Correctivos: la brutalidad del estilo K

Por Redacción

El brutal atropello de Cabandié a la agente de tránsito que le hizo la boleta ha dejado en evidencia el abuso de poder al que está acostumbrado el kirchnerismo. A la arbitrariedad y a la falta de educación. Pero la palabra que circuló por todos lados a propósito de los dos videos es “correctivo”. Cabandié, que luego se supo que llamó a alguien para que Martín Insaurralde sancionara a la agente de tránsito, dijo: “Que le apliquen un correctivo”, es decir, una sanción por no haberse subordinado a sus caprichos. En realidad los correctivos han sido el sistema de gobierno de los Kirchner. Moreno amenaza a los empresarios para que hagan tal o cual cosa y, si no, los sanciona con un correctivo. Cristina Fernández de Kirchner le aplicó un correctivo a una inmobiliaria por decir que la actividad se había paralizado a partir del cepo cambiario, algo que efectivamente ocurrió porque en la ciudad de Buenos Aires se cuentan 21 meses consecutivos de caídas interanuales en la cantidad de escrituras. Pedro Mercado sufrió un correctivo cuando su esposa escribió una carta de lectores que no fue del agrado K. Al exmilitar lo castigaron porque su esposa había osado hacer uso de la libertad de expresión. La AFIP se entretiene aplicando correctivos a todos aquellos que opinan diferente al gobierno, mandando las inspecciones del caso. ¿Fue un correctivo la inspección a Lorenzetti? A Julio Cobos le hicieron la vida imposible cuando dijo su famoso “Mi voto es no positivo”. ¿Acaso no le aplicaron varios correctivos? ¿A Bergoglio no le aplicaron un correctivo no asistiendo a sus tedeum? Claro, ahora que es papa y tiene una imagen positiva altísima en Argentina y en el mundo ya no le aplican más correctivos. Ahora van al pie. El que las hordas de D’Elía fueran a patotear a quienes se manifestaban en la Plaza de Mayo durante la crisis con el campo, ¿no fue un correctivo? Seguramente los lectores tendrán varios casos más para citar que yo en este momento no recuerdo, pero lo que es seguro es que el comportamiento de Cabandié fue dejar al descubierto la filosofía K: aplicar correctivos a todos lo que no hacen lo que ellos quieren. Es más, Cabandié hizo el mismo discurso oficial de siempre en el video. Habló de que era hijo de desaparecidos, como si esa condición lo eximiera de llevar el seguro obligatorio para circular con el auto. Dijo que había luchado contra la dictadura cuando en realidad en esa época no tenía más de cinco años. Habló de su lucha contra los que quieren destruir el país, otra parte del relato, y como corolario, en un comportamiento de cobarde, trató de “boluda” a una chica de 22 años. Cabandié demostró ser un maleducado, resentido y cobarde al insultar a una mujer. Pero ése es el estilo K. Usar el poder para castigar ellos lo llaman “aplicar un correctivo” a quienes hacen algo que no les gusta. Es decir, usan el monopolio de la fuerza para castigar a quienes piensan diferente en vez de usarlo para defender el derecho a la vida, la propiedad y la libertad de las personas, lo cual les quita legitimidad como gobierno. En síntesis, Cabandié no hizo nada diferente de lo que hacen los K todo el tiempo. La diferencia estuvo en que ese comportamiento quedó grabado en un video y se vio con toda crudeza hasta qué punto pueden llegar en el abuso del poder aplicando correctivos, aunque la expresión más exacta sería “venganza contra los que piensan diferente”. (*) Licenciado en Economía

Roberto Cachanosky Economía para Todos