A Gennuso lo dejaron solo en el cerro
El vicejefe de Gabinete de la Nación, Mario Quintana, una de las cuatro personas de mayor confianza del presidente Mauricio Macri, estuvo esta semana sólo unas horas en Bariloche. Visitó Invap, cenó con el gobernador Alberto Weretilneck, se reunió con comerciantes, almorzó con el intendente Gustavo Gennuso y regresó a Buenos Aires tan sigiloso como llegó. No es la primera vez que un funcionario del gobierno central pasa por la ciudad rionegrina en plan incógnito. El ministro de Turismo, Gustavo Santos, disfrutó unos días, en agosto del año pasado, en el cerro Catedral y no se dio ni una vuelta por el Centro Cívico.
Estos movimientos podrían despertar menos susceptibilidades si no fuera que Bariloche debate por estos días la prórroga de la concesión del cerro Catedral a cambio de un plan de inversiones que incluye la urbanización de un sector por ahora incierto de la montaña. La resistencia a este proyecto quedó esta semana muy cerca de reunir las firmas necesarias para activar el mecanismo de iniciativa popular.
No hay en la ciudad una voz clara que una las resistencias al acuerdo con Catedral Alta Patagonia y la empresa de la familia Trappa, cuyo buque insignia en los negocios es Vía Bariloche. Los tres concejales del PJ-Frente para la Victoria, que son los únicos que votaron en contra cuando el proyecto se trató en primera vuelta, encabezan un colectivo que está integrado por organizaciones sociales y sindicatos, pero sobre todo por gente suelta, activos militantes de las redes sociales, que se organizaron para impulsar un proceso que, en caso de alcanzar las 10.000 firmas, forzará a Gennuso a llamar a un referéndum.
Gennuso le puso el cuerpo a la extensión de la concesión, luego de largos meses de presiones del gobernador Alberto Weretilneck y el propio presidente Macri. El mundo del comercio y las empresas de Bariloche ahora lo acompañan, aunque en el camino quedaron heridos.
Pero por ahora el desgaste es sólo del intendente, de sus funcionarios y sus concejales, porque ni los ministros ni los legisladores de Bariloche se dieron una vuelta por la audiencia pública de hace dos semanas.
Weretilneck tiene tres ministros de Bariloche: Arabela Carreras (Turismo), Carlos Valeri (Obras Públicas) y Agustín Domingo (Economía), además de varios diputados provinciales. Ninguno sumó su voz en una audiencia en la que más de 120 personas expusieron, la mayoría en contra.
Weretilneck, Carreras y Gennuso se vieron el viernes en Bariloche y compartirán la semana que viene el avión que los llevará a San Pablo, Brasil. La relación no pasa por el mejor momento.
Recién hace una semana Martín Soria tuvo una definición contra el acuerdo, que fue tan contundente como el apoyo que le dio el senador Miguel Pichetto.
“A los oficialismos no les está yendo muy bien con los referéndums”, especulan en el Centro Cívico. “Si juntamos las 10.000 firmas hacemos caer el acuerdo”, se entusiasman en el PJ. Razonan que, si Weretilneck les dijo “no a la central nuclear” a los chinos y a Macri, Gennuso también podrá plantarse.
Sebastián Trappa, heredero del grupo que fundó su padre, estuvo en la sesión del Concejo. Tan confiado está de que el proceso terminará tal como él lo diseñó que ya activó con el gobierno nacional los canales para la importación de equipamiento; no quiere –lo escucharon decir– que las inversiones prometidas no comiencen a hacerse visibles rápidamente.
El grupo quiere hacerse fuerte en el aire luego de conquistar las rutas terrestres. Sapsa, la aerolínea de los Trappa, ya comenzó a ofrecer en las ventanillas de las terminales de ómnibus el pasaje en avión entre Neuquén y Bariloche a 700 pesos por tramo. Le falta la autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil. Apura el trato con Aerolíneas Argentinas para quedarse con el leasing de los Embraer de los que la empresa estatal quiere deshacerse.
En segunda vuelta, el Concejo de Bariloche tratará a finales de esta semana el acuerdo por la extensión de la concesión del cerro, pero, está visto, ese paso no será definitivo.
Weretilneck tiene tres ministros de Bariloche. Ninguno puso el cuerpo para defender el trato con Alta Patagonia para la extensión de la concesión del cerro Catedral.
Los Trappa, dueños de la empresa, apuran la importación de equipamiento para la montaña mientras ya ofrecen pasajes en futuros vuelos entre Neuquén y Bariloche.
Datos
- Weretilneck tiene tres ministros de Bariloche. Ninguno puso el cuerpo para defender el trato con Alta Patagonia para la extensión de la concesión del cerro Catedral.
- Los Trappa, dueños de la empresa, apuran la importación de equipamiento para la montaña mientras ya ofrecen pasajes en futuros vuelos entre Neuquén y Bariloche.
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