Buscan mejores condiciones laborales para los porteros
El ministerio de Educación y UPCN elaboran una nueva reglamentación que contemple las complejidades del funcionamiento actual de las escuelas.
El Ministerio de Educación de la Provincia avanza en una nueva reglamentación para cambiar la modalidad de trabajo y atender las complejidades que atraviesa la prestación del servicio de portería en las escuelas.
Las mejoras tienen como punto de partida los cambios producidos en el funcionamiento de los edificios. En el anterior Manual de Misiones y Funciones, que data de 2002, no se había contemplado la incorporación de escuelas de jornadas extendida y completa, ni los esquemas “horas más” y talleres educativos. Estas cuestiones fueron analizadas recientemente en la Mesa de la Función Pública entre la secretaria de ese organismo, Isabel Tipping, el coordinador educativo de Relaciones Institucionales, Gabriel Belloso, y miembros de la seccional Río Negro de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN).
Belloso destacó que los avances permitirían aplicar la renovación de parámetros en junio próximo aunque UPCN debe avalar las discusiones en los próximos días.
Aclaró que esto mismo fue discutido en febrero pasado con la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) que se comprometió a enviar aportes pero “nunca los entregó, nosotros tenemos que cerrar (un acuerdo) y ya no los podemos esperar más”.
Belloso detalló que el objetivo a cumplir es que se garantice el servicio y que “no se interrumpan clases por problemas de limpieza” con lo cual se apunta a que los trabajadores “tengan mejores condiciones” laborales.
Una de las soluciones que se plantean es incorporar material de trabajo más liviano ya que, según el funcionario, en general “hay faltas” por lesiones musculares.
Este aspecto tiene como apoyo los diagnósticos entregados a Educación por la coordinación de Juntas Médicas de la Provincia donde se contabilizan estas afecciones laborales. Esa cartera tiene en proceso una licitación por cuatro millones de pesos a fin de adquirir rodillos de limpieza o carros de desplazamiento, entre otros elementos.
Rubén Molina del área gremial de Servicios de Apoyo Escolar (UPCN), puso énfasis en la necesidad de modificar el trabajo frente a los problemas de salud, en virtud de que un lampazo de 600 gramos “una vez que comienzan a arrastrarlo llegar a pesar unos 13 kilos por todo lo que se le pega” a medida que pasa el tiempo de limpieza.
El dirigente gremial reconoció la importancia de adaptar los esquemas porque “el trabajo se doblegó con la atención de comedores y las limpiezas de talleres. Hay una gran cantidad de compañeros con problemas físicos y que están con readecuación de tareas”, por estos motivos, agregó.
En números
Datos
- 3.220
- porteros trabajan en unos 800 edificios escolares de Río Negro. Entre un 10 y 20% se ausenta por enfermedades.