Duermen en el matadero abandonado para evitar robos
Matías Subat
El complejo se ubica en el parque industrial de Senillosa.
NEUQUÉN (AN).- Los empleados del matadero de Senillosa duermen en su interior desde hace varias noches para evitar que los intentos de robo que hubo se concreten. Los trabajadores del complejo abandonado aseguraron que este mes dejaron de percibir la asignación familiar, en tanto que desde el gobierno provincial se advirtió que no avanzaron las gestiones para la venta del establecimiento. “Realmente estamos mal. Estamos cada vez peor y no vemos que haya avances en la promesa de agilizar la venta del matadero”, aseguró el delegado de los empleados de la firma Copromaneu, Miguel Ponce. El trabajador remarcó que “desde hace varios días que estamos turnándonos para pasar las noches, para hacer como una custodia en el lugar, porque trataron de robarse las maquinarias que hay adentro”. Mientras Ponce recordó que el complejo se ubica en el parque industrial de Senillosa, enfatizó que “seguimos sin recibir los telegramas de despido, pero este mes la empresa nos dejó de pagar los 69 pesos por cada uno de los 37 empleados que somos así que se cayó también la asignación familiar que era muy importante porque ahora nos queda solamente el subsidio provincial que son 1.200 pesos”. Precisamente desde del gobierno, el subsecretario de Producción y Desarrollo Económico, Javier Van Houtte, reconoció que “no hay novedades con las gestiones para la venta del matadero” y recordó que “la provincia hace estas gestiones para ayudar a los trabajadores pero en realidad el matadero es una empresa privada”. Ponce, en tanto, mantuvo ayer por la mañana un encuentro con el intendente de Senillosa Hugo Moenne para solicitarle que interceda, dado que advirtió que “el único rumor que anda dando vueltas es que la gente de Fridevi podría venir a ver la planta, pero recién a fines del mes que viene y nosotros no podemos seguir esperando”. Los trabajadores decidirán hoy en asamblea los pasos a seguir, que a principios de diciembre llevaron a un extenso corte de la ruta 22. “Si denunciamos a la empresa nos dicen que entra en quiebra, para hacernos una cooperativa va a tomar meses, hay un empresario interesado al que el gobierno habría dejado de lado, así que no sabemos qué hacer”, destacó Ponce. Y agregó que “algunos compañeros están planteando que nos quedemos con la planta los empleados porque ya tenemos el apoyo de un productor que vendría a faenar acá unas 600 cabezas por mes”.
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