La fiesta del TC2000 casi termina en tragedia: Juani Álvarez cuenta cómo fue el espectacular vuelco que sufrió en el autódromo de Roca

A cien metros de una curva, el piloto roquense se quedó sin frenos cuando transitaba a 200 k/h y terminó volcando de manera espectacular. En diálogo con Río Negro cuenta en detalle lo sucedido ayer en el autódromo.

El domingo era la jornada final y definitiva de un fin de semana ideal donde se ponía fin a seis años de ausencia del TC2000 en el autódromo Parque de General Roca, escenario histórico de una de la categorías más populares del automovilismo argentino. Mucho público, día soleado y una oferta fierrera irresistible para los fanáticos. Nada podía salir mal.

Sin embargo en el tramo decisivo de la final de la categoría Fiat Competizione, una de las teloneras del TC2000, el auto ‘full pink’ del roquense Juan Ignacio Álvarez se plantó en una curva y comenzó a volar alocadamente dando tumbos hasta terminar contra las gomas de contención junto al alambrado.

Se temió lo peor, pero rápidamente el mismo piloto respondió rápido a la asistencia, incluso estuve consciente todo el tiempo dentro del auto destrozado que quedó con las ruedas hacia arriba. Todo se resumió a un gran susto sin graves consecuencias. Sólo algunos golpes y una fractura de clavícula para Álvarez. ¿Pero cuál fue el motivo de semejante vuelco?

El auto de Juani Álvarez cuando transitaba sin problemas la final de la categoría Fiat Competizione (Foto Juan Thomes)

“Al final de la recta, en el cartel de 100, es donde yo tenía mi referencia para pisar de freno y bajar dos cambios. Ahí ya venía a 200 k/h. Cuando llegué al cartel de los 100 metros, apreté el pedal de freno y no había pedal. Bueno, imagínate que en un segundo yo estaba en 50 metros. Así que había que tomar una decisión súper rápida. La alternativa era o seguir derecho o ir para un lado interno de la pista o ir para el otro. Así que tomé la decisión de ir para adentro, me pareció por ahí la más acertada dentro de todo, porque del otro lado había mucha gente. Y bueno, terminamos así como terminamos”, explica Juani Álvarez desde la clínica local donde permanece internado por observación.

En el video que rápidamente se viralizó, desde adentro del auto de Álvarez al momento del vuelco, se ve cómo el piloto primero toca el pedal de freno cuando comienza a negociar la curva. Al no tener respuesta, lo pisa a fondo y ahí se da cuenta de la gravedad de la situación.

El auto del piloto roquense se clava y comienza la alocada serie de vuelcos, que en total fueron 14.

“La verdad es que no sé por qué el auto se quedó sin frenos, tampoco hice ningún diagnóstico, ni me pasaron ninguna información. Tranquilamente puede haber sido algún flexible de freno que se haya cortado, roto o salido de su lugar, perdió todo el líquido de freno y el pedal quedó sin presión”, amplía el piloto sobre las razones del espectacular vuelco.

Una captura de la cámara que iba dentro del auto de Álvarez, cuando el auto se detuvo por completo.

“También pudo haber sido en el toque anterior, en la curva 1, en la curva de la tribuna, antes del vuelco. Se me pega un auto en la puerta, que no venía atrás mío, sino que más atrás todavía. Se tira por adentro muy fuerte, muy rápido y obviamente no logra frenar y me pega. Ahí quizás también en ese golpe se rompe algo relacionado con los frenos, que no me acusa en los pedales de las próximas curvas, sino que pasan tres curvas y termino dándome cuenta de que no tengo freno. Pero en la curva 2, 3 y 4 y 5 no tuve ningún problema. En todas esas curvas hay que frenar para poner un cambio”, explica el piloto roquense.

Sobre la reacción de qué hacer ante una situación desesperante como la que vivió, Juani sostiene que “cuando vi que era inminente que empezábamos a dar vueltas, automáticamente solté el volante y me traté de agarrar el cinturón, que no lo logré. La fuerza G era impresionante, no podía llevar las manos al pecho, tampoco las dejé en el volante ni las dejé sueltas. Me mantuve en la posición lo más fetal posible, cosa de evitar que las extremidades vayan a todos lados. Igual los pies me los golpeé un montón con los pedales, los dos pies me quedaron muy golpeados. La fractura en la clavícula tiene que haber sido en el primer impacto contra el asfalto, cuando el auto vuela y cae”.

Álvarez asegura que en situaciones como la que le tocó el domingo en el autódromo, todo pasa muy rápido y no da tiempo para pensar en nada. “Cuando vos estás corriendo tenés que estar atento al famoso ‘aquí y ahora’. Cuando vos estás atento al ‘aquí y ahora’ no estás consciente de lo que está pasando, entonces no te da tiempo a pensar. Así que, honestamente, no pensé en nada cuando estaba en pleno vuelco. Solamente traté de analizar hacia dónde ir, hacia qué lado tirar el auto. Cuando vi que no tenía freno, calculo que debo haber tenido un segundo y medio para tomar la decisión de tirarlo para adentro. Pero cuando el auto se puso de cola y salté arriba de la pista, ya no pensé en nada”.


El domingo era la jornada final y definitiva de un fin de semana ideal donde se ponía fin a seis años de ausencia del TC2000 en el autódromo Parque de General Roca, escenario histórico de una de la categorías más populares del automovilismo argentino. Mucho público, día soleado y una oferta fierrera irresistible para los fanáticos. Nada podía salir mal.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora