Despierta el “gigante dormido”

Crece el optimismo en el Brasil por el crecimiento económico

Redacción

Por Redacción

BRASILIA-El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, se sumó ayer al coro de optimistas que auguran el despertar del “gigante dormido”, como se conoce a la mayor economía de América Latina.

“Quiero aprovechar el inicio del año y del milenio para decir que Brasil está teniendo un comienzo muy bueno, las noticias en el área económica son muy positivas y somos conscientes”, dijo Cardoso en un imprevisto comentario.

Al escenario del optimismo han subido analistas independientes, que comienzan a avalar la confianza del Gobierno de que Brasil logrará en el 2001 un crecimiento económico superior a la inflación, lo que no sucede desde la década de los años 40.

La meta del Gobierno es cerrar el 2001 con una inflación del 4,0 %, dos puntos menos que el año pasado, y una expansión del 4,5 % en el Producto Interno Bruto (PIB).

“La imagen de gigante dormido no hace justicia a la realidad. El gigante despertó y está dando grandes pasos en comercio exterior”, sintetizó el diario “Jornal do Brasil” en un editorial.

En el 2000, Brasil exportó por valor de 55.000 millones de dólares, un récord histórico que supone un aumento del 14,7 % con respecto a 1999, y todo indica que este año ese monto será de 70.000 millones de dólares.

La euforia contenida explotó el miércoles, cuando Estados Unidos decretó una rebaja de 0,5 puntos porcentuales en su tasa básica de interés y la agencia estadounidense Standard and Poor’s redujo la calificación de riesgo de Brasil. “Siempre dije que ese reconocimiento vendría más temprano que tarde”, declaró el ministro de Hacienda, Pedro Malan, para quien con ello se “reconoce el trabajo serio del Gobierno, que se esfuerza por reorganizar el sistema productivo”. Previamente Moody’s, otra de las calificadoras, había recortado su evaluación de riesgo para el país suramericano.

Malan y los analistas independientes coinciden en que para poner el crecimiento económico por encima de la inflación se requiere aún que el Congreso apruebe una reforma tributaria y dé su visto bueno a cambios constitucionales para modernizar el sistema financiero.

Con ello se reducirá, además, el denominado “Costo Brasil”, como se conoce a la suma de factores negativos que complican la atracción de inversiones extranjeras.

Entre las buenas noticias figura la disociación del sello “Made in Brazil” a los productos básicos, pues las exportaciones cada vez destacan más los bienes sofisticados, de alta tecnología, como los aviones, computadoras y celulares, además del valor agregado que se dio a los productos básicos. (EFE)

Demanda de bonos brasileños

BRASILIA- Brasil se convirtió en el primer país emergente en efectuar este año una operación de captación en el mercado internacional al emitir ayer en Nueva York bonos globales por 1.500 millones de dólares, según confirmó el Banco Central.

Los papeles tendrán un plazo de vencimiento de cinco años y fueron colocados en el mercado externo, con una tasa de interés del 10,25 % anual, por los bancos de inversiones estadounidenses Bear Stearns y Morgan Stanley Dean Witter, como agentes de captación.

La operación fue alentada por la reducción de intereses en EEUU y la mejoría del nivel de riesgo del país. Ambos hechos se registraron la víspera y provocaron una ola de optimismo sobre la economía nacional.

Brasil efectuó el año pasado cuatro exitosos lanzamientos de bonos globales por 8.750 millones de dólares, de los cuales 6.100 millones correspondieron a cambios de papeles viejos de la deuda, según cifras actualizadas por el director de Asuntos Internacionales del emisor, Daniel Gleizer La deuda externa bruta de Brasil se situó a fines del 2000 en el equivalente a 39,4 % del Producto Bruto Interno (PBI) nacional, con una cuantía próxima a los 234.000 millones de dólares.

Gleizer agregó que prevé para este año captaciones externas de entre 5.000 y 7.000 millones, para hacer frente a los compromisos del país con el exterior, que en el 2001 suman unos 4.200 millones de dólares. (Télam)


BRASILIA-El presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, se sumó ayer al coro de optimistas que auguran el despertar del “gigante dormido”, como se conoce a la mayor economía de América Latina.

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