Darín, Cámara, Sbaraglia, Noriega… y la crisis de los 40
Más allá del desempleo y los recortes, hay otro tipo de crisis que atacan por sorpresa. A muchos hombres suele llegarles en torno a los 40 años, cuando la vida ha dado ya demasiadas vueltas y, de pronto, uno se pregunta por qué. Y eso es lo que les sucede a un estelar elenco de actores encabezado por Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Javier Cámara, Alberto San Juan y Eduardo Noriega en “Una pistola en cada mano”, de Cesc Gay.
Con un tono irónico y en clave de humor, el cineasta catalán (”En la ciudad”, “V.O.S.”) desarma a estos hombres supuestamente fuertes, sacando a relucir sus inseguridades y torpezas. Así, quien parece haberlo conseguido todo en lo personal y lo profesional (Sbaraglia) está tan perdido que siente brotes de claustrofobia en un Ikea, pero le consuela encontrarse fortuitamente con un amigo de la juventud (Eduard Fernández) y ver que aún está peor que él. Otros, como Cámara, buscan torpemente reconquistar a su ex mujer, mientras que algunos, como Darín, espían a la suya a sabiendas de que ella tiene una aventura.
Luis Tosar y Jordi Mollà completan el sector masculino de esta comedia coral en la que las mujeres (Leonor Watling, Candela Peña, Cayetana Guillén Cuervo y Clara Segura) llevan mucho más que los pantalones. “Está claro que hay dos lenguajes distintos, y no son el catalán y el castellano”, bromeó el director durante la presentación de la película en Madrid. Ya más serio, declaró que su intención no es meterse “a antropólogo ni sociólogo”, sino simplemente “hacer una comedia sobre lo masculino”, sobre “tipos duros que se convierten en personajes heridos”.
Para Noriega, que a los hombres les cueste más expresar sus sentimientos es una cuestión “educacional y cultural”, que en cambio las niñas aprenden de pequeñas. “Nosotros no, y luego tenemos una torpeza natural”, sostiene el protagonista de “Abre los ojos” y “El mal ajeno”, que en el filme da vida al eterno “Peter Pan”. Aunque poseer esa capacidad no tiene por qué ser siempre positivo, apuntó Watling: “Las mujeres somos muy verbales”, señala, “pero no significa que tengamos las cosas más claras”.
La actriz y cantante piensa que hay algo de cierto en los tópicos como la crisis de los 40. “Es una edad en la que has tomado decisiones, en la que has invertido mucho tiempo, pero todavía tienes muchas puertas abiertas”, explica. Además, según Fernández (”Son de mar”, “El método”) cuanto más pasan los años, “más profunda es la crisis, en el sentido de que los problemas son más esenciales”. Quizá por eso, en tiempos de crisis es cuando las personas más se buscan, cuando más falta hace un abrazo, remata Gay.
Divertida, con un punto de ternura pero sin piedad a la hora de exponer las debilidades ajenas, “Una pistola en cada mano” deja brillar a sus actores con pequeñas historias que sólo a veces acaban cruzándose, pero que juntas conforman un peculiar retrato del sexo masculino. Y después de clausurar el Festival de Roma, mañana llega a los cines.
dpa
Más allá del desempleo y los recortes, hay otro tipo de crisis que atacan por sorpresa. A muchos hombres suele llegarles en torno a los 40 años, cuando la vida ha dado ya demasiadas vueltas y, de pronto, uno se pregunta por qué. Y eso es lo que les sucede a un estelar elenco de actores encabezado por Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Javier Cámara, Alberto San Juan y Eduardo Noriega en “Una pistola en cada mano”, de Cesc Gay.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora