El aeropuerto de Bariloche ya muestra mejorías
Este invierno tuvo un promedio de cincuenta vuelos diarios. Las nuevas instalaciones ya están funcionando casi a pleno. Están organizando otras actividades en la estación aérea.
SAN CARLOS DE BARILOCHE- En sus primeros dos meses de vida en manos privadas, el aeropuerto local tuvo un nivel de actividad sorprendente.
En julio operó con un promedio diario cercano a los 50 vuelos, mientras que en agosto el tráfico cayó apenas un poco.
Además las instalaciones del nuevo aeropuerto, ya están funcionando casi a pleno, en particular los servicios que prestan los numerosos permisionarios que están trabajando en la terminal.
La euforia de los administradores de Aeropuertos 2000 creció aún más con el resultado de los fuegos artificiales que organizaron para la reciente clausura de la Fiesta Nacional de la Nieve, que atrajeron a más de 10.000 personas.
Este éxito los invita a pensar en hacer como sus primos de Viedma y organizar actividades extra aeroportuarias para recaudar más.
El gerente general Fernando González saca a relucir las estadísticas. En julio (alta temporada) pasaron por el aeropuerto 72.800 pasajeros, que viajaron en 1.414 vuelos. En agosto, cuando la temporada tiene un bajón habitual, fueron 1.305 vuelos para 60.470 pasajeros.
Este invierno fue la primera vez que se hicieron allí los fuegos artificiales y la extraordinaria convocatoria (la cola de autos que iban hacia allí superaba los ocho kilómetros) parece haberse traducido en una respuesta de la gente a una propuesta novedosa y al principal sponsoreo que tuvo la Fiesta.
Un lugar posible
«Realmente fue una sorpresa muy grata y nos alienta a pensar en cosas de ese tipo. Tenemos por ejemplo el espigón internacional, bien iluminado, con capacidad para 400 personas, y si descubrimos que tiene buena acústica tranquilamente podemos hacer algo ahí con la Camerata Bariloche, ¿por qué no?» pensó en voz alta González, imaginando los futuros ingresos de la estación.
De todos modos aclaró que este tipo de eventos pueden hacerse en las instalaciones del lugar «siempre y cuando no interfieran con la actividad aeroportuaria».
Además de lo que perciben de las compañías aéreas (cuya recaudación es centralizada para los 33 aeropuertos que tiene la empresa de Eurnekián), la terminal concede servicios a distintos permisionarios.
En Bariloche tienen sus puestos las chocolaterías Fenoglio y Del Turista, Ahumaderos de la Familia Weiss, dos confiterías, tres rent a car, dos remiseras, un grupo de taxis, traslados en micro de Vía Bariloche, casas de productos regionales, marroquinería y platería, juegos para chicos y grandes, la máquina de fundas plásticas para valijas, Telefónica, dos free shops, y otros. De acuerdo al tipo de actividad tributan un canon, que también varía según el aeropuerto en el que esté instalado.
En cuanto a las posibles actividades laterales para desarrollar las ideas son varias, aunque deben ser consensuadas con la administración central de Aeropuertos 2000 en Buenos Aires.
Justamente a fin de mes se reunirán en Buenos Aires los representantes de las 33 gerencias para evaluar la marcha del primer año de funcionamiento de la empresa y delinear las estrategias a seguir en el futuro, que además de la realización de eventos en sus dominios prevé nuevas concesiones a permisionarios.
A juzgar por los dos primeros meses en manos de sus nuevos dueños, la estación aérea ya comenzó a mostrar otra cara, con mayor movimiento y un ordenamiento interno visible.