“Al radicalismo, a nuestro paisano que está en cada pueblo”



No podemos dejar que las circunstancias empañen el futuro, no podemos ser obtusos.

Al igual que ustedes, soy radical y no por generar una alianza dejaré de serlo. Empecemos a trabajar y a expresarnos con altura si deseamos ser partícipes de un cambio. Respetemos las instituciones y critiquemos en los espacios que correspondan.

Los sistemas de alianza no son la muerte. Una alianza no mató al Partido Laborista Inglés. Una alianza no mató a la Social Democracia Alemana. Nueva Mayoría, la coalición de gobierno que llevó a Bachelet al poder por segunda vez, no limitó sus ganas de transformar Chile.

Somos un partido que ha tenido aciertos y errores pero jamás perdimos nuestras ideas. Siempre generamos alianzas, no importan los colores, más sólo importan los hombres. Somos quienes no tienen nombre, somos un grupo, somos krausistas.

Durante un largo tiempo he escuchado a muchos decir “yo muero en la mía”. Y la verdad es que eso no habla bien de nosotros. Fue nuestra palabra, nuestra estructura, la que nos llevó a la situación de hoy, tanto nacional como provincial. Siempre me enseñaron que un radical mantiene su palabra, y cuando las decisiones no nos gustan y perdemos nuestro deber es acompañar.

Más allá de no estar integrados al 100% en un espacio político llamado Cambiemos, tenemos una responsabilidad, debemos sostener esta administración, debemos romper el mito donde sólo el peronismo termina períodos de gobierno, ese es nuestro reto, nuestra misión: cuidar la institucionalidad y la república y humanizar a Cambiemos. Ante cada desencuentro debemos elegir el diálogo, no el portazo; ante cada monólogo nosotros seremos los encargados de generar el debate necesario. Entiendo perfectamente que durante un largo tiempo nos llamamos al silencio. Nos daba prurito decirlo. Algo de culpa tuvimos y la calle lo entendió así. Meditamos en privado, hicimos catarsis grupal. Fuimos, vinimos, nos putearon, algunos nos odian, otros nos recuerdan. Estamos. Somos. Pero la verdad, en este tiempo sólo hubo silencio.

Llegó el momento de volver. ¿Dónde están los radicales que apoyan la educación pública reclamando por las escuelas que hoy el gobernador cierra en la Línea Sur? ¿Dónde están los radicales gritando a viva voz que Edgardo Castello era nuestro y que el proyecto que está en la Legislatura no nos representa? No por las obras en sí, sino por lo que son: una estrategia electoral, como también lo fue a principio de año la reforma educativa de nuestra provincia. Representamos a 46.000 afiliados en toda la provincia, somos parte de un pueblo, somos rionegrinos, y volvimos al 83, volvimos al llano, volvimos a reencontrarnos con nuestro suelo. Tenemos que volver a entender al vecino porque sabemos que podemos gobernar mejor que cualquier tipo pintado de verde o azul.

Dejemos de preguntarnos qué hace Cambiemos por nosotros y empecemos a preguntarnos qué hacemos nosotros por Cambiemos. Hasta ahora es un espacio casi vacío, es una entelequia construida en Buenos Aires, donde están los radicales dándole identidad rionegrina a este espacio. No podemos, no debemos ser pobres de espíritu; la juventud no está en la edad, está en la fuerza que yo le ponga a cada acción. Una vez alguien dijo que nuestras banderas deben estar altas pero no tan altas como las argentinas, ¿alguna vez lo vamos a entender?

Luego de la Convención tenemos un desafío: tenemos la responsabilidad de ser propositivos, tenemos que ser sangre. Un motor capaz de influir a partir de ideas novedosas, una nueva propuesta de gobierno que no sólo resignifique lo que entendemos por cambio si no que resignifique cada acción de gobierno. Deberemos salir a marcar los errores de la oposición y también los nuestros. Les pido que recordemos que somos consecuencia de intentos, elecciones y debates. Somos radicales, y ahora sí puedo decir: estamos de vuelta.

Iván González Cortes

DNI 34.141.128

Iván González Cortes

DNI 34.141.128


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