El conflicto con El Rápido ya trasciende la esfera judicial

Una firma, que proporcionaba la ropa para nieve a los egresados, reclama a El Rápido el pago de 600.000 pesos por servicios prestados. La protesta se instaló en plena calle Mitre y llegó hasta la comisaría por denuncias de distintos delitos. La empresa estudiantil dice que no adeuda nada.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El conflicto comercial entre la empresa de turismo estudiantil El Rápido Argentino y “Sachas”, que le proporcionaba a los egresados la ropa para nieve, trascendió la esfera judicial, se instaló en plena calle Mitre y llegó a la comisaría con denuncias por distintos delitos.

El litigio se hizo público el 17 de diciembre del 2000 cuando unas 20 personas con bombos, redoblantes y estandartes con consignas, se instalaron frente a la puerta principal del hotel Sol Bariloche, ubicado en la calle Mitre, para reclamar una antigua deuda que El Rápido mantendría con Silvia Nielsen, propietaria de “Sachas”.

Las manifestaciones se repitieron con cierta regularidad en el frente de los hoteles Sol Bariloche y Roma sin que se produjeran incidentes graves, pero ayer los directivos de la empresa advirtieron que habían sufrido molestias, agresiones y amenazas de muerte, y que habían radicado siete denuncias penales en contra de los manifestantes y la persona que encabeza al grupo.

La titular de la empresa que alquilaba los enteritos para nieve, Silvia Nielsen, reclamó por vía judicial una deuda voluminosa, según la empresa cercana a los 600 mil pesos, que asegura que le adeudan por servicios prestados y El Rápido Argentino desconoce.

Los manifestantes instalaron una carpa en la puerta del hotel Sol Bariloche, sede local de la empresa, y en esa oportunidad Nielsen lamentó la mala imagen que la protesta daba a la ciudad, pero amenazó diciendo “nos vamos a quedar hasta que nos paguen”.

El vicepresidente de El Rápido, Luis Ricardo Fuentes, reconoció que Nielsen había trabajado para la empresa durante 1995 y 1996, pero afirmó que el contrato había concluido a principios de 1997 y que no le adeudaban nada. Sobre el juicio opinó que habían aportado los comprobantes de pago y que la causa tenía un trámite favorable para El Rápido.

Después explicó que Nielsen le había ofrecido arreglar todo por un pago de 60 mil pesos, que de lo contrario habría manifestaciones, y que consideraba esa oferta como “una extorsión sobre un juicio que no terminó”.

Fuentes exhibió exposiciones policiales propias, de empleados de la empresa y pasajeros, donde denunciaban rotura de cristales, amenazas, privación del acceso a hoteles de pasajeros de la empresa, quema de cubiertas en el frente de sus hoteles, agresiones a los pasajeros con golpes y artículos pirotécnicos, amenazas al directivo Guillermo García Nieto, privación ilegítima de la libertad y tentativa de robo a un turista.

El directivo calificó los hechos como “elementos de presión para forzar una negociación que la empresa no está dispuesta a entablar”.


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