¿Cuál es el contenido de las murgas de la región?
Desde que nos levantamos hasta el final del día estamos en contacto con la música, ya sea a través de la radio, el teléfono, la computadora; al salir a la calle, en el kiosco de a la vuelta, en los boliches, en los bares, desde el señor que va silbando por la vereda hasta un recital que encontramos en alguna plaza. Pero, ¿cuánto de esta música de la que nos rodeamos, nos deja en algún sentido, algo para hacer o ver?
MÚSICA Y MURGA
Por Victoria Martínez Zoni y Vera Orrego (*)
La música es un fenómeno universal; así como la religión y el lenguaje. En todas las culturas, es un medio de expresión. Por medio de ella se transmiten no solamente sentimientos, sino también emociones, pensamientos, ideas y conocimientos. Entonces, ¿cómo es que la música se filtra en nuestra cabeza, nutriendo y alimentando nuestras ideas y quehaceres de la vida cotidiana? Los autores Robert Kubey y Reed Larson en “Televisión y Música: Contrastando los medios de comunicación en la vida de los adolescentes” (1983) exponen que “los jóvenes muestran mayor involucramiento emocional, motivación y apertura con la música que concualquier otro medio de comunicación”. Asimismo, Peter Wicke en “El sentimentalismo y la alta pathos: la música popular en la Alemania fascista” (1985) agrega que “los adolescentes establecen una relación especial y singular con la música, a diferencia de otros grupos etarios. Esta relación es más intensa, de carácter colectivo e incorporada a su cotidianeidad”.
Ariadna Carrasco, música independiente de Villa Regina, explica que desde su punto de vista, “toda la música con letra nos lleva a un mensaje y a una cosmovisión determinada, es por eso que la gente, por ejemplo, asocia el amor con el sufrimiento. En cada estilo de música se aprecia la forma de vida, los valores, las ideologías de la gente que la hace y la escucha; es debido a esto que se forman subgrupos culturales unidos a un estilo musical. La música es mensaje y cada mensaje es ideológico”.
En los jóvenes de Roca se destaca que la construcción de la ideología personal se alimenta, nutre y educa de los ideales manifestados en la música que se consume; desde la crítica social que cantan los jóvenes que participan en talleres culturales, tales como la murga “A la que te criaste Murgón” oriunda del barrio Brentana, hasta aquellos seguidores de bandas regionales como Por el Suelo o Songolongo.
Si entendemos la resistencia como la acción o capacidad de oponerse a lo establecido utilizando formas alternativas de accionar frente a los hechos de la realidad, nos encontramos paradas frente a los grupos musicales que planean un cambio desde adentro y de acuerdo al entorno en el que se aventuran cada día de su vida. La banda patagónica de reggae “Por el Suelo” se encuentra integrada, entre otros, por Bruno Vega en voz y guitarra. Surge en 2010, año en que se realizan inversiones entre Taiwán y China en los territorios rionegrinos para llevar a cabo un acuerdo que permitiera realizar monocultivo de soja. Esto traería consecuencias como la aniquilación de tierras que hasta ese momento eran sumamente productivas. “Fuese cual fuese la especie que se plantara acá, nosotros a los que nos oponíamos era al monocultivo”, comenta Bruno.
Y agrega: “creo que por ahí, pararse frente a los jóvenes y darles todo un discurso en contra de las cosas que pueden pasar, no genera lo mismo que lo que pasa con la música, que como medio de comunicación es mucho más ¿llegadero, se podría decir? Llegadero hacia los jóvenes de esta forma. Porque se acercan a ver la banda y vos lespodes decir estas cosas a través de ella. Entonces ahí, yo creo que se da el mensaje, la fuerza y la resistencia hacia los jóvenes. Dentro de Por el Suelo las letras están más que nada amoldadas a la realidad que nos toca vivir a la mayoría de los integrantes, que somos casi todos pibes de barrio. A través de una canción que tenga un mensaje de resistencia podés llegar con más fuerza, no solo a los jóvenes sino también a la gente grande. Por ejemplo, nosotros hicimos una de las primeras movidas del anfiteatro de acá. Nos llamaron a tocar y entre medio decían palabras ellos (los organizadores). Pero no fue lo mismo un acto dedicado a eso, que solamente se hablaba y no tocaban, ¿viste? Se acercaba gente que no estaba comprometida con la causa o que por ahí, no tenía conocimientos sobre el tema y a través de esta movida les dimos un poco de información.”
Al respecto, Hernán Vázquez Rocha en su trabajo “Música y Política. Análisis de una relación en una introducción y tres movimientos” (2009) comenta que “la música (…) no puede entenderse como simple resultado normal natural de la “inspiración” de algún individuo particular, sino como producto de la relación entre fuerzas políticas y sociales”. Cuando los músicos componen, unen el compromiso social con el arte y el resultado queda a la vista: canciones que perduran en el tiempo y en el imaginario de quienes las escuchan, canciones que se resignifican constantemente de acuerdo al contexto en el que se encuentran, canciones que, plasmadas en un pentagrama, reflejan una realidad social compleja.
¿Quién no se emocionó cantando “Los dinosaurios” de Charly, con fotogramas de la última dictadura argentina resonando en la cabeza? ¿Quién no se sintió identificado cuando la banda de rock nacional Attaque 77 mencionaba la lucha de los obreros de Zanon? ¿Quién no vio reflejada la situación de los pueblos originarios en “ya que vas a escribir, dijo/ cuenta de mi pueblo/ pobreza y dolor, solo trajo el progreso/ la cultura de la traición y los indios en los museos”?
La ideología plasmada en las letras de las canciones es percibida por nosotros ayudando o colaborando a la interpretación de las subjetividades contenidas en ellas, así como la rememoración del contexto.
La configuración ideológica de las personas no puede analizarse sin considerar diferencias tanto entre clases sociales como entre grupos generacionales. En los jóvenes,al encontrarse en un proceso en el que sus identidades se van conformando y construyendo más intensamente que en otros momentos de la vida, cuando se transitan espacios desconocidos de la mente, de los pensamientos y de las ideas. Esta conformación de las identidades está influida, entre otras cosas, por aquellas ideas que recibimos de la música. Lo que se hará visible en las acciones futuras de los jóvenes.
“Vos podés cantar un montón de cosas pero esa es una parte del discurso, después el otro 50% es con las acciones, ¿no? Entonces, a nosotros nos interesaba eso, empezar a reflejar realidades compartidas y realidades sentidas por un montón de personas, realidades que no se muestran” manifestó Bruno.
Del dicho al hecho
Porque ese 50% de las acciones están presentes en cada encuentro de la murga, es que decidimos trabajar con “A la que te criaste Murgón”. Quienes forman parte de este grupo llegan, no solo a los vecinos del Barrio Brentana, sino que también se hacen escuchar en el gobierno de turno y en otros rincones de la ciudad que hacen eco de sus presentaciones.
“La murga nace así, por la necesidad de hacer algo con los chicos y fue una excusa para crear una actividad comunitaria dentro del barrio. Un espacio de contención sociocultural en el que los chicos se puedan expresar. No nace con un fin artístico sino con un fin social. Ver qué cosas se están dejando de lado en la escuela”, puntualizó el cantante de Por el Suelo.
Desde los inicios de esta formación en 2011, los integrantes supieron que la forma de trabajar iba a ser diferente, ya que iban a concurrir niños de todas las edades – desde los 4 a los 15 años-. Es por eso que, recurrieron a los métodos de la educación popular para llevar a cabo las actividades. Si bien no estuvo planteado desde un comienzo, es en lo que desembocó esta construcción colectiva horizontal.
Para ello, las composiciones musicales propias de las murgas pusieron un sello peculiar en la conformación de las identidades juveniles. Visto de esta manera, Hugo Quintreman, otra de las personas que vio nacer esta murga, reconoce que “hay un punto fuerte en estos chicos: la identidad. Ellos se hacen parte, desde los más chicos hasta los más grandes: son murgueros. Tienen su identidad y la fortalecen. Pretendemos transmitir un mensaje y que sea aprehendido, que tenga feedback. Es algo que lo tomás porque te genera algo, no por obligación, esa creo que es una de las grandes fortalezas de la música, impactar en la llegada”.
En los pasillos de Brentana se comenta…
Dentro de “A la Que te Criaste”, los integrantes mayores tienen entre 20 y 40 años. Funcionan como guías que coordinan las actividades llevadas a cabo todos los sábados desde las 15 a las 17, en el salón comunitario del barrio. Daniela Araneda, estudiante y murguera de 21 años, profundiza en las formas de trabajo con los chicos. “Dentro del grupo saltó la necesidad de transmitirle a los chicos la problemática del fracking. No podés ir con un discurso político a los pibes o decirle ‘los encargados son tales, tales y tales, y van a venir tales multinacionales de Estados Unidos o de todo el mundo’, porque no lo entienden o se aburren. Entonces, nosotros les entramos por otro lado, lo más básico.
Por ejemplo, si piensan que está bien que se ensucie el planeta, que se contamine el agua, y ya desde ellos mismos sale. Nosotros creamos temas disparadores y ellos empiezan a tirar palabras. Y de los chicos saltó esto de que no tiren basura, más que nada de cuidar el agua, y vimos cuál era la importancia del agua, ¿no?, para qué sirve el agua. Y, lo básico, lo que te puede decir un nene y que no sale tanto de la razón si no de lo que experimenta, ¿viste?, es que te bañas, te lavas la cara, haces comida, tomas agua, de que el cuerpo es 70% agua. Esas cosas salieron desde ellos mismos; están más a favor de cuidar el agua que del ‘no al fracking’ pero es un poco de lo mismo.”
Las letras de sus cantos tienen la característica de ser composiciones compartidas. La murga lo que tiene de especial es eso de la voz popular, del vox populi. Dentro de la murga, de estilo porteño, hacen una presentación, una crítica y una retirada. “La que nosotros tratamos de llenar siempre de contenido es la de la crítica. Les preguntamos cuáles son los problemas que hay en el barrio para ir viendo qué temas tratar, por ejemplo los recreos en la escuela, el aumento del colectivo, los cortes de luz. Buscamosuna canción popular y le cambiamos la letra, haciendo nubes de palabras con las temáticas que los chicos proponen”, afirma Hugo.
La música en general tiene diversos mensajes. Uno si quiere puede crear poesía o puede tener un poco de todo. Hay bandas que tienen música plana, sin contenido político o social que refuerce los mensajes. Antes de lo que fue la dictadura, la música tenía mucho contenido político. Casi ninguna canción era despolitizada y no era necesario ser directos. Después de que vinieran los militares, aparecieron un montón de grupos con un mensaje mucho más exitista, un mensaje mucho más plano, como Palito Ortega y su famoso “Vamos a Mar del Plata”.
La música en este proceso, es una herramienta fundamental en los jóvenes ya que; escuchándola percibimos otras posturas y reforzamos las nuestras; y creándola ampliamos las oportunidades de cambio social y/o político para generar una resistencia ante las desigualdades.
(*) Alumnas de periodismo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNC-Roca
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