Árboles que “lloran”
Respuesta a una pregunta muy común en esta época.
Teodorico: tenemos en nuestro jardín un abedul robusto y sano de 20 años (zona norte de la ciudad de Neuquén). En el mes de mayo le podamos una rama secundaría que iba hacia la casa del vecino que estaba a 2,30 metros del suelo y unos 15 centímetros de diámetro. El corte se hizo a unos 10 centímetros del tronco. Desde hace una semana la superficie del corte aparece mojada y chorrea agua clara en gotas continuas y abundantes que empapan el costado del tronco y el suelo. Estamos sorprendidos y le solicitamos alguna medida curativa para proteger el árbol. Agradeciendo desde ya su respuesta lo saludamos cordialmente. Ana y Alejandro. A mi criterio, ese abedul está llorando por la herida abierta en la rama, porque ha comenzado la época de movimiento de savia. No me parece preocupante, porque seguramente cesará cuando se aísle o selle la herida (no cicatriza como en los animales). En todos los casos, cuando se hace un corte en una rama se debe tener la precaución de hacerlo sobre una lateral bien ubicada que pueda canalizar ese flujo de savia. Nunca se deben hacer cortes dejando muñones, en ninguna planta, a pesar de que lo vemos a diario en prácticamente todos los árboles “masacrados” con supuestas “podas” en calles, plazas y jardines. Si se observa con atención, se verá que en todas se ve a simple vista –en unas más, en otras menos– un engrosamiento en forma de anillo en la inserción de las ramas con el tronco o rama principal… el corte se realiza allí, a medio centímetro hacia afuera de ese anillo, que es el “anillo de cicatrización” de las plantas. Aunque las plantas no “cicatrizan” en el sentido como lo tenemos registrado con los animales y nosotros mismos, en que un tejido nuevo reemplaza al dañado y deja –o no– una cicatriz, en los árboles, con los años, la zona de corte se va recubriendo con una corteza de protección… obviamente, dependerá del tamaño de la herida producida. Esto es importante en todos los árboles, pero muy especialmente en los de carozo como duraznero, nectarinas (pelones), ciruelos y almendros y muy especialmente en los cerezos. En todos ellos, además, se recomienda la poda “en verde”, o sea cuando están en plena vegetación (lo ideal sería a fines de cosecha), lo que evitaría también una de las causas de la “gomosis” que, como ya he dicho anteriormente, a mi juicio es un síntoma de debilidad del árbol y no una enfermedad propiamente dicha. Las podas siempre debilitan, y más aún cuando se hacen fuera de época por apresuramiento.
TEODORICO HILDEBRANDT eljardin@rionegro.com.ar
Acortamientos sobre una lateral bien ubicada, que canalizará el flujo de savia.
jardinería
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