Barrios del oeste de Bariloche tendrán cloacas

La red llegará al kilómetro 9 de la avenida Bustillo.

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- En pocos días comenzarán las obras destinadas a extender el colector cloacal hasta el kilómetro nueve de la avenida Bustillo, con lo cual podrán recibir el servicio numerosas viviendas y establecimientos que hoy vuelcan sus efluentes al lago Nahuel Huapi.

La red que administra la Cooperativa de Electricidad y confluye en la planta depuradora sólo cubre hoy hasta el barrio Melipal (kilómetro 4,5) y una vez culminada la extensión del ducto llegará hasta los predios del Ejército y el Centro Atómico.

Actualmente ambos establecimientos derivan sus líquidos cloacales y pluviales a un pozo «Imhoff» construido hace más de 50 años que sólo permite darles un tratamiento superficial e incompleto antes de volcarlos al lago.

Desde hace años el destino de esos desechos es motivo de preocupación del DPA y del municipio, pero ahora la CEB asegura que en algo más de un año el problema será resuelto porque esa red quedará conectada con el colector urbano.

El director de Servicios Comunitarios de la Cooperativa, Pablo Risso, señaló que la obra completa exigirá una inversión de un millón de pesos. Se colocarán caños de PVC de 500 y de 250 milímetros de diámetro y se emplazarán también tres estaciones de bombeo a lo largo de la traza. El nuevo ducto comenzará a construirse en los primeros días de diciembre y permitirá que muchos barrios, como Carihué, Rancho Grande, La Cascada, Pinar de Festa y Playa Bonita reciban el servicio de saneamiento.

La incorporación a la red cloacal del sector oeste de la ciudad -donde predominan barrios residenciales- es prioritaria desde el punto de vista ambiental, ya que esos asentamientos humanos tienen un creciente impacto sobre los lagos Nahuel Huapi y Moreno. Sin embargo, el «plan director» del servicio a desarrollarse hasta 2024 llega sólo al kilómetro 13, y desde allí hasta Llao Llao (otros 12 kilómetros) no está prevista la integración con la red troncal.

Por eso el municipio comenzó a pedir para las obras nuevas ubicadas en sectores costeros la instalación de plantas depuradoras modulares, cuyo precio en los últimos años dejó de ser prohibitivo.

La directora municipal de Medio Ambiente, Cristina Flores, reconoció que hay muchos puntos donde se vierten líquidos cloacales crudos al lago, y también que el empleo de lechos nitrificantes, que se usan desde hace décadas, «no van más y son ambientalmente insostenibles».

Dijo que «el problema no es grave hoy, pero hay que preverlo a futuro». La idea es alentar la adopción de pequeñas plantas de tratamiento, que tienen un costo que va de los 2.500 a los 5.000 pesos, y alcanzan para grupos de hasta 15 personas.

Como hay un cierto vacío jurídico en el tema, el municipio está trabajando con el DPA, Prefectura y Parques Nacionales en un proyecto de ordenanza que regule el tratamiento de efluentes en las vecinas a la costa. El ingeniero Gabriel Sorá, de la delegación local del DPA, reconoció que «la tendencia es incorporar plantas domiciliarias».

Sorá también admitió que no hay datos recientes sobre el estado del agua en los lagos Nahuel Huapi y Moreno, pero aseguró que «la situación no es alarmante». En el primero de esos espejos de agua el tamaño, la profundidad y las corrientes le dan un alto grado de depuración natural, pero aún así el DPA tiene previsto instrumentar desde el año próximo un «plan de vigilancia permanente».


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