A quince años del debut de Riquelme

Fue frente al Unión de Santa Fe, que en el arco tenía a Marcelo Yorno, y bajo la conducción de Carlos Bilardo.



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Román Riquelme en día de su debut (foto labombonera.com.ar).

Fútbol de AFA

Morocho, pelo crespo corto, indiscutible estampa de jugador, el 10 de noviembre de 1996, en cancha de Boca Juniors, frente a Unión, por la duodécima fecha del torneo Apertura, hacía su debut en Primera División Juan Román Riquelme.

Había llegado desde Argentinos Juniors con un contingente de juveniles que integraban, entre otros, Lucas Gatti, Pablo Islas, Emanuel Ruiz y el de presunta mejor proyección, César La Paglia, que siendo un año menor, a diferencia de Riquelme, ya había hecho su presentación en el equipo superior del club de La Paternal.

El equipo que conducía Carlos Bilardo, sin Diego Maradona (que luego de jugar el Clausura permaneció inactivo durante un año), estaba muy lejos de responder a la condición de “dream team” que se le había adjudicado, quizá con un sesgo irónico, y andaba a los tumbos.

Los que solían ir a La Bombonera temprano, a ver la reserva, ya habían reparado en el morochito que jugaba “de ocho”, de andar pausado, excelente manejo, inusual panorama, oficio de veterano para defender la pelota y condición natural para descargar el pase profundo, preciso e inesperado.

Bilardo lo puso aquella primera vez de doble cinco, en un equipo que se constituyó así: Carlos Navarro Montoya; Nelson Vivas, Fernando Cáceres, Néstor Fabbri; Julio Toresani, Riquelme, Diego Cagna, Roberto Pompei; Diego Latorre; Sebastián Rambert y Hugo Guerra.

Fue el mejor, marcó diferencia con el estilo que después iba a hacerse marca registrada pero que él ya traía incorporado desde que descubriera el fútbol, en su infancia de Don Torcuato. El partido se definió con goles de Guerra a los 39 minutos del primer tiempo y de Cáceres a los 19 del segundo, registrándose además los ingresos de Facundo Sava y Pablo Trobbiani por Latorre y Cagna.

El ya tambaleante ciclo de Bilardo iba a prolongarse por cinco partidos más, dando lugar a un interinato de Francisco Sá en las dos últimas fechas y el primer gol de Riquelme iba a llegar el 24 de noviembre ante Huracán (6-0).

Tal vez hayan sido pocos los que aquel 10 de noviembre de 1996 hayan avizorado que el que hacía su debut era un formidable futbolista, dueño de un estilo inconfundible y único, símbolo de Boca, con el que lleva ganados nueve títulos. Aunque sí, alguno puede haber adivinado hasta dónde iba a llegar el morocho de pelo crespo y corto, indiscutible estampa de jugador.

DyN


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