De la Rúa prometió honrar la deuda ante banqueros escépticos

Descartó una salida de la convertibilidad y pidió confianza porque "hemos cumplido".El "establishment" financiero internacional le exigió acuerdo total con gobernadores.

Por Redacción

NUEVA YORK.- El presidente, Fernando de la Rúa, garantizó ayer ante un audiencia escéptica de 500 inversores y banqueros que su gobierno no abandonará la convertibilidad y cumplirá con el servicio de su deuda de 132.000 millones de dólares.

Señaló que «la Argentina soportó anuncios escritos de inminente default, de derrumbe catastrófico, como ningún otro país. Pero aquí estamos firmes. Merecemos confianza porque Argentina ha cumplido siempre sus compromisos».

De la Rúa intenta obtener el apoyo de Wall Street y Estados Unidos para un plan de emergencia destinado a reducir la carga de la deuda pública y evitar un colapso financiero. Pero varios asistentes dijeron que era lamentable que el mandatario haya viajado con las manos vacías al no poder concluir un nuevo pacto fiscal con los gobernadores peronistas, que es crucial para obtener respaldo internacional que permita reestructurar la deuda y evitar una moratoria.

Los mercados le siguieron dando la espalda al gobierno por la ruptura del diálogo con la oposición. El riesgo país trepó hasta 2.438 puntos y la Bolsa porteña perdió 2,56%.

Consciente de la avidez que hay en el establishment financiero por ver un gobierno sólido y con respaldo político a sus decisiones, De la Rúa les dijo que «tres o cuatro» gobernadores peronistas ya habían manifestado su decisión de firmar el pacto fiscal. En tanto que el resto, lo haría en el corto plazo.

El dato positivo para el gobierno lo dieron el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Francés, quienes ayer manifestaron su intención de participar en el canje de deuda.

En su discurso ante la Sociedad de las Américas, después de un desayuno con banqueros de Wall Street y funcionarios de la Reserva Federal de Nueva York, De la Rúa dijo que no vino a pedir más dinero para sortear la crisis financiera que vive Argentina, sino a explicar su plan para intercambiar gran parte de la deuda de Argentina por préstamos a menor tasa de interés.

El ministro de Economía, Domingo Cavallo tuvo una brevísima intervención para asegurar que el canje de deuda doméstico no afecta los derechos de propiedad de los tenedores de títulos y defendió el «swap» por préstamos a una menor tasa, dada la mejor garantía que se otorga a través de la recaudación tributaria.

Al término de la reunión con los banqueros, De la Rúa dijo que percibió «comprensión» en los financistas que tienen en sus manos el futuro del tramo internacional del canje.

Entre los banqueros la conclusión fue unánime: «la solución de los problemas de la Argentina pasa por Buenos Aires. No está ni en Washington, ni en Nueva York».

Más tarde el ministro recorrió distintas oficinas en Wall Street y a la salida de uno de esos encuentros se negó a formular declaraciones.

«Ustedes saben que en estos momentos mi política es la de no hacer declaraciones. Ya van a ver los resultados», señaló Cavallo ante la requisitoria de la prensa, según consignaron agencias internacionales.

Cavallo regresó

El ministro de Economía llegará hoy a Buenos Aires. No se quedará al encuentro entre De la Rúa y su par norteamericano, George Bush que se hará el domingo a la mañana. En el Palacio de Hacienda explicaron que Cavallo anticipó su regreso para lograr avances en las negociaciones con los gobernadores peronistas.

En el encuentro de ayer con financistas estuvieron presentes el vicepresidente del Citigroup, William Rhodes, el presidente ejecutivo de Merril Lynch, David Komasky, el presidente de Credit Suisse First Boston, David Mulford, el presidente de Merrill Lynch Internacional, Jacob Frenkel (actual asesor del Ministerio de Economía) y el presidente de JP. Morgan Chase Latin America, Brian O»Neill.

Este último aseguró que «es de suma importancia» que en Argentina se alcance «un consenso político», en referencia a la discusión que se mantiene abierta con los gobernadores justicialistas.

Luego de escuchar el discurso de De la Rúa , O»Neill dijo que el primer mandatario «habló con mucha claridad» y cuando se lo consultó sobre el canje de deuda indicó que desconocía «los pormenores» de la operación.

Interrogado sobre cómo se imaginaba el futuro de la Argentina, el banquero aseguró que «me lo imagino muy próspero» y apuntó que «Argentina está tratando de encontrar un consenso político que permitiría honrar los compromisos internos y externos».

Finalmente enfatizó que lograr ese entendimiento «es de suma importancia» para el país.

El Central busca repatriar depósitos

El Banco Central dictará una norma para que las entidades financieras repatrien requisitos mínimos de liquidez inmovilizados en el Deutsche Bank de Nueva York, para mejorar el circulante de fondos en el país, dijeron ayer fuentes de mercado.

La medida afecta a depósitos por 2.407 millones de dólares en el banco alemán -según las últimas cifras oficiales al 5 de noviembre-, que son parte del dinero que las entidades deben tener inmovilizado para hacer frente a hipotéticas salidas de fondos.

Actualmente, las acreencias en Nueva York representan menos del 50% de los requisitos de liquidez del sistema financiero, que en su mayoría están en Argentina.

«Ahora los bancos van a estar autorizados para tener sólo hasta 10% en el Deutsche y lo tienen que cumplir todos» los bancos, dijo a la agencia Reuters una fuente del gobierno que pidió el anonimato.

Actualmente, las entidades pueden depositar hasta 80% de los requisitos en el Deutsche Bank.

Varias fuentes en el mercado bancario argentino coincidieron en que el Banco Central estaba por divulgar la norma, que podría ser difundida de manera inminente.

La medida busca mejorar la liquidez del sistema financiero argentino, en momentos en que hay una fuerte salida de depósitos por temores de inversores y ahorristas a que la crisis de la languideciente economía se profundice, disparando un incumplimiento de pagos por parte del Estado nacional.

Malhumor en los mercados

Buenos Aires.- El desembarco del presidente Fernando de la Rúa en Wall Street sin el acuerdo con los gobernadores justicialistas sobre la coparticipación federal de impuestos potenció ayer el escepticismo en el mercado local. Los ruidos políticos desembocaron en una baja del 2,56% entre los principales papeles que mide el índice Merval. mientras que el riesgo país trepó hasta 2.438 puntos básicos.

La posición defensiva de los operadores determinó que se contabilizaran negocios por 10,36 millones de pesos, al tiempo que las 39 empresas que tuvieron movimientos en las pizarras de la Bolsa se distribuyeron en 9 alzas, 25 bajas y otras 5 firmas sin cambios.

También los bonos de la deuda fueron víctimas del negativo clima que prevalece en los mercados a partir de la demora en un acuerdo fiscal con las provincias que controla la oposición.

Los globales 2008 terminaron 3,30 abajo y en el exterior los FRB argentinos se cotizaron a 47,625 dólares con un descenso del 4,27 por ciento.

Para los analistas «es imprescindible» que el presidente De la Rúa pueda mostrar en EE.UU. el acuerdo con las provincias como una muestra de respaldo interno para acelerar una ayuda pautada con el Fondo Monetario Internacional (FMI).


Exit mobile version