Buscan dar con el paradero de un hombre en Catriel

Salió el 1 de enero a comer un asado y nunca regreso. Ese día hubo una intensa tormenta luego de la cual pasaron maquinas y se teme lo peor.

Por Redacción

Desesperada busqueda

Horacio Rodríguez, de 66 años, desapareció de su casa el 1 de enero y todavía nada se sabe de él. La familia lo busca a diario, pero a estas alturas “tememos lo peor, que haya sido víctima del aluvión”, dijo Lidia Jara, ex esposa y madre de sus dos hijos.

Efectivos policiales, del grupo Coer, de la división de Canes y Bomberos Voluntarios realizaron rastrillajes desde el 2 de enero, sin ningún resultado; razón por la que la familia emitió una nota a la legislatura municipal, para solicitarles colaboración.

El tema se trató ayer en reunión parlamentaria y pasó a la comisión de Derechos Humanos para delinear las acciones a seguir. Mientras tanto, Jara señalo que “los estamos buscando con palas, a orillas del canal y por el río”, quien teme que puedan hallarlo entre los montículos de tierra que bordean los canales, ya que “después de la lluvia pasaron las máquinas y removieron toda la tierra”, indicó.

Ese 1 de enero “llovió como nunca antes había llovido. Las casas se inundaron, se rebalsaron los canales y las cloacas; había barro y mugre por todos lados y después de eso pasaron las máquinas”, resaltó.

Rodríguez “salió el 31 de diciembre al mediodía. Él vive con el hijo y ese día iban a comer un asado, pero nunca llegó”. Domiciliado en la calle Cacique Catriel 664 del barrio Santa Cruz, adonde los agentes recorrieron la zona y llegaron hasta los canales que corren río abajo, por la zona de lo que era el aeropuerto y el yacimineto Medanito.

Asimismo, llegaron hasta regiones del Alto Valle, donde viven más familiares; así y todo, no hay más novedades que una denuncia registrada una semana después de su desaparición, cuando una persona dijo haberlo visto en la calle República Alemana, a unas cinco cuadras de su casa.

“En esos días apenas si podía caminar porque se había lastimado los dedos de los pies”, de hecho, “ese día había salido con una zapatilla y una ojota porque no se podía calzar. Es imposible que se haya ido lejos”, relató Lidia.

En principio, en la casa de un amigo con el que había sido visto “fue el primer lugar donde buscaron. Hasta ahí llegaban los canes y ahí se quedaban”. “También buscaron en un campo de un primo, cerca del Lago Pellegrini, pero tampoco”. “Le pedimos a la gente que si sabe algo lo diga. Queremos encontrarlo. Queremos que esté donde tenga que estar”, añadió la ex esposa.


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