El argentino Leopoldo Brizuela ganó el Premio Alfaguara
Fue por su novela “Una misma noche”, que reflexiona sobre la responsabilidad individual en la dictadura militar
“En verdad es una historia sobre el presente”, explicó ayer el escritor argentino.
Eran las 8 de la mañana de ayer cuando al periodista y escritor argentino Leonardo Brizuela le avisaron que el Premio Alfaguara de Novela 2012 era suyo. Todo parecía ser coincidencia: era la misma hora en la cual, durante un largo año, la inspiración lo llamaba a escribir “Una misma noche”, exactamente la obra que le valió el galardón en su edición número XV. Para la presidenta del jurado, la escritora y periodista española Rosa Montero, se trata de una novela “escrita en la penumbra”. “Es una historia de interiores domésticos, eso que yo llamo secretos de alcoba, que no tiene que ver con sexo, es de la intimidad y la privacidad”, declaró en Madrid tras la lectura del fallo. “Creo que era un libro que tenía que escribir y una historia que merecía ser contada’’, dijo luego Brizuela, de 49 años, por videoconferencia desde Buenos Aires. “Siempre me llamó la atención cómo un mismo recuerdo puede ser dicho o visto de muchas maneras’’, añadió. El escritor señaló que la historia está inspirada en hechos reales y aseguró que las vivencias que se cuentan pueden ser las de “muchos ciudadanos comunes’’ en Argentina. Una sola anécdota de la novela es autobiográfica, contó, y fue la que precisamente lo movilizó a escribirla. “El protagonista tiene 12 años y hace lo mismo que yo: en una de esas requisas tan comunes en esa época yo me puse a tocar el piano. Lo recordé 30 años después. Me fascinaba la cantidad de razones para explicar esa conducta espontánea de un chico de 12 años. Ninguna de las interpretaciones que me daban sobre esa circunstancia era la verdadera. Por eso escribí la novela’’, explicó el auto. “Una misma noche” relata la historia de Leonardo Diego Bazán, quien regresa a casa de sus padres para cuidar de su madre, una mujer viuda. Un día, el destino quiso que fuera testigo de un asalto cometido por fuerzas del orden en la vivienda de unos vecinos. La situación pareció reiterativa: en 1976, en la misma casa se registró un incidente similar. La obra se centra en Diana Kuperman, quien durante la época de terrorismo de Estado sufrió tortura psicológica. Va hilando hechos de 2010 y 1976, indagando al mismo tiempo en tenebrosas etapas de la política argentina y relevando figuras de víctimas y verdugos. “En verdad es una historia sobre el presente. La novela se desencadena cuando en el año 2010, un grupo de ladrones integrado por la policía asalta una casa, del mismo modo en el que la había asaltado 30 años antes. Ese fue el momento en que decidí escribir la novela”, manifestó Brizuela. “¿Cómo es posible que en 30 años de democracia exista el mismo método de atropellar a los ciudadanos? (…) Cuando me tocó enterarme del robo en el año 2010, empecé a pensar como reaccioné ante esa noticia, y como había reaccionado la gente 30 años antes”, indicó el autor. Brizuela estudió Letras y desde 1987 imparte clases de escritura creativa. Además es colaborador habitual de los diarios “Clarín” y “La Nación”. Durante 10 años, coordinó el taller de escritura de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Esa experiencia fue determinante para este libro, según Brizuela. “Con las Madres aprendí a nombrar esa época, desde muchos antes de 1981 me enseñaron a nombrar aquello para lo que no había palabras, había que pensar cómo se nombraban. Ahora se sabe lo que es un desaparecido. Antes esa palabra no existía… A la luz de las Madres pude recuperar esa época’’, dijo el autor El XV Premio Alfaguara de Novela recibió este año 785 obras inéditas tanto de España como América Latina y está dotado de 175.000 dólares. (DPA/AFP/Télam)