Bush ordenó el primer ataque aéreo masivo a la capital de Irak

El presidente de EE.UU. dijo que respondió a “provocaciones”.



WASHINGTON.- Unos 24 aviones de guerra de Estados Unidos y Gran Bretaña atacaron ayer instalaciones de la defensa aérea iraquí en el sur de Bagdad, subrayando que el gobierno de George W. Bush está dispuesta a tomar una línea dura con Saddam Hussein.

Tanto en Washington como en Londres, se resaltó que el primer ataque en dos años fuera de las zonas de exclusión aérea iba dirigido contra “objetivos militares” y tenía el fin de destruir hasta seis instalaciones que podrían “amenazar” a los pilotos aliados que patrullan las zonas de exclusión.

Sin embargo, el gobierno iraquí aseguró que algunas poblaciones civiles fueron alcanzadas y que al menos una mujer murió y varias personas, entre ellos niños resultaron heridos.

El mandatario estadounidense autorizó el jueves el ataque, de común acuerdo con sus pares británicos. Bush fue informado de los resultados durante su visita a México para reunirse con el presidente Vicente Fox .

El Departamento de Defensa estadounidense dijo que aviones de los dos países atacaron sistemas de radares iraquíes alrededor de las 21 horas de Irak (14.15 de Argentina), en represalia por el incremento de la actividad iraquí contra aviones occidentales que patrullan las zonas de exclusión de vuelo. Fue el tercer ataque de la semana, pero el primero cerca de Bagdad en mucho tiempo.

“Ellos se estaban acercando cada vez más a nuestros aviones”, dijo en conferencia de prensa el teniente general de los infantes de marina Gregory Newbold, jefe de operaciones del estado mayor conjunto.

Funcionarios del Departamento de Defensa estadounidense dijeron que era la primera vez que habían atacado al norte de la zona de exclusión de vuelo, marcada por el paralelo 33, desde la operación Zorro del Desierto en 1998, cuando fueron golpeados objetivos de varias zonas de Irak.

“Se realizó una misión de rutina para implementar la zona de exclusión de vuelo. Y es una misión de la cual fui informado, y la autoricé”, dijo Bush en una conferencia de prensa con Fox en el rancho del presidente mexicano.

La nueva administración de Bush ha dicho que adoptará una línea más enérgica contra Bagdad -que según cree aún desarrolla armas de destrucción masiva- para evitar que amenace a sus vecinos.

Las zonas de exclusión de vuelos fueron establecidas en el norte y sur de Irak después de la Guerra del Golfo de 1991, para proteger a las minorías iraquíes de los ataques militares de las fuerzas del presidente Saddam Hussein.

Ante una pregunta sobre si los bombardeos señalaban un endurecimiento de la posición estadounidense hacia Irak, Bush respondió en una conferencia de prensa en México: “Saddam Hussein tiene que entender que esperamos que cumpla el acuerdo que fue firmado después de Tormenta del Desierto”, refiriéndose a la operación que logró el repliegue de los tropas iraquíes de Kuwait.

Bush advirtió que Estados Unidos no permanecería impasible si Irak desarrolla armas biológicas, químicas o nucleares. “Vamos a observar muy cuidadosamente si él (Saddam Hussein) desarrolla armas de destrucción masiva. Y si lo sorprendemos haciendo eso, tomaremos las medidas apropiadas”, dijo Bush.

Los ataques se produjeron una semana antes de que el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, viaje al Oriente Medio para reuniones con líderes árabes, en las que se prevé discutirá la política estadounidense hacia Irak. En la conferencia de prensa en el Pentágono, Newbold dijo que no había planes para próximos bombardeos.

“Creo que logramos lo que estábamos buscando (...) degradar, deteriorar la capacidad de las fuerzas de defensa aérea (iraquíes) para coordinar ataques contra nuestros aviones”.

Irak reaccionó al ataque aéreo diciendo el sábado que combatirá a Estados Unidos e Israel en aire, tierra y mar.

Enojo ruso

El ministerio ruso de Defensa condenó en duros términos el ataque, mientras el departamento de Asuntos Exteriores se limitó a mostrar su “preocupación”.

“Lo que están haciendo los militaristas norteamericanos al inicio de la actividad de la nueva administración es un desafío a la seguridad internacional y a toda la comunidad mundial”, afirmó el general Leonid Ivashov, director de Cooperación Internacional en el ministerio ruso de Defensa.

Una fuente del ministerio de Exteriores citada por Interfax dijo que “Moscú está preocupada por los ataques”

En París, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores dijo que Francia no fue “ni informada ni consultada” por Estados Unidos o por el Reino Unido sobre el ataque de ayer . El portavoz explicó que las autoridades galas no sabían nada sobre las intenciones de Washington y Londres para llevar a cabo de este ataque, aunque no quiso precisar si París está molesto por este hecho.(EFE/Reuters)

Los residentes en Bagdad reviven la pesadilla

Las máximas autoridades de Irak prometieron “luchar contra los estadounidenses por tierra, mar y aire”, tras los ataques aéreos de anoche las afueras de Bagdad, en los que al menos una persona murió y alrededor de una decena resultaron heridas, según la televisión iraquí.

Tras una reunión conjunta, presidida por Saddam Hussein, del Consejo del Mando de la Revolución y la dirección del Partido Baaz Arabe Socialista, se emitió una declaración en la que se denunció el ataque en términos tajantes.

“La nueva agresión reafirma que Estados Unidos ha estado planeando y actuando junto con el ente Sionista (Israel) para continuar su agresión contra Irak, que ya ha durado diez años”, según el comunicado.

“Los iraquíes continuarán sacrificándose mientras los agresores continúen sus actos agresivos contra Irak y su pueblo”, continuó el documento.

Los residentes de la capital iraquí vivieron anoche algo que no habían experimentado en dos años: el trueno de una serie de explosiones, el chillido de las sirenas de aviso de un ataque aéreo y estampido de los disparos de las baterías de defensa.

Los bombardeos tuvieron lugar sobre las 21.00 hora local en una zona del sur de Bagdad donde se encuentran instalaciones de comunicaciones y control aéreo, según fuentes iraquíes.Los “aviones enemigos” también bombardearon “objetivos civiles” en la provincia suroriental de Muzana, a unos 370 kilómetros al sur de Bagdad, informó la agencia oficial de noticias iraquí, INA.

Muchos ciudadanos abandonaron sus casas y se congregaron en algunos puntos del centro La televisión oficial iraquí mostró imágenes de heridos, algunos de ellos con aspecto muy grave, que el presentador identificó como víctimas de los bombardeos . Posteriormente se informó de que había muerto una mujer

Entre las víctimas aparecidas en televisión se encontraban una anciana, tres niños y varios adultos, cuyas imágenes, se intercalaron con himnos patrióticos. (EFE)

Análisis: Las razones del apuro de un “duro”

George W. Bush, no titubeó: a sólo cuatro semanas de haber asumido dio luz verde para el primer ataque cerca de Bagdad desde 1998. Los observadores políticos se mostraron poco sorprendidos, porque desde hace tiempo había indicios de que el nuevo gobierno estadounidense iba a adoptar una posición más dura frente a Irak.

Con Donald Rumsfeld al frente de Defensa hay un jefe del Pentágono que no permite que se ponga en duda su autoridad. Y aún más decisivo es el secretario de Estado, Colin Powell, quien fue jefe del Estado Mayor durante la Guerra del Golfo. Ya antes de asumir, Powell reclamaba que el embargo impuesto a Irak fuera aún más riguroso.

Lawrence Eagleburger, quien fuera secretario de Estado de George Bush padre, lo resumió sin vueltas: “EE.UU. no quiere dejarse provocar más tiempo por Saddam Hussein y se propuso enviar rápidamente una señal: con nosotros no se juega” afirmó.

Las violaciones iraquíes a las zonas de exclusión aérea en enero le proporcionaron a Bush la excusa para realizar una demostración de fuerza y a la vez minimizarla como una "operación de rutina".

Por lo visto, Bush aplica una doble estrategia: un decidido accionar militar ante las provocaciones y un debilitamiento de la posición de poder de Saddam con ayuda de la oposición iraquí en el extranjero.

Según una reciente disposición del nuevo gobierno, las agrupaciones opositoras pueden gastar los cuatro millones de dólares de ayuda otorgados por Estados Unidos también para acciones en el interior del país.

La velocidad con la que Bush dio señales de dureza hacia Irak tiene un motivo: Washington teme que el respaldo para las sanciones decrezca , como mostró la flexibilización del embargo para el tráfico aéreo en otoño pasado. La acción militar de ayer fue también un mensaje a los aliados: Saddam sigue constituyendo un problema que debe ser "controlado" y que responderá a cualquier signo de debilidad con provocaciones como las violaciones a las zonas de exclusión.


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