China empodera a Xi para disputar el poder global

Katell Abiven y Ludovic Ehret/AFP


El presidente chino Xi Jinping se dirige a un histórico tercer mandato en el vigésimo Congreso del Partido Comunista (PCC), que empieza este domingo en un país que ha consolidado su poderío económico, político y militar global, pero que enfrenta una compleja coyuntura económica y está hoy en gran parte cerrado al mundo por la estricta política cero covid.

Si todo va según lo previsto, al final de este encuentro quinquenal, el dirigente de 69 años será nuevamente confirmado como secretario general del partido, consolidando su posición como el líder más poderoso de China desde Mao Zedong.

La seguridad se reforzó en la plaza Tiananmen de Pekín, en cuyo imponente Gran Palacio del Pueblo se reunirán a partir del domingo casi 2.300 delegados de todas las provincias de China.

El Congreso discurrirá bajo estrictos protocolos sanitarios, en línea con la insistencia de Xi Jinping de su política de cero covid para contener y eliminar el virus . En el cónclave, celebrado en gran parte a puerta cerrada, los participantes elegirán a los alrededor de 200 miembros del Comité Central del partido.

A su vez, estos designarán a los 25 integrantes del Buró Político y a los de su Comité Permanente, el máximo órgano de decisión de China.Pero, en realidad, “todo ha ocurrido de antemano, porque el congreso no tiene lugar hasta que las facciones se han puesto de acuerdo”, dice el sinólogo Jean-Philippe Beja a la AFP.

En el primer día, Xi pronunciará un discurso para evaluar su mandato anterior y para esbozar su plan para los próximos cinco años. En el Congreso de 2017, Xi prometió una nueva era para el socialismo con características chinas y una mayor implicación de Pekín con el mundo.

La definición del rumbo en China es seguida con atención en todo el mundo. También en Argentina, ya que China es el segundo destino de las exportaciones del país. El país se incorporó hace poco al proyecto de la Nueva Ruta de la Seda (BRI, su siglas en Ingles) que prevé inversiones en infraestructuras por 770.000 millones de dólares en 144 países, 20 de ellos en Latinoamérica. En Argentina los intereses chinos van desde carne vacuna, soja, vino, mariscos y litio, el proyecto de Swap de monedas para fortalecer la reservas del Banco Central hasta la construcción de represas y una cuarta central nuclear.

Xi Jinping puede jactarse de importantes progresos en diez años en China. Pobreza absoluta eliminada, suba de ingresos, un ambicioso programa espacial y toma de conciencia sobre medioambiente, aunque con algunos matices.

Pero hoy, el crecimiento económico se ha ralentizado justo cuando emergen otros problemas de larga cocción, como el declive de la burbuja inmobiliaria.

Pekín se aferra a su estrategia cero covid, con restricciones de viaje, cuarentenas obligatorias y recurrentes confinamientos. Además de las inconveniencias causadas a la población, la política también perjudicó a los negocios.

Las relaciones con Estados Unidos se envenenaron todavía más en los últimos cinco años y la política exterior más agresiva de Xi causó disputas con numerosos países como India, Australia o Canadá. Los países occidentales criticaron la retórica beligerante frente a la isla gobernada autónomamente de Taiwán, que Xi ha jurado “recuperar”. (Ver página 4)

Durante la década en el poder de Xi, China construyó la mayor flota militar del mundo, modernizó el ejército más numeroso y amasó un arsenal balístico y nuclear capaz de poner en apuros a cualquier enemigo. Y los próximos años probablemente presencien una acelerada carrera armamentística en Asia-Pacífico ante la intención de sus vecinos de seguir el ritmo de Pekín y los intentos de Estados Unidos de contener su avance

Por otra parte, países occidentales y organismos de derechos humanos han acusado a China de abusos de los derechos humanos, especialmente contra la minoría uigur en la región occidental de Xinjiang.

¿Xi de por vida?


Con 96,7 millones de miembros, el Partido Comunista de China es una de las mayores organizaciones políticas del mundo, pero sus mecanismos internos son opacos.

Los observadores solo pueden suponer la futura composición del Comité Permanente, la cumbre del poder del país.

Desde los 1990, los miembros del Buró Político se retiran generalmente después de dos mandatos, pero la reelección de Xi rompería con esta tradición.

La elección de las personas que rodearán a Xi será crucial, dijo Steve Tsang, director del SOAS China Institute. “Xi tendrá cuidado de enviar un mensaje claro de que nadie promocionado al Comité Permanente será un sucesor en el 21º Congreso”, apuntó.

Si, como se espera, Xi se mantiene como secretario general, será confirmado para otro mandato presidencial en el encuentro anual de la Asamblea Popular Nacional de China en marzo.

Muchos observadores auguran que no será su último mandato. “La incertidumbre es absoluta”, dijo el politólogo Jean-Pierre Cabestan. “La promoción del pensamiento de Xi Jinping, la restauración del culto a la personalidad, la importancia de su poder en el corazón del liderazgo del partido, evoca a alguien que se quedará en el poder mucho tiempo”, añadió.

Pobreza, clima, ingresos: los avances de China


Residentes con máscaras faciales pasan junto a una fila de banderas nacionales chinas exhibidas en tiendas en Beijing (AP Photo/Andy Wong)

En un país que durante mucho tiempo vivió en la miseria, este es un marcador crucial para la legitimidad del Partido Comunista.

De los 770 millones de chinos en pobreza extrema en 1978, el país pasó a 82 millones en 2013 y 6 millones en 2019, aseguró el Banco Mundial, saludando un ritmo «sin precedentes en la historia».

El gobierno dice haber llegado a cero a finales de 2020.

Los responsables locales fueron de casa en casa para determinar las condiciones de vida, la cantidad de ganado y el nivel de escolarización.

El despegue económico, con un 8,2% de crecimiento medio anual entre 1978 y 2020, permitió la aparición de empleos no agrícolas mejor pagados.

Entre 2013 y 2021, las autoridades aseguran haber invertido 1,6 billones de yuanes (unos 225 millones de dólares) contra la pobreza con proyectos como la construcción de carreteras, casas e infraestructuras.

Millones de hogares fueron reubicados en localidades más propicias al desarrollo económico. Esto no siempre fue bien recibido y algunos funcionarios han sido enviados a zonas rurales remotas en contra de su voluntad.

Xi Jinping lo reconoció a finales de 2020: «La tarea de consolidar y expandir los resultados de la lucha contra la pobreza es todavía difícil».

Programa espacial


China ha cerrado en gran parte la brecha con Estados Unidos y Rusia.

En 2013 consiguió alunizar un robot. En 2019, plantó otro en la cara oculta de la Luna, el primer artefacto creado por el hombre en hacerlo.

En 2020, trajo muestras lunares y finalizó Beidou, su sistema de navegación por satélite que quiere rivalizar con el GPS estadounidense.

Después de enviar su primer robot a Marte el año pasado, China debería terminar este año su estación espacial.

Enriquecimiento de los chinos –


Entre 2013 y 2020, los ingresos disponibles medios por hogar urbano pasaron de 26.467 yuanes (3.720 dólares) anuales a 43.834 yuanes (6.160 dólares), según la Oficina Nacional de Estadísticas.

En los hogares rurales crecieron un 82% hasta los 17.132 yuanes (2.410 dólares).

Señal del enriquecimiento, en los hogares urbanos también subieron el número de coches (de 0,22 a 0,45) y de teléfonos móviles (de 2,17 a 2,49) entre 2012 y 2020.

La mayoría de jóvenes disfruta de una vida cultural y deportiva más rica que la de sus padres.

Pero los gastos de la vivienda se cuadriplicaron entre 2013 y 2020, haciendo caer la capacidad adquisitiva.

En 10 años, «ha habido un aumento muy importante de los ingresos de los trabajadores migrantes», los campesinos llegados a trabajar a las ciudades, señala Jean-Louis Rocca, especialista en movimientos sociales chinos en la universidad SciencesPo de París.

«Pero con el encarecimiento de los alquileres, el coste de la educación, la necesidad de vestirse a la moda para integrarse, su situación, que ha mejorado en las ciudades medianas, se ha estancado o empeorado en las grandes metrópolis», añade.

Lucha anticorrupción


Funcionarios, miembros del Partido, generales, dirigentes de empresas públicas, de bancos… Entre 2012 y 2022 se emitieron 11,3 millones de reprimendas para casos menores y se investigó a 4,7 millones de personas por acusaciones graves de corrupción, según la comisión nacional de disciplina.

Al menos 1,5 millones de casos terminaron en una sanción, en algunos disciplinaria pero otros en la pena capital.

La «frugalidad» se impuso en la administración: menos banquetes y licores caros, por ejemplo.

Celebrada por la opinión pública, esta campaña también sirvió a Xi Jinping para eliminar rivales políticos.

Y tampoco fue remedio total contra los abusos, especialmente en la China rural, donde los ciudadanos apenas pueden hacer valer sus derechos.

Medioambiente


Pekín firmó en 2016 el acuerdo climático de París. En 2020, Xi Jinping se comprometió a que su país alcanzará su pico máximo de emisiones de carbono para 2030 y llegar a la neutralidad de carbono en 2060.

Grupos medioambientales pidieron a China, el mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, actuar más rápido para poder alcanzar el objetivo de París de limitar el calentamiento global a 1,5 ºC.

Después de obviar o minimizarla durante largo tiempo, el Ministerio de Medioambiente empezó a publicar en 2012 datos precisos sobre la contaminación atmosférica.

La concentración en el aire de partículas muy finas y peligrosas para la salud cayó un 34,8% en China entre 2015 y 2021, según el ministerio. La capital china se volvió mucho más respirable.

También avanza la recogida de residuos selectiva (obligatoria en Shanghái desde 2019) y el gas reemplaza en la calefacción al carbón.

«La toma de conciencia general de la necesidad de proteger el medioambiente aumentó de manera significativa», dice Wang Binbin, investigadora del cambio climático en la Universidad Tsinghua de Pekín.

Sin embargo, a falta de una alternativa inmediata, China anunció que continuará aumentando el uso de carbón en los próximos años, lo que pone en riesgo el cumplimiento de sus objetivos climáticos.

Transportes


La longitud de su red ferroviaria de alta velocidad se cuadruplicó, pasando de 9.300 a 40.000 km entre 2012 y 2021.

En diez años se construyeron 82 aeropuertos civiles, llevando el total nacional a 250. Y el número de pasajeros se duplicó entre 2012 y 2019.

Aunque costosas, estas infraestructuras facilitaron los desplazamientos, estimulando la economía y el desarrollo en el oeste del país, menos favorecido.


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