Bariloche debate la Ley Federal de las Culturas

Convocados para debatir el anteproyecto hubo debate en la Biblioteca Sarmiento. Planteos y propuestas.

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Con interesantes planteos por parte de cultores de las diversas actividades desarrolladas en la ciudad y la zona comenzó a desarrollarse en la Biblioteca Sarmiento el primer encuentro destinado a debatir aspectos de la proyectada Ley Federal de las Culturas. De las reuniones, cuya segunda etapa está prevista para el martes 24 en la Escuela de Arte La Llave, participó el secretario de Cultura de la provincia Hugo Aristimuño.

Convocados para participar de las instancias previas a la presentación de un anteproyecto de la norma “concebida como ley marco que incluya y exprese la diversidad cultural de la Argentina”, los asistentes puntualizaron aspectos de la realidad tanto local como provincial.

Los 21 puntos temáticos propuestos incluyen: La cultura como dimensión fundamental para el desarrollo humano y como patrimonio de identidad nacional, Patrimonio cultural tangible e intangible, Qué representa, por qué y para quiénes es necesaria y cómo crear y aplicar la Ley Federal de las Culturas, Las culturas como derechos, Las culturas de los pueblos indígenas como patrimonio nacional, Disciplinas culturales, El rol del Estado, Límites éticos y legales, El federalismo como razón de las políticas públicas culturales, Políticas públicas y presupuesto nacional, La producción como industria cultural y las políticas públicas para su desarrollo, Producción cultural local y regional, La cultura como trabajo, y Creación de un Consejo Asesor Artístico y Cultural para la aplicación de la ley, entre otros.

Aristimuño destacó la posibilidad de participar de una “construcción colectiva” de la ley que propende a “la inclusión y el derecho a la cultura para los cuarenta millones de argentinos”. Un instrumento, agregó, “que permitirá diseñar normas de funcionamiento que equiparen” y acerquen soluciones “a los más desvalidos. Como funcionario siento mucha impotencia al no poder contratar a trabajadores por figuras administrativas, artistas de los parajes que no pueden presentar sus libre deuda en Rentas”, ejemplificó.

Presentada por el funcionario provincial como “un orgullo para los argentinos y autoridad científica en Latinoamérica en cuanto a patrimonio cultural”, la arquitecta Liliana Lolich consideró “extraordinario, un acierto, este anteproyecto” surgido de una necesidad y destinado a “solicitar, exigir y promover más trabajo en cultura.

“Plural, es como una toma de posición, con participación, frente al concepto hegemónico de la cultura como privilegio de determinada elite social”. Evaluó trascendente que desde su denominación apele al federalismo “en un país donde sufrimos políticas centralistas” y valoró la potencialidad de contribuir con “aportes por parte de artistas locales extraordinarios con trascendencia nacional e internacional”.

Tras destacar el debate como instrumento del enriquecimiento, Lolich manifestó su preocupación por “la reiteración del término arte, el concepto de lo artístico como lugar privilegiado y no un componente más de la cultura. Desde mi visión, es el encuadre que deberíamos darle para no quedar en la visión tradicional de la cultura ubicada entre las bellas artes, con un concepto hegemónico instalado desde cierto punto de poder”.

Existen, agregó, “manifestaciones que no pasan por lo estético pero merecen reconocimiento. Dentro de la innovación o nuevas miradas o enfoques (sería deseable) superar la noción tradicional de cultura como espectáculo”. Apeló además a profundizar en conceptos como gestión, jerarquización y presupuestos del área “en estos tiempos en los que el que maneja el dinero maneja el poder”.

El secretario municipal de Cultura, Rubén Fernández, relacionó el tratamiento del anteproyecto con la discusión planteada en torno a la Ley de Medios, participación que permitirá que “la ley realmente represente y sea fiel testimonio del pensamiento y lo que queremos para la cultura de nuestro país”. Apreció acertado el concepto de trabajadores de la cultura planteado “corriendo esta cosa de lo vocacional, somos tipos que estamos trabajando”, añadió.

El actor y director teatral Julio Benítez dijo considerarse “hacedor”. El teatro como disciplina “me permitió crecer como persona, con el entusiasmo que cada uno pone en cualquier disciplina que abrace. No sé si con todas las obras que hice llegué a hacer arte”. Más allá de esta actividad, existe el “tema de la militancia fuera del escenario, la actitud como ser social a quien interesan los espacios de participación. Como actor, acá estoy para ver qué podemos hacer, cómo transitar más inteligente y solidariamente” los umbrales presupuestarios e institucionales.

La escritora Luisa Peluffo dijo coincidir con quien la precedió en el uso de la palabra al manifestar que como “hacedora” pretende que quienes tienen vocación de dedicarse a la gestión cultural sean quienes creen “ese puente necesario para transitar caminos habilitados. Encuentros como estos son los que nos permiten activar esos canales”, apreció.

Ruth Viegener recordó que oportunidades similares abiertas a la reflexión colectiva no fructificaron en resultados. “Muy barilochense, a pesar de no haber nacido aquí, este es mi lugar, desde aquí expreso mi pensamiento. Soy hacedora y gestora, no porque me guste sino porque existe un vacío. Las características naturales paradisíacas de Bariloche nos atraen, son muy potentes y generan una fuerte inclinación hacia la cultura. Hubo poco aporte de la provincia desde que tengo uso de razón. Siempre hubo como un apartamiento”, refirió.

La gestión cultural y los hacedores “existimos porque no concebimos otra forma de vida. Desde luego sufrimos el desamparo legal”, que una vez solucionado permitiría mayor dedicación “porque no deberíamos pensar en otras cosas como pagar cuotas de monotributo para acceder a una jubilación”, sostuvo. Luego hizo referencia a la escasez de espacios públicos, “techos que nos convoquen, nos cuiden, nos alberguen. Para la gente que si le das un poquito, puede volar”.

Durante el primer encuentro fueron tratados también otros aspectos como la ley provincial de mecenazgo, aprobada pero sin reglamentación; el incumplimiento de la ordenanza que crea una delegación de la Dirección Nacional de Derechos de Autor en esta ciudad y el funcionamiento del Fondo Editorial Rionegrino, entidad que según el secretario de Cultura de la provincia “está caminando, previéndose la participación en la próxima Feria Internacional del Libro”.

Ante el señalamiento de “hechos de corrupción” en su seno, Aristimuño aludió a la responsabilidad de los escritores “en el desprestigio del FER”.

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