El entretenido arte de la mentira
"Los simuladores" reúne humor, ritmo y sólidas actuaciones.
Buenos Aires (Télam).- Buena factura técnica, sólidas actuaciones, entretenido ritmo narrativo, excelentes tomas de la ciudad de Buenos Aires y una correcta dosis de humor fueron las virtudes descollantes en los primeros capítulos de la miniserie «Los simuladores», estrenada hace unos días en Telefé.
«Los simuladores» tiene dirección de Damián Szifron y la protagonizan los ex Polka Federico D»Elía, Alejandro Fiore, Martín Seefeld y Diego Peretti.
La miniserie, conformada por trece capítulos, narra las distintas «operaciones de simulacro» que realizan un grupo de cuatro expertos en la mentira y el embuste, con precisión de superagentes y sofisticada inteligencia.
El grupo está compuesto por D»Elía, que interpreta a Mario Santos (encargado de logística y planeamiento), Peretti como Emilio Ravenna (caracterizaciones), Alejandro Fiore en el papel de Pablo Lampone (técnica y movilidad) y Seefeld como Gabriel Medina (investigación).
El primer capítulo, protagonizado también por Carola Reyna («El sodero de mi vida») y Claudio Rissi («76-89-03»), contó la operación que pusieron en marcha «los simuladores» para lograr el reencuentro amoroso, a primera vista imposible, entre una vendedora (Reyna) y un pintor aficionado (Rissi), luego de que ella dejara la casa, cansada por las frustraciones del artista, su vida disipada y su falta de coraje para enfrentar la vida. A partir del pedido de ayuda de Rissi y la contratación del grupo en una vieja fábrica, «los simuladores» inician un minucioso trabajo de inteligencia, que incluye gustos personales y golpes de memoria emotiva, para tramar un operativo -atado a una serie de imprevistos milimétricamente calculados- en el que se juega la suerte de la pareja y de toda la operación.
La miniserie está sustentada en un excelente tratamiento cinematográfico y se apoya también en una sólida actuación tanto de los actores permanentes como de los invitados.
El ritmo es logrado y ágil, y el guión propone un sesgo de suspenso que atrapa al espectador, además de delicados guiños humorísticos que salpican una y otra vez la trama. Asimismo, atrajeron en este arranque las tomas de exteriores, que marcaron una línea narrativa secundaria con logradas imágenes de la urbe porteña: los puentes sobre las vías del Ferrocarril del Oeste a la altura de Almagro, viejas casas de San Telmo, una calle de Parque Patricios, un restaurante de Palermo Viejo, y tomas en el subterráneo, un inhallable en las series argentinas.
La miniserie cumple uno de los postulados básicos de la televisión, que es entretener, y lo hace con buena factura técnica y profesional, lejos del griterío y el histrionismo, desentendida de los clichés de «realismo porteño», con inteligencia, sagacidad y humor.
Buenos Aires (Télam).- Buena factura técnica, sólidas actuaciones, entretenido ritmo narrativo, excelentes tomas de la ciudad de Buenos Aires y una correcta dosis de humor fueron las virtudes descollantes en los primeros capítulos de la miniserie "Los simuladores", estrenada hace unos días en Telefé.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar