Atención al rotavirus en otoño e invierno
Las proyecciones estadísticas aseguran que una diarrea por rotavirus es un hecho normal en la vida de un niño; eso no significa que no conlleve graves riesgos, que pueden culminar con la muerte por deshidratación. La OMS promueve la vacunación, aunque los casos fatales se deben a la falta de atención como la rehidratación después de una diarrea.
En los más chicos, causa gran parte de las gastroenteritis con diarreas, vómitos y fiebre que ocurren a partir de abril, y hasta entrado el invierno. Y no distingue clases sociales al atacar, pero si no hay posibilidad de una atención inmediata puede causar estragos. Así como la mayoría de las diarreas estivales se deben a enterovirus o bacterias especialmente la Escherichia coli, la misma del síndrome urémico hemolítico, el rotavirus es el que las causa entre abril y junio. Y el riesgo de máxima es el mismo: el fallecimiento por deshidratación.
De los chicos menores de 3 años internados en el país por complicaciones de diarreas, según fuentes del Ministerio de Salud, el 42% se debe al rotavirus. En la Argentina manda a internación a 18.000 niños por año. Sin embargo, es muy común: si el 80% de los menores de tres años lo ha padecido alguna vez, significa que contagiárselo es un hecho normal en la vida de un niño.
El caso es que las complicaciones pueden llevar a la deshidratación, por lo que es imprescindible la consulta urgente al médico o al centro de salud ante la aparición de diarrea en un menor de 5 años.
El virus es tan fácil de transmitir que las condiciones higiénicas no se consideran importantes como factor de prevención, como sí consideran a la atención. Una muerte por rotavirus sólo es posible cuando el chico no ha recibido la adecuada atención médica. En la Argentina hay entre 150 y 200 de estos casos fatales por año; en otros países de América, como Nicaragua u Honduras, la cifra de muertos trepa a cuatro dígitos.
El azote del otoño
El rotavirus tiene más de 10 serotipos. Está presente en la materia fecal de la persona infectada, y cuando partículas microscópicas de ésta toman contacto con el agua potable, las manos, los alimentos o los utensilios de cocina, estos se transforman en vías de contagio.
El niño afectado puede sufrir entre 10 y 20 episodios de diarrea en un solo día, y la única medida para prevenir la internación es hacer que recupere las cantidades vitales de líquido perdidas. El pediatra infectólogo Raúl Ruvinsky, miembro de la Sociedad Argentina de pediatría y médico consultor del hospital Durand de Buenos Aires, señaló que no hay en Argentina estadísticas precisas sobre la enfermedad, pero que estudios epidemiológicos hechos entre Argentina, Chile y Venezuela comprobaron que se debían al rotavirus un 2% del total de internaciones de niños en los centros centinela (los que participaban de los estudios), y aclara que en las hospitalizaciones por rotavirus «no se trata el virus, sino la deshidratación».
En el primer año de vida es cuando éstas son más frecuentes, ya que más del 70% de las víctimas del virus no han cumplido aún un año. Sin embargo, en los lactantes, la leche materna parece ser un factor de prevención: suele proveer los anticuerpos necesarios para que el organismo del bebé reaccione y neutralice la acción del virus.
Existen dos vacunas contra el rotavirus: Rotavax y Rotarix. No están contempladas en el calendario oficial de vacunación. La Rotarix acaba de ser precalificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a fin de que sea incluida en los planes oficiales de vacunación.
El doctor Ruvinsky explica que la vacuna precalificada por la OMS previene las infecciones de un serotipo del rotavirus, el denominado G1, «que es el que más circula en América Latina». Con 63.000 dosis aplicadas hasta el presente, principalmente en esta parte del mundo, se ha logrado «un descenso de los casos severos de más del 80%, y una disminución de más del 90% de los casos de hospitalizaciones por diarreas de rotavirus» de ese serotipo o los homólogos, ya que para los otros es mucho menos efectiva.
MARCELO RODRIGUEZ
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