Presión, vértigo y riesgos: cómo juega Austria, el próximo rival de la Selección Argentina en el Mundial 2026

El equipo de Ralf Rangnick venció 3-1 a Jordania en el debut y mostró una identidad marcada: presión alta, ataques verticales y una apuesta ofensiva que también deja espacios. Qué deberá tener en cuenta la Scaloneta para el duelo del lunes.

Redacción

Por Redacción

Marko Arnautović, de 37 años, es una de las principales armas ofensivas de la Selección de Austria. (Foto: AP)

Marko Arnautović, de 37 años, es una de las principales armas ofensivas de la Selección de Austria. (Foto: AP)

Luego de la goleada frente a Argelia y con un clima de tranquilidad puertas adentro, la Selección Argentina está ultimando detalles para su próximo compromiso del Mundial 2026. Este lunes, en el AT&T Stadium de Dallas desde las 14, el equipo de Lionel Scaloni enfrentará a Austria por la segunda fecha del grupo J ante un rival que, más allá de tener menos jerarquía individual, sostiene una identidad muy definida y que puede generar problemas.

Mucho de esa personalidad tiene nombre y apellido: Ralf Rangnick, entrenador alemán de 67 años. Su idea parte de un principio claro: la presión no como mecanismo defensivo, sino como herramienta ofensiva. Su modelo busca recuperar rápido la pelota y atacar antes de que el rival pueda reorganizarse.

Ralf Rangnick, en la previa del duelo entre Austria y Jordania en San Francisco. (Foto AP)

Eso quedó expuesto en el triunfo 3-1 sobre Jordania. Austria presionó alto durante largos pasajes, adelantó líneas y ocupó campo rival para intentar recuperar cerca del área adversaria. Cuando lo consigue, acelera inmediatamente con ataques directos y pocos toques. Pero esa búsqueda también tiene un costo: cuando pierde intensidad o la primera presión es superada, aparecen espacios importantes detrás de sus volantes y defensores.

Para Argentina ahí puede aparecer una de las claves del partido. Si logra salir limpia desde el fondo y romper esa primera línea de presión, encontrará metros para correr y atacar con campo abierto. Jordania lo hizo por momentos y consiguió generar situaciones a partir de recuperaciones y transiciones rápidas. De hecho, de esa manera llegó el gol del empate del delantero Ali Alowan.


Un equipo físico y con juego aéreo


Otro aspecto que distingue al conjunto europeo es su presencia física. Austria combina intensidad con futbolistas de gran porte, especialmente en las áreas. El centrodelantero Sasa Kalajdzic (2 metros) arrancó como titular en el debut, aunque quien terminó cambiando el partido fue Marko Arnautovic (1.92m), máximo goleador histórico del seleccionado, que ingresó en el complemento y aportó más peso ofensivo y jerarquía cerca del arco rival: luchó para el segundo gol que terminó siendo en contra y sentenció la historia de penal.

Más allá del juego aéreo y la intensidad, Austria también tiene futbolistas capaces de desnivelar. Marcel Sabitzer aparece como una de las grandes figuras del equipo por movilidad, dinámica y llegada al área, mientras que Romano Schmid fue uno de los puntos altos del debut y marcó un golazo de media distancia para abrir el marcador.

Sin embargo, esa agresividad ofensiva también explica parte de sus debilidades. El conjunto austríaco suele quedar larga cuando pierde la pelota, deja espacios entre líneas y no siempre consigue retroceder con orden. Para explotar esas falencias, Nicolás González y Julián Álvarez pican en punta para meterse en el once inicial.

Por eso, el desafío para Argentina parece claro: sostener la precisión para salir de la presión, evitar pérdidas en zonas comprometidas y aprovechar cada espacio que aparezca detrás de una selección que arriesga más de lo habitual. Austria mostró recursos para competir, pero también dejó señales que la Scaloneta seguramente ya empezó a estudiar.


Luego de la goleada frente a Argelia y con un clima de tranquilidad puertas adentro, la Selección Argentina está ultimando detalles para su próximo compromiso del Mundial 2026. Este lunes, en el AT&T Stadium de Dallas desde las 14, el equipo de Lionel Scaloni enfrentará a Austria por la segunda fecha del grupo J ante un rival que, más allá de tener menos jerarquía individual, sostiene una identidad muy definida y que puede generar problemas.

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