Perdonando todo
Y entonces al fin, con la paz en mi yo perdono al mundo.
El mirar el cielo, sentirse tan lejos buscando en el suelo la luz de aquel fuego que perdí ese día, sintiendo la herida de mi alma en celo.
Perdonando entonces a un mundo sin nombre, del derrumbe enorme del bello sentido.
Si mentirle al hombre como le han mentido si vivir herido por tontas razones perdonar entonces todo lo vivido.
En el corto espacio de lo que me falta En la cima misma de aquella montaña.
En el mismo centro de ese corazón que aún late y ama.
Por cada mañana, yo perdona al mundo por seguir buscando la luz de ese fuego
que perdí ese día, sintiendo la herida de mi alma en celo.
Roberto Savasta
DNI 14251572
Bariloche