Divididos se animó al cambio

Después de afianzarse en el panorama roquero nacional como la "aplanadora del rock", Divididos da un vuelco y, sin abandonar su estilo, prueba nuevos sonidos en su último CD.

BUENOS AIRES.- La nueva producción del grupo de rock Divididos, que acaba de salir a la venta bajo el nombre de «Narigón del siglo, yo te dejo perfumado en la esquina para siempre», «es un disco muy diferente al anterior y el público se va a tener que bancar el cambio», expresó uno de sus propios hacedores, el cantante y guitarrista de la banda, Ricardo Mollo.

«Si yo quedara sujeto a la necesidad de alguien, entonces dejaría de ser un creador para ser un mimetizador de la situación o la necesidad de otra persona y esto generaría el fin del grupo», explicó el vocalista.

Agregó que para su banda, «la felicidad pasa por la búsqueda continua, porque no importa el resultado sino adónde se llega y si un disco es distinto al otro es lo mejor que puede pasar».

Previa aclaración de que «si no existiera «La era de la boludez» (el disco más vendedor en la carrera de los Divididos) no existiría «Otro Le Travaladna» (el menos marketinero y el que provocó una merma importante en el nivel de convocatoria de la banda), Mollo aseguró que no tiene en cuenta cómo pueda reaccionar el público ante una nueva producción, dado que «si uno cree en lo que hace, muy poco importa lo que piensen los demás sobre lo que uno hace».

«Si nos hubiera importado la mayor o menor cantidad de público que nos viene a ver habríamos hecho «Qué ves versión II» o «La leyenda continúa» y estaríamos todos disfrutando de una situación conservadora; pero la verdad que sería horrible, yo no quiero eso», enfatizó el ex Sumo.

El bajista Diego Arnedo, a su vez, definió como «muy compleja» la relación de una banda de rock con sus fans.

«Yo, desde mi lugar de músico, trato de hacer las cosas lo mejor posible, aunque no tengo el perdón de las propias cagadas de las personas que me van a ver, que son las mismas personas que de un momento a otro me pueden abandonar y elegir a otro», dijo el bajista en alusión a la escasa cantidad de público que siguió a su banda en la época de «Otro Le Travaladna», aunque también delegó reponsabilidad en la cuestión a «los mecanismos de la industria discográfica».

En realidad, el sexto disco de estudio de Divididos no solamente es diferente a su predecesor «Gol de mujer» sino que tampoco encaja totalmente con el mote de «aplanadora del rock» que le dieron a la banda placas como «40 dibujos ahí en el piso» o «Acariciando lo áspero».

Se destacan en este sentido canciones como, por ejemplo, «Par Mil», que, según Mollo, «más allá de que el título hace referencia a un par de luces (dos luces de mil watts) la letra habla de otras cosas más importantes que un par de luces colgadas, ya que refleja una parte de uno y una búsqueda interior».

Pero ya con el introspectivo «Otro Le Travaladna» el grupo del oeste bonaerense había demostrado su afección por los cambios. Es por ello que, al respecto, cabe un consejo del guitarrista: «el día que el público se acostumbra a nuestra música se tiene que desacostumbrar; ya tendrían que tener hecho el ejercicio del desacostumbramiento».

Con un arte de tapa definido por Araujo como «el mejor de todos los discos de los Divididos» (incluye dibujos de diego Arnedo y fue estructurado por Alejandro Ros) y explicado por Mollo como un trabajo acorde a los cambios que trae la placa en su interior, «Narigón …» será presentado oficialmente en el estadio Luna Park de esta capital el próximo 29 de este mes.

Sobre el concierto Mollo recomendó a sus fans que «no esperen lo mismo de siempre y que también va a haber de lo mismo de siempre».

Porque si el último disco de los Divididos trae cambios respecto de la producción anterior, también mantiene algunas características definitorias de la banda.

Por ejemplo, en el tema «La firma del Opa», se aporta una mirada crítica a los diez años de gobierno de Carlos Menem. «Hay una situación social que se denuncia desde el humor, porque sino es como muy heavy; es una manera de sobrellevar la esclavitud que se vivió con un poco de ironía, porque sino es intolerable», adujo el cantante.

Y si de ironías se trata, tanto Arnedo como Mollo hicieron referencia al «buen estado de salud» por el que están pasando y reconocieron que mucho influyeron tales modificaciones de hábitos (el vegetarianismo del guitarrista y la desintoxicación del bajista) en la apertura musical que ofrece la nueva placa, al punto de comentar el cantante que también está viendo la posibilidad de experimentar en otras lides artísticas.

«Estuve hablando con Eric Estrada, porque él bajó 15 libras y yo bajé 60 libras y como me ofrecieron un papel en una telenovela estoy pensando qué hacer…» bromeó un Mollo en verdad delgadísimo.

Arnedo no sólo atribuyó los cambios musicales al «buen estado de salud» de la banda sino que también opinó que influyeron otras cosas, como, por ejemplo, «viajar a trabajar a un lugar donde The Beatles grabaron canciones como «Yesterday».

Influencias al margen, los fanáticos de los Divididos ya tienen a su alcance la última producción de la banda y podrán comprobar en vivo el día 29 que tanto de nuevo se trae entre manos la «aplanadora del rock». (Infosic).


BUENOS AIRES.- La nueva producción del grupo de rock Divididos, que acaba de salir a la venta bajo el nombre de "Narigón del siglo, yo te dejo perfumado en la esquina para siempre", "es un disco muy diferente al anterior y el público se va a tener que bancar el cambio", expresó uno de sus propios hacedores, el cantante y guitarrista de la banda, Ricardo Mollo.

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