Cubismo y Brueghel en Roma

Por Oscar Smoljan Director Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén



APUNTES DE LA CULTURA

Los muestras impactan hoy la escena cultural romana. Una, dedicada al Cubismo y otra, a esa verdadera dinastía de pintores flamencos que fue la familia Brueghel.

La primera ocupa el llamado Complesso del Vittoriano, un espacio de exposiciones abierto en dependencias del célebre monumento a Vittorio Emanuelle II, primer rey de Italia y padre de la unificación de este país ocurrida durante su reinado, en el siglo XIX.

Se trata de doscientas obras representativas del movimiento creado por Picasso y Braque entre 1907 y 1914 y, además de estos dos monumentales artistas, comprende trabajos de Juan Gris, Fernand Léger, Albert Gleizes, Francis Picabia, Jean Metzinger, Natalia Goncharova, Vanessa Bell, a los italianos y Gino Severini Soffici.

Según ha apuntado su curadora, Charlotte Eyerman, “el cubismo evoca la idea de movimiento, el dinamismo y la simultaneidad y este movimiento ofrece a sus observadores, lectores y oyentes de la imagen, facetas de un mundo moderno y complejo”.

Esta muestra se ha llevado a cabo gracias a la colaboración de museos prestigiosos como la Tate, el Victoria & Albert Museum y la Galería Courtauld, de Londres; el Museo Estatal de Bellas Artes Pushkin de Moscú; el Museo Estatal del Hermitage en San Petersburgo; la National Gallery of Art de Washington y la fundación Guggenheim de Nueva York; el Museo de Arte de Filadelfia y la colección del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

Entretanto, en la misma Ciudad Eterna, pero en otro importante centro cultural romano, el llamado Chiostro del Bramante, un emblema arquitectónico del Renacimiento construido hacia el 1500, se exhibe una muestra dedicada a la obra de la familia Brueghel, verdadera dinastía de pintores flamencos que brillara en la Europa de los siglos XVI y XVII.

Curada por Sergio Gaddi y Doron Lurie, este último curador de Pintura Antigua del Museo de Arte de Tel Aviv, la muestra forma parte de un importante proyecto internacional que llega por primera vez a Roma en una versión totalmente renovada.

Bajo el título de Maravillas del Arte Flamenco, más de cien obras, entre pinturas, dibujos y grabados, nos llevan de la mano a recorrer más de 150 años de historia de esta familia de artistas comenzando con su fundador, Pieter Brueghel el Viejo y su relación con Hieronymus Bosch.

La muestra sigue la vida y obras de otros integrantes de la familia, como Pieter el Joven y Jan el Viejo, otros menos conocidos como Ambrosius Brueghel, y cierra con David Teniers el Joven, ligado a esta dinastía por haberse casado con Anna, hija de Ambrosius.

El guión curatorial nos muestra las visiones alegóricas, moralistas y fantásticas de estos singulares artistas, cuyo trabajo constituyó la Edad de Oro de la pintura flamenca del siglo XVII.

Esta exposición contó con el aporte de importantes colecciones privadas y museos italianos y extranjeros, incluyendo el Kunsthistorisches Museum de Viena, el Museo de Arte de Tel Aviv, la Pinacoteca Ambrosiana de Milán y el Museo de Capodimonte en Nápoles.


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