Una pilota neuquina destacada en el aire y en la ciudad

Paula Drazul fue homenajeada por el Concejo Deliberante. En mayo representó a la Argentina en el noveno Campeonato Mundial Femenino, que se realizó en la República Checa.



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Paula Drazul representó al Club de Planeadores de General Roca en el Campeonato Mundial.(Foto: Archivo.- )

La Asociación Madres de Plaza de Mayo, filial Neuquén y Alto Valle, recibió la declaración de “vecina ilustre” de la ciudad de Neuquén.

Ayer, en un acto que se realizó en el Concejo Deliberante y en el que fueron galadornados otros vecinos, Inés Ragni y Lolín Rigoni recibieron la mención especial.

“Somos las Madres neuquinas que hemos puesto el pecho hace 40 años en las buenas y en las malas, más en las malas, pero estaremos siempre en las calles hasta conseguir todo lo bueno que queremos para nuestros jóvenes” expresó Ragni. Por su parte, Rigoni manifestó que “este es un compromiso de hacer cada día más, de ser un ejemplo para los jóvenes y no defraudarlos.”

La declaración de “vecina ilustre” para las Madres fue aprobada el 31 de agosto por una propuesta del concejal Fernando Schpoliansky (FN). En sus fundamentos, entre otros consta que “en 1982 se consolidaron como la primera filial de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y desde el comienzo mantienen los tres principios generales de la Asociación: la socialización de la maternidad, exigiendo justicia por los y las 30.000 desparecidos; la independencia de los partidos políticos, pues sus hijos tenían múltiples ideologías y participaciones políticas, y la independencia económica.”

Ayer se entregaron los diplomas a vecinos ilustres de Neuquén.
Gentileza.-

Por otra parte, fueron homenajeadas las actividades realizadas por el grupo Scout Hueni Nehuen. El director del distrito Nº 3, Oscar Heredia Maidana, dijo que “trabajamos por la formación de niños, jóvenes y adultos, un trabajo incansable de más 33 años pero creemos que estamos haciendo el bien y por este camino queremos continuar”.

También, se destacó a Paula Drazul por su trayectoria como piloto de aeronaves vuelo a vela. En mayo representó a la Argentina en el noveno Campeonato Mundial Femenino, que se realizó en la República Checa.


No hay ningún día igual al otro. Menos aún si se trata de pilotear un planeador.

“Se asemeja mucho a lo que es el vuelo del cóndor, del ojote o los chimangos que usan mucho la actividad convectiva. Ellos esperan a que haya algún tipo de condición para salir a volar. Nosotros estamos muy atentos a como resulta el día para poder hacer kilómetros y kilómetros. Se hace desde lo más chiquito que son 100 hasta 1.000, y los grandes veleros 3.000 kilómetros. La sensación es única porque vos estas con la máquina, tus condiciones y el medio ambiente. No hay nada más. De acuerdo a tus condiciones va a ser lo que hagas ese día. Siempre tiene una atracción particular”, aseguró la volovelista neuquina Paula Drazul.

Ella tiene 46 años y viajará 12.796 kilómetros para participar en el noveno Campeonato Mundial Femenino de Vuelo a Vela que se realizará del 17 de mayo al 4 de junio en Zbraslavice, República Checa. Representará al Club de Planeadores de General Roca.

A nivel local compite con varones y será la segunda mujer en ir a un mundial. “Hubo una, 16 años atrás”, contó. “Es complicado cuando uno empieza a tener obligaciones y familia, y todo eso hace que uno desista. Te trabajan la culpa, sos madre, ¡qué estas haciendo ahí arriba! Tenés que trabajar mucho esa parte también. En el último campeonato que fue en febrero vino una mujer con sesenta y monedas. Ella había competido en sus años, y me dijo: “te admiro mucho, yo no tuve el coraje. Cuando nacieron mis hijos no pude.” Vos podes competir, hacer tu vida y también criar hijos”, agregó.

Un planeador o velero es un “avión con alas largas”, explicó Paula, una aeronave sin motor. Mientras pilotea hay un equipo en tierra con el que se comunica y que la orienta sobre el clima. El deporte se originó en Alemania. Hasta allí viajará Paula la próxima semana para buscar su máquina y practicar.

“En lo que es preparación llego bien porque esta temporada hice muchos campeonatos, acá en Argentina. Estoy bastante entrenada. Pero, cambiar de país, ir a un lugar diferente al tuyo; volar en otras condiciones, todo eso hace que uno vaya preparado en lo que es el vuelo, pero no en lo que es la zona. Yo estudié el clima, la superficie, el terreno, que es importantísimo para poder saber dónde buscar las térmicas ”, señaló Paula, que lleva en su cuello una medalla dorada de la Virgen de Loreto, la patrona que la cuidará en las nubes.

El clima ideal para el vuelo a vela, en nuestro región, es de septiembre a marzo.

“Hay geografía, meteorología, mucho para aprender. Y mucho para aprender en cada zona. Y lo bueno también es que es una actividad que no termina a los treinta años como los deportes de desarrollo físico. Andas bien en la etapa de los 30 a los 50 años, esa es la cumbre, donde tenés experiencia y todavía la cabeza anda muy bien. El entrenamiento físico es fundamental para estar cien por ciento en condiciones y tener tu mente cien por ciento concentrada, que es muy difícil. Nosotros estamos horas arriba del planeador, y dos minutos que deje de concentrarme en lo que estoy haciendo, estoy perdiendo”, indicó.

Todos los números

carlos mir

–¿En qué consiste tu equipo?

–El planeador, un paracaídas, todo lo que es la instrumentación que son registradores de backup y una computadora de vuelo. Usamos ropa clara para evitar la insolación, de secado rápido, perdemos mucha agua en el vuelo.

–¿Tomás agua antes de salir a volar?

–Tomas agua antes de salir a volar, llevas agua y comida: barritas de cereales y frutas. El esfuerzo físico es muy grande aunque uno esté sentado ahí.

–¿Cómo es la dinámica de la competencia?

–Los planeadores se suben con camiones remolcadores. Una vez que están todos en el aire se esperan veinte minutos y se abre el control. Hay una línea imaginaria de diez kilómetros, que tenes que pasar para empezar a correr. Cada uno puede partir cuando quiera. Tenes la prueba que te dio el equipo de deportiva –que puede ser de 100, 200, 300, 500 kilómetros–, bloqueas vértices y volves. El que hace más rápido ese recorrido gana.

–¿Cómo saben quién gana?

–Porque llegamos al club, agarramos los registradores, y tenemos que entregarlo a cómputo, donde ven quien hizo la prueba más rápido.

–¿Alguna vez tuviste miedo en el planeador?

–Sobre todo en la cordillera, donde a veces hay muchísimo viento, muchísima turbulencia y ahí decis: “Para qué subí.”

Preparados, listos, ya:

cómo es la competencia

Datos

28 años
tenía Paula Drazul cuando comenzó a pilotear.
1.000 metros
es la altura mínima a la que se vuela en competencia.
5 horas
de diferencia hay entre Neuquén (Argentina) y Zbraslavice (República Checa).

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