Clases en el aire para formar a los pilotos en el aeroclub de Allen

07 La demanda crece y hay seis aviones disponibles para cumplir con las enseñanzas y las prácticas. La primera parte del curso cuesta 120 mil pesos.



Son dos mil metros. Un camino largo de tierra que cada día recibe y despide aviones. Algunos hacen piruetas, otros dan sus primeros aleteos en el aire. Unos enseñan. Muchos aprenden.
Este año, hay 60 alumnos que asisten a las clases de piloto privado que se dictan en el Aeroclub de Allen, en el norte de la ciudad, donde hay seis aviones destinados exclusivamente a la escuela.


Convertirse en piloto rquiere muchas horas de vuelo, y bastante inversión. Puesto en números: se necesitan más de $120.000 para terminar el curso en el Centro de Aviación de Aeronáutica Civil del Aeroclub de Allen.
En la primera instancia se exige tener 40 horas de vuelo y cada una cuesta unos $3.000. Pero completar el curso es la base para luego seguir con la capacitación y convertirse en piloto comercial.


De allí en más todo es cuesta arriba: para ser piloto comercial se necesitan 240 horas arriba de un avión; para ser piloto comercial de primera clase, 900 horas y la categoría más alta, la de piloto de línea aérea, requiere al menos 1500 horas de vuelo, según detalla la Administración Nacional de Aviación Civil Argentina (ANAC).


Otro lugar en el Alto Valle de Río Negro para formarse como piloto privado es el Aeroclub de Roca. Allí hay 14 estudiantes que están esperando comenzar el curso este mes. Además hay cuatro que no pueden rendir sus exámenes porque no hay aviones disponibles. Uno de los dos aviiones está en reparación, y al otro le falta una habilitación.
De todos modos, la pista asfaltada del aeropuerto de Roca recibe continuamente vuelos sanitarios y están prontos a que vuelvan a realizarse los nocturnos tras la instalación de las balizas.

Exámenes y cursos


Los aspirantes a piloto deben rendir un examen teórico y otro práctico con el instructor. Marcelo Santo, presidente de la entidad señaló que el curso hay que terminarlo antes de los dos años.


“La mayoría de los pilotos vuela entre tres y cuatro horas por semana. Este año se van a recibir 30 estudiantes”, contó orgulloso a “Río Negro”.
Los interesados que llegan a Allen vienen de Cipolletti, de Regina, e incluso de Neuquén.
El club funciona toda la semana, desde la mañana hasta la tarde, y los estudiantes tienen instructores disponibles para aprender.
“Hay cuatro instructores, por día se vuela entre ocho y nueve horas. Uno de los instructores vive en el predio del Aeroclub, otro es de Cipolletti, uno de Neuquén y otro de Viedma”, contó Santo.
La edad mínima para inscribirse es de 17 años. Los menores de 18 pueden anotarse con autorización de sus padres. Además se pide haber aprobado el ciclo primario, ser socio del Aeroclub de Allen, presentar el certificado de antecedentes penales y el certificado médico aeronáutico.
Para este último requisito hay médicos designados por la (ANAC). “Te hacen un examen psicofísico y otro de sangre, de oído y vista. Una vez que llegan los resultados positivos al Aeroclub se puede comenzar el curso”, detalló Santo.
La flota de aviones incluye un Petrel 9121, un Cessna 150, otro Cessna 172, un Piper Colt PA22, otro Piper Archer PA 28 y un Tecnam P92.
Antes de comenzar el curso, el alumno realiza un vuelo de demostración con el instructor dónde se le explica que es lo que va a vivir en la capacitación.

24-07-19 allen actividades aeroclub allen


Las clases teóricas son 10, y allí se estudian temas específicos de aeronáutica (básicos para la primera licencia). Se dictan el sábado a la tarde y están a cargo de dos pilotos comerciales.
También deben realizar 10 horas mínimas de entrenamiento terrestre en un simulador de vuelo que hay en las instalaciones del Aeroclub.
Recién entonces empieza la parte con la que sueña cualquier aspirante a piloto: las 40 horas de entrenamiento en la aeronave con un instructor al mando del avión. “Todo se va haciendo de manera paralela”, contó Santo.
El aeródromo de Allen está ubicado en la zona norte la ciudad. El vicepresidente del Aeroclub, Julio Ateca, señaló que el lugar está habilitado para vuelos deportivos, recreativos y sanitarios.
Este año, luego de mucho tiempo esperan que se reactiven los vuelos nocturnos. “Estamos en un plan de balizamiento con distintas instituciones del ámbito aeronáutico”, explicó. Y contó que “hay vuelos privados todo el tiempo. La mayoría son pilotos conocidos del club”, dijo Ateca.
Los pilotos amigos viajan de otras provincias y paran en el aeródromo para cargar combustible.


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