Caso Gigli: revelan crudos detalles de cómo fue el crimen

Una reconstrucción virtual describió cómo fue el ataque contra Guillermo Martínez, en el departamento del acusado en Roca. La salpicaduras de sangre fueron clave en para los especialistas.

El cuerpo de Guillermo Martínez tendido en la cocina comedor del departamento de Octavio Gigli en Córdoba al 900, volvió a tomar el centro de la escena en el marco del juicio por homicidio, en su cuarta audiencia celebrada ayer en la Ciudad Judicial de Roca.

El “cómo” fue el asesinato de Martínez -exdirector de Rentas de Río Negro- el 31 de agosto de 2015, ya tiene una única hipótesis expresada mediante una reconstrucción virtual de los hechos a cargo del testigo Héctor Castillo, licenciado en Criminalística y representante del Ministerio Público Fiscal.

Esa “reconstrucción virtual” que el público pudo ver a través de fotografías, se hizo mediante el análisis de gotas de sangre, huellas de calzado y planimetría del lugar. Así se determinó que el primer ataque a Martínez habría sido sorpresivo y por la espalda con un arma blanca, mientras este se encontraba sentado presuntamente tomando un café.

Más información: La primera semana del juicio a Gigli lo dejó más comprometido

El atacante habría estado parado, como arroja la dirección de las heridas. Según se estimó, cuando el agresor sacó el cuchillo de las entrañas de la víctima, que llegó a unos 10 centímetros de profundidad, el arma habría salpicado gotas de sangre hacia la pared, lo que permitió -entre otras cosas- a los peritos definir esa hipótesis.

Luego de esa primera herida, habrían llegado el resto de las puñaladas sobre el lado izquierdo del torso de la víctima, quien posteriormente cayó al suelo. Luego, el cuerpo del hombre habría sido arrastrado unos centímetros, dejando una mancha de sangre producto del arrastre en el suelo.

En la vivienda se habían encontrado huellas de dos calzados y una diferente sobre el pecho de Martínez. También se encontró cocaína y un orden generalizado de los objetos del hogar que llamó la atención.

Además de Castillo, sumó su testimonio el ingeniero en sistemas David Bafoni, coordinador de políticas informáticas del Ministerio Público, quien fue entrevistado por las partes mediante una videoconferencia. Dijo que la última llamada del teléfono de Gigli fue el día del hecho (31 de agosto de 2015) a las 20:13 a Tadeo Gigli. Duró 14 segundos y fue captada por una antena de Roca. Luego esa línea no volvió a usarse nunca más. La última comunicación entre Gigli y Martínez habría sido ese mismo día a las 16:10 cuando Martínez llamó a su amigo, en Roca.

Te puede interesar: Caso Gigli: no pudieron determinar la hora de la muerte de Martínez

Además, se presume, que Gigli usaba para comunicarse una cuenta de Facebook “falsa” creada el 15 de septiembre de 2015 desde una IP en un edificio de San Pablo, Brasil. Según el historial de tránsito de Migraciones, la última vez que Gigli pasó a Brasil fue el 14 de enero de 2014, en avión.

Por su parte, Nicolás Martín Bravo -tercer testigo de la audiencia- quien integra el área de investigaciones de la Policía, comentó que una persona -allegada a Gigli y de sexo femenino- mantenía conversaciones con un abogado ofreciendo bienes a cambio de asegurar la defensa del acusado. Según aportó el fiscal Garrido, la mujer mantenía una relación sentimental con Gigli, pero no era su esposa.

Por otra parte, el testigo policial dijo que fue el hijo de Octavio Gigli (Tadeo) quien entregó a la policía -sin oponer resistencia- uno de los pares de zapatillas en el marco de un allanamiento en su casa.

Se trata de unas zapatillas implicadas en la escena del crimen, ya que su huella coincide con las huella encontrada en el cuerpo de Martínez. Esas zapatillas Gigli se las habría llevado a Brasil y luego habría vuelto a traerlas entre su equipaje cuando fue extraditado.

“Indicio de culpabilidad”

El fiscal Luciano Garrido dialogó con “Río Negro” al final de la jornada y planteó: “con estos testimonios empezamos a acreditar el indicio de culpabilidad; por haberse dado a la fuga, tirar los teléfonos y cerrar comunicación formal con familiares y amigos. También por haber salido del país de manera ilegítima, porque no quedó registrado en ningún paso”.

Además, como cierre, el letrado caracterizó que con los tres testimonios de la fecha se le dio “un cierre a lo que fue el relevamiento de datos de la escena del crimen, con la reconstrucción virtual del hecho con el testimonio de Castillo”.

Ahora restan unos 15 o 20 testigos propuestos por la Fiscalía, aunque Garrido consideró que reevaluará la cantidad ya que creen que “con cinco testigos más estaría acreditada la plataforma fáctica que proponemos”.

Mas detalles sobre la escena del crimen
No había desgarros ni signos de violencia en las prendas de Martínez. No hubo defensa por parte de la víctima, lo cual llama la atención porque un hombre de 1.88 metros de altura y casi 100 kilos de peso podría haberlo hecho; pero por la espalda esa posibilidad de defensa se vería reducida.
No había desorden en la mesa contigua al lugar donde habría sido el ataque, salvo una taza caída y una mancha de café en el suelo, al lado del cuerpo.
Las piernas de Martínez estaban entrecruzadas cuando fue hallado y tenía la campera puesta al momento del ataque.
El empresario imputado es hasta ahora el único sospechoso de asesinar a Martínez y todas las pericias lo indican en la escena del crimen.
Roca

Seguí informado, suscribite GRATIS a nuestro newsletter

TAGS.

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.