El doble femicidio de Las Ovejas atravesó el concurso para fiscal jefe de Chos Malal

Los tres candidatos a ocupar el cargo hicieron eje en la violencia de género. Aunque el tema ocupa cada vez más espacio, las mujeres siguen relegadas en los cargos jerárquicos del Poder Judicial y en los procesos de selección.





El cargo de fiscal jefe es uno de los más altos dentro del Poder Judicial. El ganador se definirá luego de la entrevista personal. Foto: Florencia Salto.

El cargo de fiscal jefe es uno de los más altos dentro del Poder Judicial. El ganador se definirá luego de la entrevista personal. Foto: Florencia Salto.

Los tres candidatos a fiscal jefe de Chos Malal eligieron como tema para su examen oral la violencia de género. El doble femicidio de Las Ovejas, dijeron, tuvo un peso determinante en esa decisión aunque también admitieron que “es un tema ineludible en esta época”.

Fernando Fuentes, director de la Oficina Judicial de Neuquén, lidera el concurso luego de sortear esta etapa.

Tiene 35,75 puntos, seguido por Pablo Fernández, prosecretario del Tribunal Criminal de Mar del Plata con 22,92, y Néstor Castro, expolicía radicado en Tandil, con 11,61.

Se trata de un cargo que hasta ahora no existía, y es de los más jerarquizados del Ministerio Público Fiscal.

Más espacio, menos lugar

Si bien la agenda de género ocupa un espacio cada vez más destacado en el debate público, para los cargos jerarquizados del Poder Judicial se siguen postulando en su mayoría varones (hay una sola fiscal jefa en toda la provincia), los jurados de muchos de los concursos son sólo varones (se podría reglamentar que al menos sean mixtos), y el Consejo de la Magistratura, que en definitiva designa al ganador, está integrado por cinco varones y sólo dos mujeres.

En su exposición ante los jurados Richard Trincheri, juez del Tribunal de Impugnación de Neuquén, y Gonzalo Nazar, fiscal en Mendoza, los tres candidatos se ocuparon de citar la convención de Belem do Pará; la ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres; la que introdujo la figura de femicidio en el Código Penal, el fallo Góngora de la Corte y hasta el caso Monzón, para demostrar su conocimiento del tema. Además, mencionaron estadísticas de la zona norte.

Cinco juicios

Candidato Fernando Fuentes.

Fernando Fuentes fue el que quedó mejor ubicado (obtuvo 16 puntos sobre 20). Dijo que los cinco juicios orales que se hicieron en Chos Malal el año pasado tuvieron un componente de género: cuatro fueron por abusos sexuales, y uno por encubrimiento del doble crimen.

También propuso una nueva “cultura organizacional” y “fijar metas de trabajo por objetivos” en base a tres ejes: “atención a la víctima; celeridad en la gestión y descentralización territorial para facilitar el acceso a la justicia”.

"Pecar por exceso"

Candidato Pablo Fernández.

Pablo Fernández a su turno dijo que en los casos de violencia de género “prefiero pecar por exceso y pedir la preventiva (del acusado) para proteger a la víctima”.

Le sugirieron, como suele hacerse en los concursos, que se imaginara en el rol de fiscal jefe para resolver casos concretos, y lo hizo a conciencia: a la tercera vez que le pusieron como introducción al ejemplo: “el fiscal del caso lo llama para preguntarle...”, Fernández se quejó: “¿Pero qué le pasa a ese fiscal, que se la pasa preguntándome cosas?”.

Le tendrían que avisar que en Chos Malal no hay, y quizá no haya por un tiempo, fiscal del caso.

Violencia en el semáforo

Candidato Néstor Castro.

Néstor Castro, quien ya no tiene posibilidades matemáticas de ganar el concurso, citó todas las leyes sobre violencia de género pero ante el primer ejemplo concreto dejó dudas sobre su real pensamiento.

“Supongamos -le planteó el jurado Gonzalo Nazar- que chocan una mujer y un hombre. Se bajan de los autos, el hombre le dice ‘mujer tenía que ser’ y la golpea. ¿Cómo encuadra el caso?”. Castro dijo que era “lesiones en riña”, aunque el ejemplo no refería a una pelea.

“¿Y no hay violencia de género?”, repreguntó Nazar. “Bueno, si vamos a perseguir a todos los que se dicen cosas en los semáforos como violencia de género...”, respondió Castro con naturalidad.

Una marca indeleble

Las víctimas están presentes en Las Ovejas.

Ocurridos en marzo de 2018, los asesinatos de Carina Apablaza y su hija Valentina a manos de Lorenzo Muñoz son una marca profunda en la historia neuquina y sobre todo recuerdan una cadena de errores judiciales que dejaron desprotegidas a las dos mujeres, víctimas de violencia de género y abuso sexual.

Como consecuencia de esas fallas que costaron vidas, un jurado de enjuiciamiento destituyó en noviembre pasado al fiscal Ricardo Videla y suspendió por 60 días al juez civil Carlos Choco.

Muñoz, quien se suicidó luego de cometer el doble femicidio, había abusado sexualmente de Valentina (11), hija de su expareja Carina, sobre la cual había ejercido violencia de género. Todos los hechos fueron denunciados por Carina.

Pese a que estos antecedentes estaban en conocimiento del Poder Judicial, no se tomaron medidas de protección adecuadas de las víctimas.


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