Análisis: Lo que dejaron las palabras de Lacunza y Sandleris

Los planteos dejaron en evidencia que comienza una nueva etapa en la conducción de la economía nacional. Importantes definiciones sobre el tipo de cambio y la relación con el FMI.



“No hace falta un tipo de cambio más alto” y “vamos a respetar los términos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”. Fueron las dos definiciones más importantes en el debut del nuevo Ministro de Hacienda de la Nación, Hernán Lacunza.  

Una nueva etapa ha comenzado en la conducción de la economía nacional. Probablemente la última durante la Presidencia de Mauricio Macri. La intención fue anticiparse a la apertura de los mercados, poner coto a la posible dinámica del dólar, y dejar en claro que Argentina desea cumplir las metas fiscales, cuando falta menos de un mes para el último desembolso del FMI por u$s 5.400 millones.

El arribo al plano nacional de quien hasta la semana pasada se desempeñara como Ministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires, se produce tras el tembladeral económico generado por el resultado de las elecciones primarias, y luego de un fin de semana largo en el que las calificadoras de riesgo bajaron la nota a la deuda argentina, y un lunes en el que los papeles argentinos siguieron cayendo en el exterior, y volvió a subir el riesgo país.

El flamante Ministro se mostró algo nervioso y tropezó con sus palabras en varias ocasiones durante su primer contacto con los periodistas.

El centro de su presentación se basó primordialmente en resaltar que el salto cambiario registrado la semana previa, pone el tipo de cambio “largamente por encima del nivel de equilibrio”, lo que hace suponer que “no hace falta un tipo de cambio más alto”. Para fortalecer la sentencia, echó mano nuevamente de las palabras del candidato opositor Alberto Fernández, quien durante una entrevista consideró que “el dólar a $60 era razonable”.

En segundo lugar, Lacunza se ocupó de resaltar que Argentina cumplirá los compromisos asumidos con el FMI, y el programa fiscal de reducción del déficit. En este sentido, estipuló que las medidas anunciadas la semana pasada, no afectan el cumplimiento de las metas fiscales, en tanto el costo de las mismas será solventado “con la mayor recaudación que se verificará en los últimos cuatro meses del año”. No hubo explicación alguna respecto a las razones que llevan al gobierno a esperar una recaudación más alta, aunque todo hace suponer que la inflación será el motor de dicho incremento.

Por último, el Ministro anunció que recibirá a la misión de revisión técnica del Fondo e hizo una convocatoria a los referentes económicos de la oposición, a fin de definir ciertos acuerdos básicos de cara a lo que viene para la economía nacional.

Precisamente la inflación, fue uno de los ejes en las palabras del Presidente del Banco Central (BCRA), Guido Sandleris, que anticipó que la devaluación significará una inflación más alta en Agosto y Septiembre. El otro eje en las palabras del conductor de la política monetaria, fue reafirmar la certeza respecto a que el BCRA intervendrá en el mercado cambiario a fin de evitar turbulencias, y que continuará la política monetaria restrictiva, es decir, las altas tasas de interés.

Tanto el Ministro como el Presidente del BCRA, resaltaron la incidencia del proceso electoral en las expectativas, en un intento de trasladar desde ahora cierto grado de responsabilidad a la oposición, sobre lo que pueda suceder con la dinámica de los mercados.


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