Adrián Iaies en clave «Nocturna»
El pianista toma la herencia de los grandes bandoneonistas y revisita sus obras en su disco "Nocturna". Para el músico el hecho de cambiar de instrumento y de mirada le posibilitó llevar los temas "hacia sitios
BUENOS AIRES, (Télam).- El pianista de jazz Adrián Iaies quien está lanzando el álbum tanguero «Nocturna», conformado por obras de bandoneonistas argentinos, señaló en relación al sobrecogedor registro que compartió con Horacio Fumero, Pablo Mainetti y Fernando Martínez, que «uso al tango como plataforma para verme a mí mismo».
«Soy un músico de jazz que, por ese motivo, no me atrevo a tocar los arreglos tal como vienen de fábrica pero que, a la vez, cada vez conoce más sobre la música del tango», balanceó Adrián Iaies.
Capaz de mirarse y proyectarse, el creador consignó que «hay algo que aprendí del jazz y que es el dogma 'sé lo menos explícito que puedas' y en ese camino me propongo sonar a mí mismo pero siempre espero que se note que soy de Buenos Aires, que soy de acá».
Perfilando un estilo que lo ha convertido en uno de los músicos locales de mayor proyección internacional, el pianista confió que «la música que toco me interesa para mostrar mi identidad, para contar mi propia vida».
Con esa fórmula el creador lleva tres años de fuerte ascenso en la escena jazzera y, ante la evidencia, ironizó que «el hecho de que me haya ido tan bien en un país como éste que padeció tantas debacles, sólo puede atribuirse a la suerte».
En el caso de «Nocturna», el hacedor de los álbumes «Nostalgias y otros vicios», «Las tardecitas de Minton's», «Una módica plenitud» y «Las cosas tienen movimiento», recurrió a una decena de tangos firmados por bandoneonistas porque, arriesgó, «tengo la impresión que toda la evolución del tango está en manos de los bandoneonistas».
«En este disco reuní a aquellos bandoneonistas compositores que consideré esenciales», agregó basándose en un programa conformado por obras de Aníbal Troilo («Toda mi vida», «Sur» y «Romance de barrio»), Eduardo Arolas («El Marne»), Julián Plaza («Nocturna»), Pedro Laurenz («Berretín» y «Orgullo criollo»), Astor Piazzolla («Milonga del ángel»), Anselmo Aieta («Mariposita») y Pedro Maffia («Taconeando»).
Al detallar la selección de autores, subrayó a Troilo («es el bandoneonista más emblemático que tenemos»), a Plaza («sus orquestaciones para Troilo son del nivel de las que Nelson Costa hizo para Frank Sinatra») y a Piazzolla («su obra está muy tocada y muy manoseada, pero yo decidí reversionar uno de sus temas emblemáticos para demostrar que es posible abordarlo de un modo diferente»).
Capaz de profundizar en la decisión estética que llevó a que un pianista aborde obras de bandoneonistas, arriesgó que «el bandoneón es como un órgano y tiene cosas en común con el piano pero, por otro lado, el hecho de cambiar de instrumento y de mirada posibilitó llevar cada tema hacia sitios muy diferentes».
Sobre el meláncolico registro d mayo 2001 en Barcelona que compartió con los sólidos y talentosos Fumero (contrabajo), Mainetti (bandoneón) y Martínez (batería), señaló que «ese tono triste me surge más claramente cuando grabo afuera y, sobre todo, cuando lo hago en Barcelona que es una ciudad más 'melanco' que Buenos Aires».
Aunque este encuentro entre tango y jazz le ha deparado grandes resultados, el instrumentista adelantó que «recuperé las ganas de hacer y tocar música original y en ese camino me encuentro desarrollando músicas de cámara para piano, contrabajo, bandoneón y trompeta».
De cara a su futuro musical, también indicó que planea realizar un álbum de solo piano en tributo John Lewis, uno de los fundadores del Modern Jazz Quartet, «que no tendrá temas de Lewis sino que seguirá su concepción como autor y estará basado en obras cortas, de formas mesuradas y en que cada nota es importante».
Hacia una nueva síntesis capaz de regir sus pasos sonoros, concluyó que «hoy día disfruto tocando un tema instrumental de tres minutos porque comprendí lo potente que es la canción como entidad, lo imbatible que resulta por su cosa redonda, por su forma clara».
BUENOS AIRES, (Télam).- El pianista de jazz Adrián Iaies quien está lanzando el álbum tanguero "Nocturna", conformado por obras de bandoneonistas argentinos, señaló en relación al sobrecogedor registro que compartió con Horacio Fumero, Pablo Mainetti y Fernando Martínez, que "uso al tango como plataforma para verme a mí mismo".
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora