“Deberían capacitarse en cuestiones de género”
Argentina –nombre femenino–, maravillosamente ilógica, abierta, solidaria, empática, cálida, solitaria; país, océano cubierto de cielo, jazmín y ceibo en diciembre; pomposa y grave, rebelde, tierra consagrada al celeste y blanco, dulce-amarga de los hermanos de Humahuaca y los inundados. Esta introducción describe apenas lo que simboliza este país, y permite adentrarme en un tema complicado y poder decir sin más que así como tantas mujeres, tantos niños/as y adolescentes, también ella ha sido abusada, saqueada, sometida, violentada, vituperada, traicionada, desguasada muchas veces por funcionarios de turno. Respecto al Poder Judicial se ha comprobado que muchos resolutorios dictados por jueces y fiscales carecen en sus fundamentos de formación en victimología, violencia familiar, derechos del niño y de la mujer, discapacidad, no discriminación, formación interdisciplinaria, que les permita que sean vinculantes los informes del servicio penitenciario cuando deniega una salida o libertad a un agresor, especialmente sexual.
Todos los integrantes del Poder Judicial nacional y provincial deberían capacitarse en cuestiones de género, trata, convenciones internacionales, reglas de Brasilia “Belem do Pará”. Hacerlo no es caprichoso, sino que serán volcados en sus dictámenes y resoluciones, y en tratamiento y respeto merecen las víctimas cuando se acercan a los estrados tribunalicios, permitiéndose de esta manera un acceso y reparación justa que mandan los tratados de raigambre constitucional como los Principios Fundamentales de Justicia para las Víctimas de Delito y Abuso de Poder y el artículo 75, inciso 22, de la Constitución nacional.
De allí que el abuso sexual es sólo la punta del iceberg, pues a mi –modesto– entender se debería abordar la cuestión de género en todos los estamentos, en ámbitos públicos y privados (salud, universidades, colegios, iglesias, clubes, policía). Conocer del tema es una tarea preventiva primordial que redunda en beneficio de la sociedad toda. De allí que cuando hablamos de victimología implica revernos continuamente en nuestras prácticas diarias, sugerencia de la estimada Dra. Hilda Marchiori. Preguntarnos por ejemplo: ¿cuándo las cárceles fueron sanas y limpias y su objetivo fue la resocialización del individuo? ¿Cuántos profesionales psicólogos/as, psiquiatras, trabajadores sociales, terapistas ocupacionales, trabajan en las cárceles y/o centros de detención? ¿Cuántas veces por semana se les brinda a los presos y personal carcelario terapia? Cuando evalúan a una persona que está por recuperar la libertad, ¿qué evalúan? ¿Qué tests psicológicos realizan? ¿Durante cuánto tiempo se lo evalúa para luego dar un dictamen fundado? Pues sabido es que el agresor sexual puede ser reincidente, carece de culpa, es un ser antisocial, castigador. De allí a rever este mandato de masculinidad (control, posesión, poder), incito en la esencia criminal, muchas veces engendrado en el seno familiar (roles estereotipados, mandatos culturales, etc.); de allí a estar atentos en de qué hablamos cuando hablamos de relaciones sociales patriarcales, las cuales atraviesan todos los espacios sociales.
Alicia Martínez
DNI 14.712.012
“De allí que el abuso sexual es sólo la punta del iceberg, pues a mi
–modesto– entender se debería abordar la cuestión de género en todos los estamentos”.
Datos
- “De allí que el abuso sexual es sólo la punta del iceberg, pues a mi
–modesto– entender se debería abordar la cuestión de género en todos los estamentos”.
Argentina –nombre femenino–, maravillosamente ilógica, abierta, solidaria, empática, cálida, solitaria; país, océano cubierto de cielo, jazmín y ceibo en diciembre; pomposa y grave, rebelde, tierra consagrada al celeste y blanco, dulce-amarga de los hermanos de Humahuaca y los inundados. Esta introducción describe apenas lo que simboliza este país, y permite adentrarme en un tema complicado y poder decir sin más que así como tantas mujeres, tantos niños/as y adolescentes, también ella ha sido abusada, saqueada, sometida, violentada, vituperada, traicionada, desguasada muchas veces por funcionarios de turno. Respecto al Poder Judicial se ha comprobado que muchos resolutorios dictados por jueces y fiscales carecen en sus fundamentos de formación en victimología, violencia familiar, derechos del niño y de la mujer, discapacidad, no discriminación, formación interdisciplinaria, que les permita que sean vinculantes los informes del servicio penitenciario cuando deniega una salida o libertad a un agresor, especialmente sexual.
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