presidente de la sede regional, y además de continuar con la búsqueda de su hija, ayuda a la gente que pasa por una experiencia similar.

Los Ciccioli recordarán Natalia con una breve ceremonia familiar en la plazoleta donde se la vio por última vez, y donde hay una placa que recuerda su nombre.


A diez años de la desaparición de Natalia Ciccioli en San Martín de los Andes

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