Crecen los formatos de trabajo flexible
El 78% de los argentinos que tienen empleo busca un mejor balance entre la vida privada y laboral. Si bien la tendencia es hacia la flexibilidad, en nuestro país aún reina el modelo tradicional en el que todos los empleados concurren a la oficina en horarios regulares.
Unos 7 de cada 10 argentinos trabajan bajo un esquema tradicional en el que todos los empleados concurren a la oficina en los horarios regulares.
Esta es una de las conclusiones que surge de los datos que arroja el Randstad Workmonitor correspondiente al primer trimestre del año en el país.
Randstad, firma de Recursos Humanos, relevó las expectativas, estados de ánimo y comportamiento de los trabajadores en 33 países, incluido Argentina. Contrariamente a lo que podría pensarse, apenas el 34% de los trabajadores argentinos tiene la posibilidad de trabajar en el lugar y momento deseado, mientras que el 74% señala que en su trabajo aplican el sistema tradicional de jornada laboral; es decir, todos trabajan desde la oficina y con un horario fijo de entrada y salida.
En términos comparativos, Argentina está entre los países que aún sostienen formatos de trabajo más bien tradicionales, ya que la media global de quienes pueden trabajar desde cualquier lugar y en cualquier horario es del 41%, y la de quienes trabajan bajo el sistema tradicional, del 68%. En la misma línea, el 70% de los argentinos encuestados indica que desearía poder trabajar desde su casa u otras locaciones, aunque su empleador no le ofrece actualmente esa posibilidad. Así, con diferencias mínimas, los argentinos se emparentan en este deseo de flexibilidad con sus colegas de la región, ya que el 70% de los brasileños, el 72% de los mexicanos y el 74% de los chilenos se inclinan por un formato menos rígido de organización del trabajo. Así, las organizaciones buscan adaptarse: 34% de los argentinos sostiene que la empresa en la que trabajan está migrando de un formato tradicional a uno más flexible.
Tradicional o flexible
Si bien el 58% de los argentinos indica que prefiere trabajar desde la oficina, el 73% se inclina por un esquema más flexible en el que pueda alternar con trabajo remoto de vez en cuando.
Los argentinos de entre 25 y 34 años son los que más desean tener la oportunidad de trabajar desde sus casas u otros lugares (77%), mientras que los que prefieren el formato tradicional de trabajo en la oficina son los mayores de 55 años (66%).
Por otro lado, el 78% de los trabajadores argentinos considera que un formato de trabajo más flexible contribuye a un mejor balance entre vida privada y laboral, a la vez que el 79% sostiene que incrementa la creatividad, la productividad y su nivel de satisfacción con el trabajo. Por otro lado, el 44% cree que los nuevos formatos de organización del trabajo generan mucha presión sobre su vida privada, ya que pareciera que nunca pueden desconectarse.
Qué buscan
los más jóvenes
El 34% de los argentinos registra que las empresas en las que trabajan están migrando de un modelo tradicional a uno más flexible.
Datos
- “Estamos frente a un proceso de cambio impulsado por las expectativas de los trabajadores, en especial los más jóvenes, en relación a formatos de mayor flexibilidad para la organización del trabajo. Ellos buscan mayor libertad, autonomía y esquemas flexibles que les permitan un mejor balance entre vida privada y trabajo y las empresas están haciendo un esfuerzo para adaptarse a esta demanda y aggiornar sus estructuras, procesos y formas de organización de la jornada laboral. Se trata de un fenómeno global y creciente, ya que la expectativa por formatos flexibles es un factor que se consolida a la hora de atraer y retener talento”, afirmó Andrea Ávila, CEO de Randstad.
- El 34% de los argentinos registra que las empresas en las que trabajan están migrando de un modelo tradicional a uno más flexible.
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