Castells inauguró su comedor comunitario en Puerto Madero

Cientos de personas asistieron ayer a la inauguración del comedor comunitario que el Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados (MIJD), liderado por Raúl Castells, instaló en pleno Puerto Madero en un pequeño local instalado sobre una explanada, cedido en comodato por un empresario gastronó

mico.

El local, situado frente la fragata Sarmiento –que sirve de museo al que concurren numerosos turistas– comenzó desde las primeras horas de la tarde a rodearse de carteles amarillos con la inscripción del MIJD, al tiempo que numerosas personas repartían tortas fritas a los que recién llegaban.

«No queremos sobras de nadie, no queremos que el almuerzo y la cena de los pobres sea lo que alguien dejó», destacó Raúl Castells.

Dentro del local había pocillos de café con el logo del MIJD o remeras con leyendas alusivas a este movimiento, que los seguidores de Castells organizaban como una suerte de intercambio por paquetes de fideos, yerba o harina. La mujer de Castells, Nina Peloso, destacó que la Argentinas «es un país rico; por eso tratamos de que la gente no ande revolviendo la basura, si alguno pueden pagar 300 o 500 pesos por una cena, lo respetamos, pero queremos que los que no lo pueden hacer tengan al menos un plato de guiso».

Durante el acto se sucedieron varios oradores pero el momento más emotivo fue cuando Carlitos, de 12 años y a quien Castells presentó como «el dirigent más chico» del MIJD, empezó a agradecer la habilitación del comedor y apenas pudo seguir, porque se quebró en llanto.

Antes, Castells, rodeado de fotos pegadas con niños recibiendo alimentos en diversos puntos del país, destacó que «Argentina nunca será Sudáfrica ni Buenos Aires, Johannesburgo, ni se podrá aplicar el apartheid» con los pobres como en ese país se hizo con la población negra.

Los que ostentan la «riqueza fastuosa y obscena soñaban con ver a la infantería» desalojando por la fuerza a mujeres y niños, señaló. El empresario Paul Stabholz, quien vive en el edificio contiguo al comedor, dijo que pensaba apadrinar a tres niños que eligiera el MIJD para garantizar su educación desde el jardín de infantes hasta finalizar el secundario. Consideró que si otros empresarios siguen su iniciativa se va a generar un «efecto cascada». (Télam)


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