El dólar blue motiva al turista chileno a cruzar la cordillera

Con el cambio en el mercado paralelo beneficioso para los extranjeros, la oferta de Bariloche y la región incentiva. Hay expectativas por la llegada de un aluvión de visitantes trasandinos que en la prepandemia significaba el 7% del público de verano.





Con un dólar blue a 200 pesos, el turismo extranjero se verá beneficiado al visitar Argentina y el flujo que se espera de chilenos a partir de enero, cuando se prevé la apertura del paso Cardenal Samoré, genera expectativas en el comercio y el sector turístico de Bariloche.

Ayer se conoció que Argentina habilitó como corredor seguro el paso internacional ubicado a 40 kilómetros de Villa La Angostura, y anteriormente Chile había definido como fecha de apertura de su territorio a partir del 1 de enero, por eso los preparativos para un aluvión de visitantes chilenos comienzan en las calles de la región. El único requisito para los trasandinos es contar con un esquema de vacunación completa y PCR negativo.

La clave para los chilenos será llegar con efectivo y cambiar en la calle Mitre donde los “arbolitos” ofrecen la transacción de divisas de manera esquiva al mercado oficial. Hoy un dólar equivale a 835 pesos chilenos y en el mercado paralelo esa suma asciende a 200 pesos argentinos.

Con esa ecuación Bariloche será “barata” para los turistas chilenos. “En estos momentos para ellos es conveniente venir con el dólar blue a 200 pesos. Estamos expectantes, este verano va a ser muy bueno con el público nacional, según el nivel de reservas, y será mucho mejor si sumamos al público que llegue por el paso Samoré”, opinó ante RÍO NEGRO Leonardo Marcasciano, presidente de la Cámara de Comercio de Bariloche.

Los productos regionales y recuerdos son parte de los productos que los chilenos buscan en Bariloche. Foto: Chino Leiva

Los rubros que habitualmente son objeto de consumo del público chileno es la indumentaria, el cuero, la regalería, los productos regionales y los chocolates. Ahora se sumará la opción de la compra de supermercado, según estimó un referente del turismo que hizo el paralelismo de años atrás cuando los argentinos cruzaban la frontera para pasear y al mismo tiempo comprar los alimentos en grandes cadenas de supermercados trasandinas porque el cambio favorecía esa operatoria.

Marcasciano admitió que en los últimos años “hubo un crecimiento del ticket promedio” de consumo de los visitantes chilenos y señaló que también llegan turistas del segmento ABC1, de alto poder adquisitivo, aunque en su mayoría son familias de clase media.

Al público chileno más allá de descansar, de los paisajes y las compras, les gusta la gastronomía local”, apuntó el secretario de Turismo local, Gastón Burlón, quien también puso el foco en las “expectativas” del sector por la apertura de las fronteras en la región.

El chocolate es otro de los productos de Bariloche que gustan a los chilenos y esta vez les serán más accesibles. Foto: Chino Leiva

El perfil del visitante trasandino es de familias, que comparten el viaje en auto, se alojan en cabañas y tienen un promedio de pernocte de 4 noches. En cuanto a gastronomía, buscan principalmente los cortes de carne vacuna en parrillas pero también son abiertos a probar los platos regionales, muchos de los cuáles son similares a sus costumbres en el sur del país por la influencia de la migración europea.

El público chileno significaba antes de la pandemia un 4,2% del total de los turistas que llegaban a Bariloche cada año. Pero en verano esa proporción crece al 7% ya que habitualmente vacacionan en febrero. Con este incentivo económico se espera que esa cifra se incremente aun más.

El precio del combustible está retraído respecto de otros países, puede ser un atractivo más para que el chileno llegue aunque no es un punto determinante”.

Leonardo Marcasciano, presidente de la Cámara de Comercio de Bariloche.

El turista chileno tiene como predilecto el viaje en el segundo mes del año y casi en su totalidad llega en sus propios vehículos. Los orígenes de los viajeros se concentran desde Santiago hacia el sur, principalmente provenientes de las regiones de Araucanía, Los Lagos y Los Ríos.

Por eso, otro incentivo para el viaje es el precio del combustible que para los extranjeros en argentina es bajo, equivalente a 0,40 dólares el litro de nafta cuando en su país el costo promedio es superior a 1 dólar (1.000 pesos chilenos).

En algunos puntos fronterizos del norte se generó en el último mes un “boom” de foráneos en busca de combustible barato, por eso en Puerto Iguazú se fijó un cupo a las patentes extranjeras para no desabastecer a los locales.

En Bariloche descartan que se replique esa situación porque hay 240 kilómetros de distancia a Osorno, la ciudad referencia de la Región de los Lagos. Pero en Villa La Angostura, más próxima al paso fronterizo, a solo 40 kilómetros, deberán prever el flujo de vehículos chilenos ya que solo cuentan con dos estaciones de servicio.

El cambio oficial no le conviene a los extranjeros. La cotización actual es de 1 peso chileno por 0,12 argentinos. Foto: Chino Leiva

Exigencias y precios altos para los argentinos


La apertura de los pasos Cardenal Samoré y Pino Hachado también entusiasma a los residentes de Río Negro y Neuquén que en la pre-pandemia viajaban asiduamente a Chile para pasear, degustar la gastronomía especializada en productos de mar y fundamentalmente realizar compras. Eran otras épocas porque el cambio era conveniente para los argentinos.

Ahora el contexto económico cambió y además se suman exigencias vinculadas al Covid-19 que -si se mantienen- podrían hacer aún más complejo definir un viaje al otro lado de la cordillera.

Los argentinos que deseen viajar a Chile deberán tener las vacunas homologadas por el Ministerio de Salud de Chile, el PCR negativo, la prueba de antígenos al ingresar y un aislamiento de 5 días, aún cuando el resultado sea negativo.

Además deberán acreditar la contratación de un seguro médico con cobertura de 30.000 dólares que cubra enfermedades asociadas a Covid-19. Este seguro tiene un valor promedio de 10.000 pesos argentinos para una semana (el valor varía según la edad del pasajero y la cantidad de días).

Los precios en Chile no son convenientes para los argentinos por la situación cambiaria. Cuando se pueda cruzar la frontera, para salir a comer a un restaurante modesto se necesitarán unos 2.400 pesos argentinos (10.000 pesos chilenos) por persona.

El costo del alojamiento en un hotel para dos personas parte de los 10.000 pesos la noche (42.000 pesos chilenos) y cargar combustible será también costoso a una razón de 200 pesos argentinos el litro (1.000 pesos chilenos).


Río Negro sin accesos, Neuquén con cuatro


El gobierno nacional a través de la decisión administrativa 1144 dispuso incluir cuatro corredores seguros para el ingreso de extranjeros a través de la provincia de Neuquén, mientras que en Río Negro todavía no hay accesos posibles.

El paso Samoré quedó habilitado como corredor seguro para el ingreso de extranjeros. Archivo

Nación habilitó con esta condición a los aeropuertos de Neuquén y San Martín de los Andes (Chapelco), además de los pasos fronterizos terrestres Cardenal Samoré (cercano a Villa La Angostura) y Pino Hachado en el norte neuquino, por donde actualmente circulan solo transportes de carga.

En la Patagonia también están habilitados los ingresos aéreos y fluvial por Tierra del Fuego y Puerto Madryn, en Chubut.

La provincia de Río Negro aún no tiene corredores seguros habilitados para el ingreso de extranjeros y esa situación genera reclamos del sector turístico de Bariloche que encuentra en el aeropuerto internacional Teniente Luis Candelaria y en el paso lacustre Vicente Pérez Rosales, dos potenciales accesos de interés.

Días atrás, Ezequiel Barberis, presidente de la Cámara de Turismo de Bariloche, dijo que se había elevado el pedido al Ministerio de Turismo de la provincia para que se realicen los protocolos de acceso por el paso lacustre del lago Frías por donde ingresan muchos extranjeros no solo de Chile sino también de otros orígenes que utilizan esta opción para recorrer las patagonias de Chile y de Argentina.

Ese paso fronterizo tiene una conexión directa con la localidad de Peulla, al otro lado de la frontera, y tras navegar el lago de Todos los Santos se llega a Petrohue y Puerto Varas. Del lado argentino al pasar el puesto de control aduanero se debe navegar el lago Frías y luego el Nahuel Huapi, un circuito que solo opera la empresa de excursiones lacustres Turisur.

Hasta ayer el gobierno no había confirmado el pedido oficial de sumarlo como corredor seguro al listado de ingresos al país habilitados.


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