EE. UU. no logra apoyo chino a sanciones
La aguda crisis en la península coreana pone a China frente a un dilema: acceder a la demanda de sanciones de Seúl o mantener su tradicional apoyo a Pyongyang, por lo que la “colaboración” que le prometió a Estados Unidos será bastante limitada, estimaron los analistas. En Pekín, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, intentó que China, con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, se sume a los países que quieren sancionar a Corea del Norte por el hundimiento de un navío de guerra surcoreano en marzo pasado. Hillary Clinton garantizó el “firme compromiso” de Estados Unidos en la seguridad de Corea del Sur, uno de sus principales aliados en la región, y llamó a Corea del Norte a que cese sus “provocaciones y su política de amenazas”. Clinton dijo, además, que la comunidad internacional debía “replicar” por el hundimiento de la corbeta surcoreana “Cheonan”, dijo Clinton tras una reunión con el presidente surcoreano Lee Myung-bak. Clinton logró que Pekín declarase “estar dispuesto a trabajar con Estados Unidos y otras partes y mantenerse en contacto estrecho sobre la situación en la península coreana”, pero no consiguió que condenase a Corea del Norte. Con esa fórmula, China dio una imagen de “potencia responsable” sin adoptar compromisos concretos, para no cambiar su posición tradicional que consiste “en no optar entre las dos Coreas”, declaró Michael Green, del Center for Strategic and International Studies de Washington. China es el primer interlocutor comercial y suministrador de ayuda a Corea del Norte, uno de los países más pobres y aislados del planeta. El gobierno chino es además el único que mantiene diálogo con Kim Jong-Il, que hace unas semanas estuvo en China. Pekín teme que un derrumbe de su vecino norcoreano provoque un aluvión de refugiados y el envío de tropas estadounidenses no lejos de sus fronteras. (AFP)
Repercusiones
La aguda crisis en la península coreana pone a China frente a un dilema: acceder a la demanda de sanciones de Seúl o mantener su tradicional apoyo a Pyongyang, por lo que la “colaboración” que le prometió a Estados Unidos será bastante limitada, estimaron los analistas. En Pekín, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, intentó que China, con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, se sume a los países que quieren sancionar a Corea del Norte por el hundimiento de un navío de guerra surcoreano en marzo pasado. Hillary Clinton garantizó el “firme compromiso” de Estados Unidos en la seguridad de Corea del Sur, uno de sus principales aliados en la región, y llamó a Corea del Norte a que cese sus “provocaciones y su política de amenazas”. Clinton dijo, además, que la comunidad internacional debía “replicar” por el hundimiento de la corbeta surcoreana “Cheonan”, dijo Clinton tras una reunión con el presidente surcoreano Lee Myung-bak. Clinton logró que Pekín declarase “estar dispuesto a trabajar con Estados Unidos y otras partes y mantenerse en contacto estrecho sobre la situación en la península coreana”, pero no consiguió que condenase a Corea del Norte. Con esa fórmula, China dio una imagen de “potencia responsable” sin adoptar compromisos concretos, para no cambiar su posición tradicional que consiste “en no optar entre las dos Coreas”, declaró Michael Green, del Center for Strategic and International Studies de Washington. China es el primer interlocutor comercial y suministrador de ayuda a Corea del Norte, uno de los países más pobres y aislados del planeta. El gobierno chino es además el único que mantiene diálogo con Kim Jong-Il, que hace unas semanas estuvo en China. Pekín teme que un derrumbe de su vecino norcoreano provoque un aluvión de refugiados y el envío de tropas estadounidenses no lejos de sus fronteras. (AFP)
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