“Consecuencias de la Justicia lenta”



En mayo del 2012 inicie un juicio contra la AFIP y el Estado nacional para poder comprar dólares destinados a una deuda hipotecaria previa al cepo. Una medida cautelar resuelta a mi favor en junio del 2012 por la Justicia federal neuquina fue apelada inmediatamente, al igual que el posterior fallo favorable sobre la cuestión de fondo, dictado también en primera instancia en el amparo. Desde junio del 2013 estoy esperando que la Cámara Federal de General Roca resuelva la apelación interpuesta por AFIP y el Estado nacional. Dicha Cámara, si bien rechazó un insólito intento de apelación del Banco Central –que no es parte del juicio–, admitió un recurso para que éste llevara su pretensión a la Corte, quien naturalmente rechazó el planteo del BCRA por improcedente. El interminable tiempo transcurrido, sin definición alguna, me ha generado no sólo un enorme daño patrimonial, sino también dos años y medio de angustiosa incertidumbre personal y familiar, imposibles de ser sostenidas. Al injusto perjuicio de las medidas de gobierno, se le suma el pocas veces considerado –pero enorme– daño que produce una Justicia lenta, cómplice por su accionar, que debiera ser respetuosa del derecho que tenemos los ciudadanos a recibir justicia en un tiempo también justo. Los jueces son responsables de administrar justicia, pero no de esta manera. Carlos M. Martín DNI 13.295.404 Neuquén

Carlos M. Martín DNI 13.295.404 Neuquén


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