Adiós al romanticismo

Redacción

Por Redacción

Por Simone Andrea Mayer (dpa)

Adiós al romanticismo, sobre todo porque el tiempo en que vivimos tiene poco de romántico. Al menos eso es lo que defienden los expertos en moda para 2013, que apuestan por modelos sencillos aunque llenos de color.

Pese a esta nueva tendencia, no están prohibidos los estampados de flores, aunque sí los volantes. “El look romántico forma parte del pasado”, asegura el asesor de moda Andreas Rose. “Creo que nos hemos hartado de tantas cosas dulces y románticas”.

Lo mismo opina el Instituto Alemán de la Moda (DMI), en Colonia, en su último informe, aunque puntualiza que “eso no quiere decir que retroceda la femineidad”. Sigue habiendo muchos vestidos y faldas femeninas y blusas estrechas al cuerpo. De hecho, vuelve un clásico muy femenino de los años 50: las faldas acampanadas, combinadas con camisetas o blusas.

“Definitivamente no vivimos en tiempos románticos”, asegura el gerente del DMI, Gerd Müller-Thomkins. Así como a nivel político y económico prima el ahorro en muchos países industrializados, de la misma forma las prendas se liberan de accesorios juguetones y adornos añadidos como los volantes.

Todo parece reducido a lo esencial. “La vestimenta subraya el cuerpo. Están de moda vestidos entallados, ajustados y con pocos adornos”, afirma Rose.

Pero aunque haya muerto el romanticismo, sobreviven los estampados de flores, que se ven casi en cada colección. Sin embargo, a menudo los estampados aparecen superpuestos, por lo que quedan deformados o coloridos de una manera antinatural. También son populares los pantalones pescadores con sacos o blazers a juego.

La ropa es además colorida como un cantero de flores “y la intensidad en el color no se dejará expulsar ya de la moda”, pronostica Müller-Thomkins.

Sin embargo, van a ir desapareciendo de a poco los colores neón, y en vez de ello se imponen tonos pastel como el amarillo limón, el melocotón, rosa y menta, que ya aparecían en las colecciones de invierno, afirma la experta Ines Meyrose. “Son colores muy adecuados para personas de piel clara”, añade.

Muchos añaden elementos en blanco, indica Rose. Y tonos metálicos como dorado, plateado y bronce, por ejemplo un top de lentejuelas plateado bajo una camiseta blanca de hombre y jeans.

Las camisetas de hombre, que aparecen en varias colecciones, muestran una tendencia paralela hacia un aspecto más deportivo, funcional y de uso diario, según Gerd Müller-Thomkins. Por ejemplo, una modelo con zapatos cómodos, un pantalón chino de tiro bajo en color amarillo y camiseta blanca. Otros elementos típicos de esta tendencia son los pantalones a las caderas de aspecto andrógino y la gabardina.

Además de este típico abrigo de medio tiempo, las mujeres llevan blazers, aunque sin cuello, lo que hacer resaltar más las blusas con frunces y los pañuelos, añade Müller-Thomkins. Rose indica a su vez que los estampados de flores quedan bien precisamente debajo de blazers sin cuello.

“En los pantalones se mantiene la forma ‘skinny’, el largo de 7/8 con cinturas de pretina alta”, explica Meyrose. Los pantalones muy coloridos, sobre todo con flores, serán una prenda obligatoria para todas, no solamente las más deseosas de estar a la moda. También serán muy populares los jeans azul oscuro y los chinos. “Para las mujeres que no sean muy delgadas, un pantalón oscuro es mejor que uno colorido”, opina Meyrose.

“He visto que han desaparecido las faldas muy largas y las que llegan a la pantorrilla”, señala Meyrose. “Los modelos se sitúan a la altura de las rodillas, que es lo que queda mejor a la mayoría”.

Los vestidos son en general muy sencillos, como el clásico entallado color negro. “Es algo que pueden llevar realmente todas las mujeres”, considera Meyrose. “Se ve muy bien incluso en tallas grandes. Solamente tienen que ser del talle justo, y no quedar demasiado apretados ni demasiado sueltos”.

En muchas colecciones se ven además minifaldas mínimas, combinadas por ejemplo con un blazer largo. Finalmente, las mujeres que hayan invertido en una falda plisada en 2012 podrán estar contentas: es una tendencia que se afianza en 2013.


Por Simone Andrea Mayer (dpa)

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora