El CAB “cumple las normas de seguridad nuclear”
Hay deficiencias para tratar los residuos cloacales.
Una serie de mapas acompañó la presentación del Centro Atómico Bariloche.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB)- El informe anual realizado por el Centro Atómico Bariloche sostiene que sus instalaciones y equipos “cumplen las normas nacionales y las recomendaciones internacionales de la seguridad nuclear” y la protección radiológica de los trabajadores y del público, “con un buen desempeño en los aspectos ambientales convencionales”. El informe ambiental 2009 fue entregado al municipio la semana pasada, durante la celebración del 60 aniversario de la CNEA, cumpliendo con la tradición de la institución que cada año rinde cuentas del estado ambiental de sus instalaciones a la comunidad. Uno de los mayores problemas ambientales que enfrenta el CAB es el deficiente tratamiento de los líquidos cloacales generados dentro del predio. El análisis de la demanda biológica de oxígeno practicado sobre el digestor Imhoff del Centro Atómico comprobó que sólo se degrada el 60 % de la materia orgánica que ingresa. El resto se vuelca como efluente al lago Nahuel Huapi generando un foco de contaminación en la zona de descarga. El informe puntualizó que para mejorar el funcionamiento de la planta se reforzaron las tareas de mantenimiento, con la limpieza de rejas y remoción de barros, pero que la solución de fondo pasa por la conexión de la red cloacal interna al Colector Oeste para derivar los líquidos a la planta depuradora. A tal fin ya se iniciaron los trabajos de excavación. En cambio la evaluación de los agentes físicos, químicos y radiológicos señala que “son apropiadamente controlados y monitoreados, aún cuando su impacto sobre el medio pueda ser pequeño e incluso imperceptible, como es el caso actual en el CAB. El resultado del monitoreo radiológico indica que “la presencia del CAB, desde el punto de vista radiológico, es imperceptible en su entorno”. El CAB, junto al Instituto Balseiro, realiza investigaciones y desarrollos vinculados a los usos pacíficos de la energía nuclear, hace trabajos de ingeniería propios en el área no nuclear y forma recursos humanos de alto nivel. Los laboratorios, el centro académico, el reactor experimental RA6, las viviendas y demás dependencias están distribuidas en unas 60 hectáreas, ubicadas entre Playa Bonita y Puerto Moreno, sobre el km 9,500 de Av. Bustillo. Desde el año 2002 la CNEA cuenta con una política ambiental explícita que en el Centro Atómico es coordinada por el Gacab. Este grupo está integrado por profesionales idóneos en materia ambiental que, hasta la fecha, se desempeñaban en esta tarea y otras líneas de trabajo. El año pasado la Gerencia de Coordinación del CAB propuso incluir dentro del organigrama “un grupo destinado exclusivamente a gestionar la política ambiental institucional en este Centro Atómico”. Entre las medidas preventivas y correctivas trazadas a futuro se identificaron coníferas exóticas de gran porte para su apeo y reemplazo por especies nativas, con la autorización de la Dirección de Bosques. El Gacab encontró restos de vertederos, mayoritariamente chatarra y residuos de construcción en distintos puntos del predio y en los terrenos recientemente incorporados cuya restauración hay que reforzar.
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