Bulgach: “El salario mínimo no alcanza para suplir la canasta básica alimentaria”
Entrevista con Santiago Bulgach, economista

La inflación tiene consecuencias nocivas sobre toda la estructura económica, especialmente si es sostenida en el tiempo. Pero el segmento alimentario es especialmente sensible, en tanto impacta de lleno sobre los bolsillos de ingresos medios y bajos. A ello se refirió en diálogo con Pulso el economista Santiago Bulgach del Observatorio para el Desarrollo Provincial (ODeP).
PREGUNTA: ¿Han estudiado la relación entre el precio de los alimentos y los salarios?
RESPUESTA: Si. En 2021 se verifica por primera vez desde 2017, que los salarios empiezan a crecer más rápido que la inflación, y que el precio de los alimentos. Pero el foco de nuestro trabajo es el peso relativo de la canasta alimentaria en los ingresos de los trabajadores, el cual se incrementa sin pausa durante los últimos cinco años. Tomando en cuenta la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Registrados (RIPTE), hacia fines de 2021 el 33% de los ingresos de un trabajador iba a la canasta alimentaria. Ese ratio era de solo el 26,8% en 2016. Y el dato más fuerte es que un Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) no alcanza para cubrir la canasta básica alimentaria familiar. En 2016, la canasta alimentaria equivalía al 67% de un SMVM y en la actualidad al 103%.
P: Eso garantiza el crecimiento de la indigencia en el tiempo…
R: Sin dudas, porque hablamos solo de la canasta básica alimentaria, que deja afuera vestimenta, transporte, salud o educación. Familias que no logran cubrir los nutrientes necesarios para el desarrollo, tanto en adultos como en menores de edad.
P: ¿Qué evaluación hacen de la política de precios del gobierno?
R: A simple vista las políticas que se están llevando a cabo lucen insuficientes, en un contexto internacional muy particular. La inflación es récord en EEUU y la inflación de alimentos es alta a nivel mundial. La pandemia generó enormes problemas de logística. Pero las herramientas planteadas parecen insatisfactorias. No ha funcionado el declamado acuerdo económico y social, que debiera poder garantizar el acceso a la canasta alimentaria para toda la población. Si no podemos acordar algo tan básico, se hace muy complejo.
P: Las medidas que pide el FMI ¿tienen impacto inflacionario?
R: Dentro de la inercia inflacionaria en la que estamos, va a llevar años volver a una inflación menor. Hace cinco años que tenemos una inflación promedio cercana al 50%. A ello hay que sumar el impacto que pueden tener la actualización de tarifas y la suba de tasas, tanto para la producción como para el consumo. Pero a tono con los datos que manejamos del impacto en los ingresos del costo de la canasta alimentaria, si las familias deben dedicar la mayor parte de sus ingreso a los alimentos, cae el nivel de actividad. En un país donde el consumo representa dos terceras partes del producto, si las familias gastan su ingreso en alimentos, el margen para consumir en otros rubros es escaso.
Hacia fines de 2021 el 33% de los ingresos de un trabajador iba a la canasta alimentaria. Ese ratio era de solo el 26,8% en 2016.
P: ¿Hay chance de que el salario le gane a la inflación?
R: El año pasado sucedió, los salarios registrados le ganaron a la inflación. Pareciera que la estrategia es ir ajustando los salarios con bonos periódicos a lo largo del año, y probablemente sea necesario reabrir paritarias en algún momento, dependiendo de la dinámica macroeconómica y de lo que surja del acuerdo con el Fondo. Por supuesto, la mejora de 2021 fue de 3% y venías de 4 años con una pérdida acumulada del 30%. La idea sería que el salario deje de perder.
P: ¿Qué evaluación hace del acuerdo con el Fondo?
R: Dentro de las alternativas que estaban disponibles, lo que se consiguió es positivo. Más allá de eso, no parece ser un acuerdo cumplible, y seguramente va a generar muchas dificultades al gobierno de cara a las elecciones de 2023. No obstante, y si bien es contra fáctico, hubiese sido muy difícil un escenario de vencimientos en lo que queda del año, sin el acuerdo con el FMI.
P: ¿El gobierno tiene un problema interno frente al acuerdo?
R: Es evidente que las diferencias internas en relación al Fondo, no fueron saldadas del todo. Hay que considerar que el oficialismo es una coalición de gobierno, en la que cada sector tiene sus propias ideas y responde de manera directa a su electorado.
P: Las reformas ¿Pueden llegar después de 2023?
R: Sucede que en este contexto la única alternativa era reprogramar los vencimientos, para después poder sentarte con otra espalda a discutir, con otro nivel de reservas, en otro contexto mundial. No había otra alternativa. Luego habrá que ver si al momento de renegociar surgen esas reformas estructurales que parecieran quedar afuera del acuerdo actual.
PERFIL
Santiago Bulgach es Licenciado en Economía de la Universidad Nacional de Moreno.
Es consultor en la Dirección de Economía, Estadística y Mercados Agropecuarios del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires. Forma parte del Observatorio para el Desarrollo Provincial (ODEP).
Ha realizado investigaciones sobre el Mercado Inmobiliario del Municipio de Moreno, la coparticipación de los municipios de la Provincia de Buenos Aires y se ha focalizado en el estudio de la evolución de los precios de los alimentos en los ingresos de los argentinos.

La inflación tiene consecuencias nocivas sobre toda la estructura económica, especialmente si es sostenida en el tiempo. Pero el segmento alimentario es especialmente sensible, en tanto impacta de lleno sobre los bolsillos de ingresos medios y bajos. A ello se refirió en diálogo con Pulso el economista Santiago Bulgach del Observatorio para el Desarrollo Provincial (ODeP).
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