Bush reclamó el repliegue de las tropas israelíes
El presidente de EE. UU. cambia de postura y envió a Colin Powell. Pero criticó a Arafat: "Traicionó la esperanza de su pueblo", sostuvo.
BELEN, Cisjordania (Reuters) – El presidente estadounidense, George W. Bush, hizo un llamado para que Israel comience su retiro de las ciudades palestinas que ocupó desde la semana pasada, al tiempo que aseguró que el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, «traicionó la esperanza» de su propio pueblo.
Bush dijo también que le pidió al Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, que viajara a la región en un esfuerzo para lograr un cese el fuego.
En respuesta a demandas clave de árabes y palestinos, el presidente norteamericano dijo que Israel «debe detener» la construcción de asentamientos judíos en las territorios controlados por los palestinos y terminar la ocupación de acuerdo a las resoluciones de las Naciones Unidas.
«Un avance es imposible cuando las naciones enfatizan sus reclamos e ignoran sus oportunidades. La tormenta de violencia no pude proseguir. Ya basta», enfatizó el mandatario mientras anunciaba su sorprendente cambio de política hacia la ensangrentada región.
Exigió además a varios países, especialmente a Irán y Siria, a «mantenerse fuera» del creciente conflicto de Medio Oriente.
El pronunciamiento de Bush en la Casa Blanca coincidió con otro día de violencia en Cisjordania, donde las tropas israelíes se enfrentaron con los palestinos en ciudades y campos de refugiados en Naplusa y Jenin, mientras los tanques realizaron otra incursión en la dividida ciudad de Hebrón, dijeron testigos. (ver aparte)
Bush también hizo un llamado a los palestinos para que terminen con los atentados suicidas y criticó al presidente Yasser Arafat, sitiado en su cuartel general de Ramallah por las tropas israelíes desde el viernes de la semana pasada. Dijo que Arafat «perdió sus oportunidades y así traicionó las esperanzas del pueblo que se supone debe liderar», haciéndolo responsable en buena medida de la actual situación en Medio Oriente.
El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres, dio la bienvenida a Bush «quien ya se integró al esfuerzo para lograr un alto el fuego», y celebró el plan del mandatario de enviar a Powell.
Los palestinos aceptaron el pronunciamiento de Bush En un comunicado leído a la cadena de televisión CNN por el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, Arafat dijo que aceptaba el pronunciamiento de Bush «sin condiciones».
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, saludó con entusiasmo el llamado de Bush a Israel para que retire a sus tropas y dijo que era muy importante que Washington se hubiera involucrado en la búsqueda de la paz para Oriente Medio.
Por su parte, Israel anunció que le permitiría al enviado estadounidense para el Oriente Medio, Anthony Zinni, visitar a Arafat, en el que sería el primer contacto cara a cara del líder palestino con un representante extranjero desde que los tanques atacaron su cuartel general. Un portavoz israelí dijo que su gobierno no realizará declaraciones sobre los comentarios de Bush «por un buen tiempo».
Giro del discurso
En su discurso, Bush fue en un tono en el cual se basó para presionar a Arafat para evitar más atentados suicidas contra Israel hasta el énfasis que utilizó para mostrarle a Israel los pasos que debe tomar hacia la paz. Bush reiteró el derecho de Israel a defenderse, pero agregó: «Sin embargo, para sembrar las bases de una futura paz, le pido a Israel que cese las incursiones en áreas controladas por los palestinos y que comience el retiro (de sus fuerzas) en esas ciudades que recientemente ha ocupado».
Bush no dio un plazo, pero un alto funcionario norteamericano dijo que Estados Unidos quiere que estas medidas sean adoptadas lo más rápido posible. Se espera que Powell visite la región la semana próxima.
Mientras la comunidad internacional trata por todos los medios de convencer a Israel de que retire a sus fuerzas de la ANP y retome la vía de la negociación, el ejército continuaba hoy su arrolladora ofensiva con la toma de Naplusa, donde impuso el toque de queda a sus habitantes. Además, los soldados prosiguieron el rastreo casa por casa, y edificio por edificio, en todas las ciudades cisjordanas palestinas que invadió hasta ahora: Ramallah -donde Arafat sigue en confinado-, Kalkilia, Tulkarem, Belén -donde sigue el asedio en torno a la Basílica de la Natividad-, Jenín y Naplusa. Fuentes de la ANP informaron ayer sobre «durísimos» combates en Jenín, Naplusa y la ciudad dividida de Hebrón- ciudad que fue bombardeaba con helicópteros Apache- en los que murieron 11 palestinos y cinco soldados israelíes.
La Basílica de la Natividad continuaba ayer siendo otro de los centros de atención, dado que las fuerzas israelíes bombardearon la puerta trasera de la Basílica, donde desde hace dos días se refugian unos 200 palestinos.
La ofensiva de Israel, lanzada después de varios ataques de suicidas palestinos, ha causado ira entre los árabes y gran preocupación en el resto del mundo por temor a que la violencia en el Oriente Medio se salga de control.
Los dos enviados más importantes de la Unión Europea llegaron a Israel en una misión de urgencia para presionar en busca de un cese el fuego, pero debieron regresaron sin conseguir el permiso que buscaban para visitar a Arafat. El ministro español de Relaciones Exteriores, Josep Piqué, criticó esa decisión .
Advirtió a Irán y a Siria
Washington (Télam-SNI).- El presidente estadounidense George W. Bush acusó a Irán, Siria e Irak de querer radicalizar el enfrentamiento israelí-palestino.
Bush afirmó que «la entrega de armas iraníes y su apoyo al terrorismo incendian la pólvora en el conflicto en Medio Oriente y ello debe cesar».
Según Washington, Teherán está implicado en un reciente caso de envío de armas a los palestinos -interceptadas por los israelíes- y un convoy de armas hacia el sur del Líbano.
En cuanto a Siria, país que denunció a la red Al Qaeda liderada por Osama Ben Laden, se refirió diciendo: «Esperamos que actúe contra Hamas y Hezbollah», los dos movimientos radicales islámicos que actúan en la región. «Es hora de que Irán trate de responder a las aspiraciones de libertad de su pueblo y que Siria decida de qué lado se sitúa en la guerra contra el terrorismo», continuó Bush su mensaje.
Sharon no para la ofensiva
Jerusalén (Télam-SNI).- Israel aseguró que su ofensiva militar continuará, pese al pedido del presidente norteamericano, George W. Bush, quien solicitó al gobierno de Ariel Sharon la retirada de los territorios autónomos, en los que ayer murieron al menos 11 palestinos y 5 soldados israelíes.
Como único gesto de distensión, la oficina de Sharon informó que el premier autorizó un encuentro entre el enviado estadounidense, Anthony Zinni, con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat.
El ministro israelí de Finanzas respondió directamente a las palabras de Bush, quien pidió un retiro de las tropas de los territorios, al asegurar que «no hay razón para retirarse como solicitó Bush, todavía tenemos trabajo por hacer»
«Si hay un alto el fuego, no hay razón para permanecer en los territorios palestinos, pero un alto el fuego deben acordarlo ambas partes. Nosotros no podemos concluir solos un alto el fuego», declaró Shalom a la televisión pública israelí.
Más temprano, el jefe de las Fuerzas Armadas de Israel, general Shaul Mofaz, había dicho que «el ejército necesita de cuatro a ocho semanas para que la Operación Muro de Defensa sea efectiva».
Ese es el tiempo que, según Mofaz, necesitaría Israel para «desmantelar las redes terroristas que operan en la ANP».