Dueños y mascotas obesos: un problema compartido

Los hábitos alimentarios de las personas están directamente relacionados con la gordura de sus animales. El premiarlos con comida cada vez que hacen una hazaña nueva o el no sacarlos a pasear, afecta su salud y la de su cuidador. Enteráte por qué.



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Dueños y mascotas obesos: un problema compartido

Un estudio científico ha puesto de manifiesto un dato que llama la atención: más de la mitad de perros y gatos tienen sobrepeso. Pero, ¿por qué? ¿Cómo influyen los hábitos de sus dueños?

La obesidad de los peludos amigos se encuentra directamente relacionada con los hábitos alimentarios de sus propietarios. Tal es así, que los perros con dueños obesos tienen hasta cinco veces más riesgo de padecer esta enfermedad. Y aquí entran en juego muchos factores.

Para empezar, son muchas las personas afectadas que emplean la comida como sistema de recompensas, como método para calmar la ansiedad. Asimismo, la asocian con cuestiones positivas, como el cuidado al otro y base del equilibrio emocional. Por supuesto, actúan del mismo modo con sus mascotas, y no sólo eso, sino que incluso se llegan a proyectar determinadas emociones. Algo que no sólo hacen los usuarios con sobrepeso, sino los propietarios de las mascotas en general.

Hasta el 77% de dueños aseguran que su mascota se muestra agradecida cuando le alimentan. Casi el 60% se siente bien cuando le da de comer. En definitiva una actitud que va más allá del mero acto de alimentar y que se cuela en el ámbito de los sentimientos. Además, las pautas incorrectas que mantienen ellos mismos, se duplican en las mascotas.

Nos estamos refiriendo a picar entre horas y a, por ejemplo, dejarles “catar” la propia comida, -independientemente de qué se trate, solo porque el animal lo está pidiendo-. Se trata de un comportamiento muy peligroso, pues existen determinados alimentos tóxicos para ellos. De hecho y a pesar de la creencia popular, la mayoría de gatos adultos son intolerantes a la lactosa.

Por no hablar de las cuestiones estrechamente ligadas con la actividad diaria de esos dueños. Es decir, las personas con obesidad tienden a hacer menos ejercicio y, consecuentemente, sacan a pasear menos a su perro y mantienen menos activas a sus mascotas en general. Es decir, el creciente sedentarismo humano se está plasmando también en los animales domésticos que se relacionan con nosotros

Hasta el 40% de los casos de obesidad en animales domésticos se deben a la falta de ejercicio y a la sobrealimentación. Asimismo, existe un gran desconocimiento acerca de la cantidad de comida que necesitan, y también sobre si cuentan con unos kilos de más. En concreto solo 1 de cada 5 propietarios es consciente, y la mayoría ni siquiera le pesa.

El sobrepeso en las mascotas

Si nos centramos en ellos, se considera que un animal sufre sobrepeso cuando su masa supera en un 20% o 30% su peso corporal “normal”. La afección se encuentra relacionada -igual que los humanos- con la reducción de su calidad y esperanza de vida y con el desarrollo de ciertas dolencias. Entre ellas: artritis, enfermedades urinarias, en el hígado y riñones, hipotiroidismo, diabetes, insuficiencia cardíaca, asma, presión arterial alta y similares. Por desgracia, afecta a casi 6 de cada 10 canes y a 5 de cada 10 mininos.

Para detectarlo lo primero será fijarse en determinados signos como, por ejemplo, si le notamos o no las costillas, si se cansa o se muestra reacio a realizar actividad física, si ha perdido la cintura, o si ha cambiado de actitud. La visita al veterinario también será clave.

Fuente: Agencias


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