Detienen por crimen a ex dirigente del KKK

Un pastor será el primer juzgado por el homicidio de tres jóvenes en 1964, recreado en el filme "Mississippi en llamas"

WASHINGTON (AFP).- Un ex dirigente de la organización racista Ku Klux Klan fue detenido por el asesinato, hace 40 años, de tres jóvenes militantes de los derechos de igualdad racial en Mississippi, crimen que alcanzó difusión mundial gracias a la película del director Alan Parker «Mississippi Burning» (Mississippi en llamas).

Apodado «el predicador» desde que se ordenó como pastor de una iglesia metodista, Edgar Ray Killen, de 79 años, fue detenido sin oponer resistencia el jueves de noche en su domicilio de Filadelfia, un poblado rural de Mississippi, anunció el comisario del condado de Neshoba, escenario de los trágicos acontecimientos de 1964. Se trata de la primera inculpación por asesinato en ese caso que conmovió a Estados Unidos y que puso en evidencia las prácticas segregacionistas entonces en vigor en algunos estados del sur del país.

Ayer, Killen fue presentado ante un juez al término de la mañana y se declaró no culpable de la muerte de tres jóvenes militantes de derecho civiles. Luego de la audiencia, el tribunal debió ser evacuado por una falsa alerta de bomba.

El 21 de junio de 1964 tres jóvenes militantes por los derechos civiles -dos blancos y un negro-, Michael Schwerner, 24 años, Andrew Goodman, 20 años, y James Chaney, de 21, llegaron en automóvil a Neshoba, donde una iglesia frecuentada por negros había sido quemada algunos días antes.

Militaban en una asociación, CORE, encargada de ayudar a los negros a inscribirse en los padrones electorales. Poco después de su llegada, fueron detenidos por el comisario adjunto del condado, Cecil Price, y encarcelados. Liberados en plena noche, cayeron en una emboscada tendida por el KKK, que había sido advertido por Price. Los cuerpos de los tres jóvenes fueron encontrados el 4 de agosto de 1964 en una represa. Diecinueve miembros del KKK, Killen entre ellos, fueron interrogados en las semanas posteriores al crimen, pero ninguno fue inculpado de asesinato.Siete personas, entre las que no figuraba Killen, fueron finalmente inculpadas por violación de los derechos civiles de los tres desaparecidos.Esas siete personas fueron condenadas en 1967 por un jurado integrado sólo por blancos a penas desde los 3 a los 10 años de cárcel. El comisario Larry Myers anunció que otras detenciones podrían sumarse a la de Killen. Además de éste, otras siete personas sospechosas de estar involucradas en los asesinatos de los tres militantes siguen con vida. Uno de ellos, Billy Wayne Posey, estimó que era «ridículo» volver sobre el epi

sodio cuarenta años después de los hechos. James WcIntyre, abogado de Jimmy Arledge, otro de los implicados, estimó que era «una jornada triste para Mississippi». «Esto abrirá viejas heridas», añadió.

El caso de los tres asesinados del condado de Neshoba fue reabierto en 1999 por el ministerio de Justicia del estado de Mississippi tras la publicación en un diario local de pasajes de una declaración de Sam Bowers, uno de los condenados en el marco de este caso y principal responsable del Ku Klux Klan en Mississippi. Bowers, quien purgaba entonces una pena de cadena perpetua por otro caso de asesinato de un militante negro, explicó que estaba feliz de que el organizador del asesinato de los tres militantes por los derechos civiles siga en libertad. Killen desmintió siempre que estuviera involucrado en el asesinato de los tres militantes.

Sin embargo, en una entrevista realizada el año pasado con el diario local Clarion-Ledger, afirmó que los asesinos de los jóvenes «no se equivocaron». «Fue un gesto de auto-defensa», agregó. Responsable del Centro Jurídico del Sur, con sede en Alabama, Morris Dees declaró a la CNN que esta nueva iniciativa judicial constituía un momento «importante».

El representante demócrata de Georgia John Lewis, quien fuera militante de los derechos civiles en los años 60 junto a los tres jóvenes asesinados, afirmó por su lado a NBC que la nueva detención de Killen le había «encantado. Tardó tanto en llegar», dijo.


WASHINGTON (AFP).- Un ex dirigente de la organización racista Ku Klux Klan fue detenido por el asesinato, hace 40 años, de tres jóvenes militantes de los derechos de igualdad racial en Mississippi, crimen que alcanzó difusión mundial gracias a la película del director Alan Parker "Mississippi Burning" (Mississippi en llamas).

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